30 ENERO 2012

El verde hogar de John Ford

Te proponemos una ruta de cine por la impetuosa y enérgica naturaleza de Irlanda, que sirvió de escenario de rodaje a ‘El hombre tranquilo’, su película más querida. Con esta entrañable historia de amor protagonizada por John Wayne y Maureen O'Hara, el director de origen irlandés rindió todo un homenaje a la tierra de sus padres.

Irlanda

El director americano inventó un pueblo llamado Innisfree para que fuera testigo de la historia de amor entre el rudo boxeador Sean Thornton, al que John Wayne otorga una delicada ternura, y la indomable Mary Kate Danaher -“una pelirroja con todas sus consecuencias”- que solo podía interpretar la reina del Technicolor: Maureen O'Hara. Y aunque Innisfree existe únicamente gracias a la magia del cine y el genio de Ford, el lugar en el que se rodaron la mayoría de las escenas es tan real y puramente irlandés como la lluvia intermitente que anima a los parroquianos a congregarse en las tabernas. Se llama Cong y es un diminuto pueblo situado en la región de Connemara, en el condado de Mayo, al oeste de la isla. Cong contiene todo el verdor de Irlanda. Tanto, que cuando el productor del filme vio proyectadas las primeras imágenes dictaminó, con bastante poca sensibilidad, que era "demasiado verde".

La crítica congenió mucho más con la idílica y colorida Irlanda, y el filme ganó el Oscar a la mejor película y director. Fue uno de los cuatro que recibiría John Ford a lo largo de su carrera, ninguno de ellos, curiosamente, por un western.

Irlanda

Al parecer, el rodaje fue igual de familiar y divertido que la película. John Wayne, que viajó con sus cuatro hijos, y Maureen O'Hara se hicieron grandes amigos. Y el lujoso hotel donde se alojaron y rodaron algunas de las escenas, Asfhord Castle, se convirtió en un segundo hogar para todo el equipo. Este castillo del siglo XIII, que continúa siendo un hotel de lujo, es una de las principales paradas de una ruta que sigue los pasos de los personajes del filme. Otro de los hitos de la película es el pub Pat Cohan's, una taberna hoy algo menos ruidosa y peleona que la de la película. La cercana playa de Lettergesh, donde tiene lugar la carrera de caballos, recuerda a cinéfilos y viajeros otra emblemática escena.

Algunos bed & breakfast o tiendas de Cong han adoptado el nombre de la película. En uno de los pubs situado en la calle principal proyectan la cinta constantemente. El puente, la iglesia y algunas casas típicas presumen de ser escenario de tan inmenso y participativo romance. Incluso una vivienda irlandesa, con tejado de paja, aloja un pequeño museo con recortes y recuerdos de la película.

Muy cerca, en el condado de Galway, nacieron los padres de John Ford, donde se rodaron algunas otras tomas. La más famosa es la de la llegada de Sean Thornton en ferrocarril al también ficticio pueblo de Castletown, una escena divertidísima en la que todos los paisanos tratan de explicarle cómo se llega a Innisfree. Esa estación es, en realidad, la del pequeño pueblo de Ballyglunin, y la línea de tren que la atraviesa está terminando de ser restaurada. Una vez en este lugar, además de visitar la bonita y animada ciudad de Galway, llena de músicos callejeros, es imprescindible acercarse hasta los acantilados de Cliffs of Moher, uno de los mayores atractivos turísticos de la isla y escenario de otra película un poco más trágica, La hija de Ryan. El poderío de estas paredes verticales, de 200 metros de altura, resume la esencia primitiva y mágica de la isla esmeralda.

Irlanda

Porque lo realmente espléndido de Irlanda, además de sus gentes, es el paisaje. Las suaves colinas de color verde, a ratos brillante a ratos plomizo; las nubes rotas, por donde se cuela, sin esperarlo, un sol radiante; la lluvia que emborrona el cielo, como en un sueño; con suerte, un arcoiris; vacas y ovejas que transforman cada rincón en una estampa bucólica, el viento colérico, las flores adornando las ventanas... Así es Irlanda y así es El hombre tranquilo: hechizante y acogedora, entrañable, familiar y apasionada.

GUÍA PRÁCTICA

Cómo llegar
Hay varias aerolíneas que ofrecen vuelos directos a Dublín, entre ellas Iberia o la irlandesa Ryanair, que vuela desde varias ciudades españolas. En esta compañía de bajo coste se pueden encontrar ofertas por menos de 50 euros.

Cuándo ir
La mejor época para visitar Irlanda es en verano. Aunque las lluvias acompañan durante todo el año, en esta estación también hay días soleados y no anochece hasta las 11 de la noche.

Cómo moverse
Una vez en Dublín, lo mejor para recorrer el oeste de la isla es el coche. En el aeropuerto se encuentran las principales agencias de alquiler de vehículos. Hay que recordar que las carreteras irlandesas son muy estrechas y se conduce por la izquierda.

Dónde dormir
Dormir en Ashford Castle, en Cong, es una experiencia única no solo para cinéfilos, sino para cualquier viajero. El precio de la habitación, a partir de los 250 euros. También organizan tours por el castillo para quienes no se hospedan aquí. Hay una serie de B&B inspirados en la película que se pueden consultar en la página del pub Pat Cohan. En Dublín, una buena opción es alojarse en Number 31, una antigua casa georgiana reformada en hotel con aire cosmopolita.

Dónde comer
A pocos metros de Pat Cohan's Pub, donde es imprescindible tomar una pinta, se encuentra The Hungry Monk Cafe (Abbey Street), que sirve tartas, ensaladas y sandwiches. Para una comida más sofisticada, el restaurante de Ashford Castle, uno de los mejores de Irlanda.

La ruta
En el museo de El hombre tranquilo venden una guía de las localizaciones de la película. También hay asociaciones que organizan rutas por los escenarios del filme.

No dejes de…
En Cong, visitar las ruinas de la abadía fundada en el siglo VII, con unos jardines muy evocadores. Por el Oeste de Irlanda, el Parque Nacional de Connemara, “belleza en estado salvaje”, como lo describía Oscar Wilde. Frente a los espectaculares acantilados Cliffs of Moher, las islas de Arán, indómito y hermoso hogar de pescadores. Ya sea a la ida o a la vuelta, es interesante detenerse en Dublín, moderna urbe repleta de bares donde escuchar música en directo, barrios exquisitos con casas de estilo georgiano y la huella de grandes escritores como James Joyce, Jonhathan Swift, Bram Stroker o William Butler Yeats.

Más información
Turismo de Irlanda