Emily, la hija de Gloria y Emilio Estefan reclama su sitio en la música

Con 21 años, una voz prodigiosa y una potente formación musical, la pequeña de la casa comienza a abrirse paso en los escenarios

“Ahora mi gran miedo es hacer justicia al pasado”. Con estas palabras Emily Estefan anunciaba su intención de emprender su carrera musical. Las inseguridades y los miedos están servidos y son lógicos cuando tus padres son Gloria y Emilio Estefan, dos grandes figuras en la industria musical. Sin embargo, con una voz prodigiosa y un estilo alejado del de su madre, la pequeña de la casa se lanza al ruedo.

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A lo largo de toda su vida -ya fuera en brazos de su madre, debutando como guitarrista a los trece años o para tocar la batería durante un tributo a la cantante cubana- Emily había ido acercándose poco a poco a los escenarios. Sin embargo, no fue hasta el julio pasado cuando se subió al escenario de The Hollywood Bowl, en Los Ángeles, para demostrar que ella sola se basta para conquistar al público.

Su madre la presentó como su “baby girl” y dijo que era su “joven favorita”, un apoyo que continúa hasta el día de hoy cuando le ha acompañado a los platós de la NBC para anunciar que, esta chica de 21 años criada literalmente entre bambalinas, está lista para reclamar su sitio.

“Yo sé que la mayoría de personas que me conocen creen en mí por mi talento y por lo que represento. Pero siempre hay una duda en mi mente porque no hay manera de estar segura cuando eres la descendiente de la Reina de la Conga, se sinceró Emily con la periodista. Momento en el que madre e hija tuvieron que confesar que ese es el apodo que las amigas de Emily le han dado a Gloria Estefan.

Pero Emily, además de ser hija de quién es, es una excelente vocalista que domina la batería, la guitarra, el piano y formada en la prestigiosa Univesidad de Berklee, consciente de que unos buenos genes y el nombre Estefan, no son suficientes para triunfar en una compleja industria en la que su padre es toda una autoridad.

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“Mis padres son increíbles, son pasos dorados a seguir”, confesó la joven, no sin cierta presión por hacer justicia al apellido familiar. Su primer sencillo, Purple Money, ya se puede oír. Una canción alejada del estilo al que ha hecho célebre a su madre y acompañada por una imagen desenfadada, a cara lavada, en la que destacan sus grandes gafas de pasta.

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