La visita del Papa Benedicto XVI a Santiago de Compostela

Tras un caluroso recibimiento de los ciudadanos compostelanos, el Pontífice ofició la Eucaristía ante más de seis mil personas que se congregaron en la plaza del Obradorio para vivir este momento único

El Airbus A320 de la compañía italiana Alitalia en el que viajaba el Santo Padre aterrizó en el aeropuerto de Lavacolla (Santiago de Compostela) un poco antes de las 11:30. Con el repique de campanas de fondo, los Príncipes de Asturias le dieron una calurosa bienvenida y juntos escucharon emocionados el himno ficial del Vaticano, compuesto en 1869, y el español. En esta ocasión, la Princesa Letizia volvió a dar una lección de elegancia con un conjunto de chaqueta y falda tableada de color gris marengo.
 

Los Príncipes de Asturias reciben al Pontífice en el aeropuerto de LavacollaVER GALERÍA


A su llegada, también hemos visto el amplio séquito cardenalicio que acompañará este fin de semana al papa Benedicto XVI en su viaje a Santiago de Compostela y Barcelona que incluye a los miembros de la Curia Romana que son de nacionalidad española, el cardenal Antonio Cañizares, el cardenal emérito Julián Herranz y el cardenal emérito Eduardo Martínez Somalo, a los que se han sumado el cardenal arzobispo de Madrid y el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela, el arzobispo de Santiago, Julián Barrio Barrio, y el cardenal arzobispo de Barcelona, el cardenal Lluís Martínez Sistach.

Tras ser recibido por los Príncipes de Asturias, el Santo Pontífice también ha saludado a numerosas autoridades como el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba; el ministro de Fomento, José Blanco; el ministro de Justicia, Francisco Caamaño y el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez-Feijoo.

Durante su discurso, don Felipe confesó que tanto él como la Princesa sienten “un gran honor y una alegría especial” por su visita a España: "Muchas gracias Santidad por volver a nuestro país y brindarnos la serenidad de sus palabras". El Príncipe también hizo referencia al peregrinaje a Santiago: "Se ha convertido en verdadero símbolo de concordia, de fraternidad y de solidaridad", que "promueve valores y abre los espíritus; nos convoca a la reflexión y al reencuentro con nosotros mismos; nos invita a superarnos, a afrontar retos y a alcanzar nuevas metas".

Por su parte, el Papa quiso agradecer en primer lugar al Príncipe Felipe sus palabras de cariño en representación de toda la Familia Real Española. "Vengo como peregrino en este Año Santo y espero que este viaje a Santiago de Compostela y Barcelona sea del todo fructuoso", ha declarado. Además, durante un discurso en el que ha hablado tanto en castellano como en gallego, Benedicto XVI ha confesado que siente "una profunda alegría por volver a España".

Tras mantener una reunión privada con los Príncipes de Asturias y cambiarse de ropa para lucir la vestimenta propia de la ceremonia, Ratzinger salió del aeropuerto para iniciar su recorrido en el popular "papamóvil" hasta el centro de Santiago. Durante este trayecto de diez kilómetros que ha estado custodiado por 6.000 efectivos de la Policía, Guardia Civil y Protección Civil, el Pontífice dio su bendición a varios bebés y saludó a los centenares de personas que no quisieron perderse este momento tan especial.

El Papa, a su salida de la Catedral de SantiagoVER GALERÍA


Muy puntual, a las 13:00 horas, el Papa llegó a la Catedral de Santiago de Compostela donde fue recibido entre aplausos y ovaciones. Benedicto XVI recorrió las instalaciones del templo y saludó a los cientos de personas que no dudaron en besarle el anillo de su mano derecha y mostrarle su cariño. En ese momento, dos mujeres compostelanas le han ofrecido la esclavina de peregrino, una capa con la concha de vieira y la Cruz de Santiago, que es símbolo del peregrinaje a Compostela, con la que ha iniciado de nuevo el recorrido hasta el Apóstol, como un viajero más. Tras rezar ante la tumba del Apóstol, el Sumo Pontífice visitó la obra del pórtico de la Gloria y finalizó su visita al templo ofreciendo un segundo discurso ante el fervor de los ciudadanos que le recibieron al grito de "¡Viva Benedicto XVI!".

Antes de terminar su discurso, el Papa ha querido "felicitar y agradecer a los católicos españoles la generosidad con que sostienen tantas instituciones de caridad y de promoción humana". "No dejéis de mantener esas obras, que benefician a toda la sociedad, y cuya eficacia se ha puesto de manifiesto de modo especial en la actual crisis económica, así como con ocasión de las graves calamidades naturales que han afectado a varios países", añadió.

A las 13:45, el Santo Padre inició el almuerzo con los cardenales españoles y con los miembros de la Conferencia Episcopal española en el palacio del Arzobispado de Santiago de Compostela, y después descansó durante horas.

Impresionante imagen de la plaza del ObradoiroVER GALERÍA


Ya por la tarde y hacia las 17:00 horas, el Pontífice recorrió la plaza del Obradorio en el "papamóvil" para después oficiar la Eucaristía con motivo del Año Santo, en la que han participado 90 obispos y 600 sacerdotes. Ante él se han colocado siete mil sillas, seis mil para público en general y mil más para autoridades, séquitos e invitados, si bien se han distribuído pantallas de televisión por diez puntos de la ciudad. Y es que cientos de personas de todos los rincones de España no han querido perderse esta oportunidad única de presenciar la liturgia oficiada por Benedicto XVI. Además, el Santo Padre se ha encontrado con algunos de los fieles que han culminado su peregrinaje a Santiago de Compostela.

Los vecinos del municipio de Ponteareas (Pontevedra) prepararon para el Papa un regalo muy especial: una alfombra de flores. El tapiz tenía una superficie de 120 metros cuadrados y se colocó en la Plaza de la Inmaculada ante el Arzobispado, para que fuera pisada por el Papa en el único tramo que recorrió a pie durante su visita a la Ciudad del Apóstol.

Para la Santa Misa, el Arzobispado de Santiago ha encargado al director Maximino Zumalave, la elaboración del programa musical en función de los gustos del Pontífice. Así, los miles asistentes, entre los que se encontraban los Príncipes de Asturias, disfrutaron de la maravillosa música de Haendel, Mozart y Bach y de los cánticos del repertorio religioso popular más consolidado. Uno de los momentos más especiales de la Eucaristía ha sido el momento en el que han cantado el Credo gregoriano, que provocó los aplausos de los asistentes. Particularmente destacable ha sido también el estreno de la obra “Peregriño da Fe” compuesta por Juan Durán sobre el texto gallego tomado del lema de la visita papal. Al término de la misa, el Papa ha mantenido una breve reunión con el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, y su mujer, Elvira Fernández, que le han obsequiado con algunos regalos.

A las 19:30, don Felipe y doña Letizia, ataviada con un grueso abrigo blanco y una bufanda para protegerse de las bajas temperaturas, acudieron de nuevo al aeropuerto de Lavacolla para despedir a Benedicto XVI y desearle una feliz estancia en Barcelona, donde mañana continuará con su agenda.

La llegada al aeropuerto de El Prat está prevista para las 21:00 horas, cuando será recibido por el presidente de la Generalitat, José Montilla, y otras autoridades antes de dirigirse al palacio episcopal, sede del Arzopisbado de Barcelona, donde pernoctará.

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