Diana Bracho apenas se desprendió de la piel de la icónica María Callas, a quien interpretó en la obra Master Class, y ahora ha entrado en el espíritu de otro símbolo, quizá el más grande del cine mexicano: María Félix.

La actriz de 70 años interpreta a La Doña en el cortometraje Belleza eterna, que se filmó en Veracruz el pasado fin de semana. "Es todo un reto", dijo Bracho a ¡Hola! USA.

Un reto en todo sentido, ya que María Félix no sólo era pariente lejana de Bracho en la vida real, sino que no tienen parecido físico y -a pesar de su estatus icónico-, a diferencia de Diana, La Doña no era una gran actriz, más bien una belleza que dejó huella en el cine por su característica ceja alzada y voz grave. Era una mujer con presencia y garbo.

Al juzgar por las fotografías, la transformación de Bracho en la Félix ha sido sorprendente. Realmente emula el alma de La Doña. Al igual que lo hizo con María Callas, estamos seguros que su actuación dejará plasmada la personalidad única, quizá un tanto caricaturesca -aunque con gran inteligencia y sentido del humor negro- que hizo de La Doña el personaje mexicano más popular del país.

Amanda de la Rosa es la directora del proyecto que será llevado a festivales. La historia, contada en tono cómico, está basada en una anécdota que le sucedió a De La Rosa cuando era niña. María Félix llega a Veracruz porque la invitan a conocer el Museo de Antropología de Jalapa y se hospeda en la casa de la familia de Amanda, cuando tenía 16 años. Ahí suceden una serie de acontecimientos, entre los arranques de divismo de La Doña, y la pregunta que hace el filme: ¿cómo le hizo para ser una belleza eterna?

Bracho por lo pronto podría regresar al teatro con la reapertura de Master Class en otro teatro en México y para finales de año participará en La Gaviota, de Anton Chejov.

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