19 DICIEMBRE 2011

El último refugio de los gorilas

¿Quieres vivir una auténtica aventura en África? Te invitamos a adentrarte en las junglas de los Virunga, donde la primatóloga Dian Fossey consagró dos décadas de su vida al estudio de los gorilas de montaña. Hoy es posible acercarse a estas imponentes criaturas en grupos muy pequeños que contribuyen a su preservación a través del ecoturismo.

b_RHA-823-465 Ampliar

Las impenetrables sendas de los Montes Virunga son uno d elos últimos refugios del gorila de montaña. 

b_X8C-911884 Ampliar

Canoas en el lago Mutanda, con los volcanes de Virunga al fondo. 

b_041-GOR006CH Ampliar

Sigourney Weaver caracterizada como Dian Fossey. 

Las impenetrables selvas que alfombran la cadena volcánica de los Montes Virunga son uno de los últimos refugios del gorila de montaña. Hasta esta remotísima esquina del África Ecuatorial a caballo entre Ruanda, Uganda y el antiguo Zaire –hoy República Democrática del Congo– se trasladó en los sesenta una entonces treintañera Dian Fossey, encarnada en la pantalla por Sigourney Weaver, para estudiar estas magníficas criaturas que, como descubriera con sorpresa, no respondían al estereotipo de bestia voraz y agresiva que merodeaba por el imaginario colectivo desde que a principios del siglo XX la ciencia catalogara por primera vez a la especie. Al contrario. Estos grandes primates que, liderados por un macho dominante –el espalda plateada–, viven en estructuras sociales muy desarrolladas dentro de grupos que suelen oscilar entre los cinco y los once individuos, resultaron también ser grandes tímidos a los que ni siquiera interesa la carne. Y mucho menos la humana.

Ya durante las investigaciones de Dian Fossey la población de estos animales se encontraba tremendamente diezmada como consecuencia de la desaparición de su hábitat y la interacción con el hombre, en especial con los furtivos, ávidos por darles caza para venderlos a los zoos del mundo rico o traficar con trofeos elaborados con partes de su cuerpo, como quedaba más que patente en la película.

Hoy el número de gorilas de montaña, aunque siempre en peligro, parece estar aumentando. Se estima que quedan cerca de 800 viviendo en libertad. A pesar de que los furtivos son todavía una amenaza en los Grandes Lagos, de que la región aún sigue recuperándose del conflicto vivido en los 90 y de la pobreza de la zona, que obliga a sus habitantes a expandir sus áreas de cultivo por territorios en los que antaño campaban libremente los gorilas, en la zona de los Virunga perteneciente a Ruanda y Congo se ha pasado de los 260 ejemplares que en su día contabilizara Dian Fossey a los 380 que arrojó el último censo del Karisoke Research Center, el centro de investigación que ella misma fundara en el 67 en el corazón del Parque Nacional de los Volcanes, en Ruanda.

Este centro, creado en 1925, no solo es el área protegida más antigua del continente, sino también el escenario en el que se rodaron algunas de las emocionantes escenas entre Sigouney Weaber y el gorila que encarnaba a Digit, el favorito de la manada que más se habían habituado a la presencia de Fossey y que, al igual que ella más tarde, moriría a manos de los furtivos.

La actual inestabilidad política en el Congo complica sobremanera las visitas a sus gorilas de montaña, que, sin embargo, sí pueden hacerse en el Parque Nacional de los Volcanes y, ya en Uganda, en el Bosque Impenetrable de Bwindi y el Parque Nacional Mgahinga. En todos ellos los cupos de acceso que se conceden cada año son muy bajos con el fin de molestar lo menos posible a los gorilas, por lo que es prácticamente imprescindible hacer la reserva con unos dos o tres meses de antelación.

Los permisos ascienden a 500 dólares por persona y, aunque ya se hayan abonado, habrá que renunciar a la visita si se padece alguna enfermedad –incluso un simple catarro– contagiosa para los animales. Además, tanto las autoridades de las reservas como las agencias que organizan las expediciones se cuidan muy mucho de garantizar al cien por cien el encuentro, aunque, gracias a la pericia de los pisteros, las probabilidades de admirar de cerca al más grande de los simios son muy altas.

También habrá que estar en buena forma física para soportar las hasta ocho horas de sofocante caminata por la selva que puede conllevar la visita, amén de comprometerse a respetar normas, como no acercarse a los animales más de lo que indiquen los guías, no utilizar el flash ni hacer movimientos bruscos que puedan asustarlos, y no permanecer más de una hora en compañía del grupo de animales que se aviste. Aun así, cuando se tiene a menos de diez metros a un gorila y se logra captar toda la humanidad que desvela su mirada, se olvidan todas las dificultades del camino y, sobre todo, se entiende cómo una joven acomodada de Kentucky llegó a dar su vida por la preservación de estos animales.


GUÍA PRÁCTICA

Cómo llegar
Vuelos a Kigali y Entebbe desde Madrid, Barcelona o Bilbao a partir de 840 y 880 € (tasas incluidas) respectivamente, con Brussels. Angalia (en cualquier agencia de viajes y www.angalia.com) propone sendos safaris de 10 y 12 días por Kenia y Tanzania con, en ambos casos, un fin de viaje en el PN de los Volcanes, desde 3.675 € y 4.315 €, respectivamente, así como tres otros posibles recorridos por Ruanda y Uganda. El Gorila Trek de la agencia de rutas de aventuraÁmbar-Kananga, con 19 días por Ruanda y Uganda, a partir de unos 2.725 €, y el combinado Uganda&Ruanda de la exclusiva Tándem Tours, desde 3.789 €.

Cuándo ir
Evitar en lo posible los meses más lluviosos de abril, mayo, octubre y noviembre.

Cómo moverse
La excursión para ver a los gorilas de montaña siempre se hace en grupo reducidos guiados por los pisteros de los parques.

Dónde dormir
Entre las mejores opciones, el Gorilla Forest Camp, el Clouds Mountain Gorilla Lodge y The Gorilla Resort, con vistas al Bosque Impenetrable de Bwindi desde sus plataformas; y el Sabyinyo Silverback Lodge, en las faldas de los Virunga, a apenas tres kilómetros del PN de los Volcanes.

Dónde comer
Aunque se tenga pensión completa en el lodge, nada mejor que hacer un alto en el Travellers Rest Hotel de Kisoro, al que Dian Fossey solía llamar “mi segunda casa”.

La ruta
Si se trata de un viaje organizado, la agencia se ocupará de los permisos necesarios para las visitas a los gorilas. Si no, éstos habrán de tramitarse con toda la antelación posible a través de las autoridades locales: reservation@rwandatourism.com y www.uwa.or.ug

No dejes de…
Subir a volcanes como el Visoke o Muhavura, visitar el Centro de Investigación Karisoke que fundara Dian Fossey o hacer un safari en todoterreno para ver elefantes, hipopótamos, jirafas, manadas de búfalos y antílopes e, incluso, los célebres leones trepadores de la remota zona de Ishasha.

Más información
Turismo de Ruanda y Turismo de Uganda

Recomendaciones



Horóscopo