Cafés y otras delicias modernistas en Barcelona

Si paseas por la capital catalana no dejes de entrar en algunos de los bares y restaurantes que llevan la firma de los mejores arquitectos catalanes del siglo XIX, como Gaudí y Domènech.

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Sello indiscutible de Barcelona, el Modernismo es mucho más que fotogénicos edificios. Un puñado de bares, confiterías y restaurantes de la ciudad mantienen la exquisita decoración del diseño original y aún continúan siendo animados lugares de encuentro. Una visita a su interior te permitirá admirar vidrieras coloridas, puertas de hierro, mesas y sillas sinuosas y ondulantes, aparadores y barras de mármol, lámparas y danzarinas tipografías…una ambientación que te hará viajar a finales del siglo XIX, cuando fueron construidos todos estos elegantes y delicados espacios.

Derrochadores de fabulosa imaginación e inspirados en lo oriental y la naturaleza, estos locales se sitúan en magníficos edificios ideados por los mejores arquitectos catalanes, empezando por Gaudí y pasando por Domènech i Montaner o Puig i Cadafalch. Es una de las más atractivas etapas de la denominada Ruta del Modernismo, que combina arquitectura, artes decorativas y diseño con los mejores platos, cócteles y cafés de la Ciudad Condal y sus alrededores. Toma nota, tienes donde elegir:

Casa Fuster
Passeig de Gracia, 132.
En este café se dieron cita los grandes de la Barcelona intelectual del siglo XX. Tan interesante como su historia es su carta de cafés y tés o su selección de tartas. Todos los jueves por la noche propone conciertos de jazz en su escenario, por el que varias veces ha pasado ya Woody Allen.

Casa Calvet
Casp, 48.
El edificio que el genial Gaudí creó para un empresario textil es hoy un exclusivo restaurante donde podrás probar la cocina más innovadora basada en la tradición mediterránea mientras disfrutas en los elegantes comedores semiprivados de la casa Clavet.

London Bar
Nou de la Rambla, 34.
Esta taberna lleva funcionando desde 1910 y era un lugar frecuentado por Dalí, Picasso y Hemingway. Conserva su decoración original y en su escenario no falta la música en vivo todas las noches.

Gaudí Garraf
Celler Güell. Ctra. a Sitges, km. 25.
Lo que fuera casa de veraneo de la familia Güell y bodega un magnífico edificio del genial Gaudí, del que conserva su nombre, es hoy un elegante restaurante donde puedes degustar una variada carta de mercado.

Els Quatre Gats
Montsió, 3 bis.
En la Casa Martí, creada por Josep Puig i Cadafalch de 1896, se encuentra este bar, restaurante y cervecería donde queda patente el neogoticismo de la construcción. Su decoración, a base de cerámica con motivos florales y geométricos, marcos de piedra y hierro forjado evidencian su estilo modernista.

Cafè de L’Òpera
Rambla, 74. 
En la arteria principal de Barcelona, este café fue en sus orígenes, a mediados del siglo XIX, una afamada chocolatería de estilo vienés que posteriormente pasó a ser un café-restaurante conocido como La Mallorquina, uno de locales más elegantes de la ciudad y punto de encuentro de la aristocracia y la burguesía barcelonesa. Mantiene su esencia modernista desde la puerta principal. En el interior, de estilo ochocentista, destacan las columnas de fundición, las paredes de madera repujada y una colección única de espejos.

Grill Room
Escudellers, 8
Heredero del antiguo Petit Torino, decorado por Ricard Capmany en 1902, ocupa los bajos de un edificio modernista. Tras su soberbia fachada decorada de madera, en el interior se conserva el sinuoso aparador con motivos naturalistas, y los dos mostradores. Resaltan los trabajos de forja de los pilares y el artesonado pintado. Hoy en su interior puedes degustar carnes a la brasa y una cocina tradicional catalana.

Hotel España
Sant Pau, 9-11.
Junto al Gran Teatro del Liceu se ubica esta pequeña joya del Modernismo catalán, decorado por el arquitecto Domènech i Montaner. Conserva en su interior elementos originales, como arrimaderos de madera y cerámica que reproducen motivos heráldicos, pinturas murales y hasta una chimenea de alabastro de 1901. El restaurante, de cocina de mercado e internacional, es obra del modernista Ramón Casas.

Viena Rambles
La Rambla, 115.
Este bar de comida rápida ocupa el local de la antigua charcutería Mumbrú, fundada en 1889, momento al que pertenece la decoración, que todavía se conserva en la actualidad. La madera como marco de paneles de vidrio pintado con motivos florales es la protagonista del interior, junto con la decoración pictórica y las formas geométricas en madera del techo.

Más información
Ruta del Modernismo y en Turismo de Barcelona

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