04 SEPTIEMBRE 2010

Cáncer de mama

Última revisión: 2010-09-04 por Dr. José Luis Monroy Antón

¿Qué es el cáncer de mama?

La mama es una glándula constituida por el tejido mamario propiamente dicho (que está formado por lóbulos) y unos tejidos de soporte llamados conjuntivo y grasa. La leche es producida en los lóbulos del tejido mamario y conducida por unos conductos hasta su salida por el pezón.

El cáncer de mama es un tumor maligno que se desarrolla en este tejido mamario (aunque pueden existir tumores en los tejidos de soporte, pero no son verdaderos cánceres de mama). Si el tumor está contenido en el lóbulo y los conductos, se llama "in situ" o no invasivo. Si las células tumorales salen fuera de los conductos y lóbulos el tumor será invasivo.

Frecuencia del cáncer de mama

Es el cáncer más frecuente entre las mujeres y afecta aproximadamente a un millón de mujeres en todo el mundo. Es el tumor maligno que más muertes ocasiona entre las mujeres en España. Su incidencia en nuestro país es de unos 46 casos por cada 100.000 habitantes, y mayor de 15.000 casos/año (se calcula que una de cada 11-12 mujeres desarrollará un cáncer de mama). A pesar de estas cifras, España es el segundo país de la Unión Europea con la incidencia más baja de cáncer de mama. En varones también puede darse este tumor, aunque sus incidencias son muchísimo más bajas (es un cáncer raro en varones): menor del 1%. La tasa de curación oscila en torno al 60%.

Artículos relacionados

Encuentre información de interés en los siguientes artículos:

Consultas al médico

Vea consultas sobre el cáncer de nuestros usuarios en 'Pregunte al médico'

Algunos consejos

Vea otros artículos de interés:

  • Autoexploración mamaria
  • Detección precoz de neoplasias
  • Tras el cáncer: revisiones periódicas
Edad

La incidencia aumenta con la edad y se duplica cada 10 años hasta la menopausia. Las edades con mayor incidencia: 45-60 años. El 75% de los cánceres de mama se dan en mujeres mayores de 40 años. Se estima como factor de riesgo la edad superior a los 50 años. Esto no quiere decir que el cáncer de mama no se dé en mujeres jóvenes, pero es mucho menos frecuente.

Variación geográfica

Es menos frecuente en países asiáticos (China, Japón), y más frecuente en los países industrializados occidentales. Dentro de estos últimos, es menos frecuente en los países latinos o mediterráneos (España, Italia, Grecia), que en los países anglosajones o nórdicos.

Estudios en mujeres japonesas que emigraron a Estados Unidos muestran que la frecuencia de cáncer de mama en estas mujeres se eleva hasta acercarse a las del país americano en una o dos generaciones. Esto indica una posible relación de los factores medioambientales y del tipo de vida con el cáncer de mama.

Factores reproductivos, embarazos

Las mujeres con una primera menstruación a una edad temprana y una menopausia tardía tienen un riesgo mayor de padecer cáncer de mama. Una menopausia después de los 55 años confiere el doble de probabilidad de desarrollar cáncer de mama que las mujeres con menopausia antes de los 45 años de edad.

La incidencia de esta enfermedad es mayor en mujeres que no han tenido hijos y en las que el primer embarazo se produce de forma tardía. Se estima que el riesgo de cáncer de mama en mujeres que tuvieron su primer hijo después de los 30 años es casi el doble de las que lo tuvieron antes de los 20. El grupo de mayor riesgo es el de las mujeres que tuvieron el primer hijo después de los 35 años.

Herencia

Se calcula que hasta un 10% de los cánceres de mama son hereditarios. Este factor hereditario puede transmitirse por ambos padres, y algunos miembros de la familia pueden transmitir el gen alterado sin que ellos mismos desarrollen el cáncer. No son conocidos con exactitud el conjunto de genes implicados en el cáncer de mama, pero sí se han identificado algunos que juegan papel importante en este tipo de tumores como el gen BRCA.

Enfermedades anteriores de la mama

Sólo la denominada hiperplasia epitelial atípica de la mama parece aumentar el riesgo de cáncer de mama en mujeres que la hayan tenido previamente.

Radiaciones

Las denominadas radiaciones ionizantes son causa conocida del desarrollo de cáncer de mama. Esta relación se basa en estudios realizados a mediados de siglo con mujeres o chicas adolescentes que habían recibido radiaciones en el tórax por exposiciones repetidas a los rayos X como método diagnóstico o de tratamiento. El riesgo de desarrollar el tumor depende de la edad a la que recibieron la radiación, la dosis recibida en cada exposición a los rayos y el número de veces que estuvieron expuestas (la dosis total).

Forma de vida

Son continuos los estudios que se realizan sobre el cáncer de mama y la adquisición de grasas en la dieta de las personas. Algunos indican que el aceite de oliva (la dieta mediterránea) ayuda a disminuir el riesgo de desarrollar el tumor; sin embargo, son factores que aún necesitan más estudios y a más largo plazo. Últimamente, la vía de investigación se está centrando en el consumo de soja como protector frente al cáncer de mama.

El sobrepeso

El sobrepeso está asociado con un aumento de riesgo en mujeres postmenopáusicas (hasta el doble de riesgo que las no obesas).

El alcohol

El alcohol no parece ser un factor claro en el desarrollo de cáncer de mama, aunque algunos trabajos lo relacionan de forma poco consistente. Sí puede tener mayor influencia el tabaco, sobre todo en los casos de mujeres más jóvenes en las que no suele ser frecuente el cáncer de mama, y sin embargo lo presentan.

Hormonas

Existen grandes controversias sobre si el consumo de anticonceptivos orales aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama. Los grandes estudios realizados no logran ponerse de acuerdo de una forma definitiva. Como orientación, podemos decir que se ha descrito un riesgo algo superior en las personas que toman estas medicaciones, pero que dicho riesgo es muy pequeño.

Terapia Hormonal Sustitutiva

Otros preparados hormonales que toman las mujeres componen lo que se llama Terapia Hormonal Sustitutiva (THS). Son hormonas que se administran a las mujeres menopáusicas para aliviar los síntomas que se producen en este período. Con estas hormonas nos encontramos en la misma situación que con los anticonceptivos orales: los estudios que surgen dan datos muy diferentes, y no permiten aclarar en un cien por cien si este tratamiento es un factor de riesgo para el cáncer de mama o no.

Podemos decir como norma general que las pruebas que poseemos actualmente sugieren que la THS no aumenta la mortalidad por cáncer de mama, aunque no se puede descartar taxativamente para todas las mujeres un incremento leve del riesgo de padecer la enfermedad por este tratamiento.

¿Cuáles son los factores de riesgo para desarrollar cáncer de mama? Bulto en el pecho

En algunos casos, el primer síntoma consiste en la aparición de un bulto en el pecho. Lo primero que debemos tener en cuenta, para no asustarnos es que no todos los bultos o nódulos que aparecen en el pecho son un cáncer de mama. La mujer lo nota al asearse, en la ducha, o al ponerse alguna prenda que roce con el bulto.

Cambios en la piel

En ocasiones, la mujer nota un cambio de forma en la piel de una zona del pecho, con depresiones o arrugas, que va cambiando con el tiempo. En casos avanzados, puede adquirir el aspecto de la piel de una naranja. A veces esta zona o el pecho entero puede enrojecerse, aumentar de tamaño (inflamarse).

Cambios en la piel del pezón

También puede notar cambios en la piel del pezón, que se introduzca hacia el interior de la mama, que se erosione o descame (pierda piel, se pele), o que haya secreciones por el mismo, tanto con aspecto lechoso, acuoso, o con sangre.

Afectación de los ganglios de la axila

Otro signo que puede aparecer es el que deja la afectación de los ganglios de la axila, generalmente de la mama afectada: puede aparecer uno o varios bultos, que no son sino los ganglios que se han engrosado por efecto del tumor.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de mama?

En las fases iniciales de la enfermedad, las mujeres no experimentan ningún tipo de síntomas ni molestias aparentes. Por eso, muchos de los cánceres de mama que se diagnostican actualmente, lo son en mujeres que acuden a revisiones médicas rutinarias, o en programas de cribaje de cáncer de mama.

Examen físico

Consiste en una primera exploración, tanto general como de ambos pechos, axilas y cuello. Con ello se consigue determinar algún nódulo en las mamas o ganglios en las axilas.

Mamografías

Podemos decir que son las radiografías de las mamas. Posiblemente es la mejor prueba para el estudio de estas glándulas. Identifican zonas anormales en el pecho, pero que no siempre han de ser cáncer de mama. Puede dar una orientación sobre la benignidad o malignidad de estas zonas anormales, pero no una seguridad completa. En mujeres jóvenes las mamografías no suelen ser muy aclarativas, debido a la diferente densidad de la mama de estas mujeres respecto a otras de mayor edad; por este motivo no es necesario ni útil practicar mamografías de rutina a este grupo de mujeres jóvenes.

Ecografías

Las ecografías pueden ayudar en el estudio, determinando si un nódulo es sólido o líquido, su tamaño, etc. No son útiles como pruebas definitivas, pero sí lo son para descartar otras enfermedades, como por ejemplo quistes.

Punción-aspiración con aguja fina (PAAF)

Consiste en la introducción de una aguja en un nódulo detectado previamente. Esta aguja permite la recogida de muestras con células de dicho nódulo, que serán analizadas al microscopio. En ocasiones, existen alteraciones en las mamografías pero no podemos palpar nódulos, por lo que es necesario realizar esta punción con control mamográfico o ecográfico.

Biopsia

Puede ocurrir que sea necesaria mayor cantidad de células de la zona anormal para realizar el diagnóstico. Entonces, el médico recurrirá a la toma de biopsia. Consiste en la toma de una muestra del tejido de la mama para su observación al microscopio. Este proceso puede hacerse con anestesia local o general, dependiendo de la situación de cada paciente y cada caso. Hay veces en las que se decide extraer quirúrgicamente el nódulo sospechoso, y analizarlo durante la misma intervención quirúrgica, de forma que si hay que ampliar la zona quirúrgica, pueda ser realizado todo en una sola vez, sin tener que volver la paciente al quirófano en otro momento.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de mama?

Ante cualquiera de los cambios que acabamos de citar, es importante que la mujer acuda a su médico de cabecera. Este puede iniciar un estudio del caso, para adelantar pruebas que luego pueda tener el especialista. En otros casos, el médico de cabecera, directamente remite a la paciente a dicho especialista para que sea éste quien inicie el estudio.

Carcinomas no invasivos

Los carcinomas no invasivos son aquellos que no han sobrepasado algunas de las estructuras microscópicas de la mama. Según dónde se originen, pueden ser ductales (intraductales), o lobulillares (intralobulillares). A su vez, los ductales pueden tener diferentes variedades microscópicas. Este tipo de carcinomas no invasivos no es frecuente que generen metástasis, pero sí pueden llegar a hacerse invasivos (sobrepasar esas estructuras mamarias).

Carcinomas invasivos

Los invasivos son los tumores que han rebasado una especie de barrera en la estructura de la mama. Dentro de ellos, tenemos:

  • El llamado ductal infiltrante, que supone el tipo más frecuente de todos los cánceres de mama (70-80%).
  • También existe el lobulillar infiltrante, mucho menos frecuente.
  • Otros tipos especiales: medular, mucinoso, tubular, etc. ya son menos habituales.
Otros tumores malignos

Otros tumores malignos pueden aparecer en el pecho, por ejemplo, los que se originan en el tejido que da sostén a la glándula mamaria (tejido conectivo), y que llamamos sarcomas. Son raros, y no podemos decir que sea propiamente un cáncer de mama.

¿Qué tipos de cáncer de mama hay?

Podemos encontrar diferentes clasificaciones del cáncer de mama, que atienden a distintas características de los mismos. Para evitar confundirnos, vamos a comentar cuáles son los tipos más comunes en la población española, dejando aparte otros casos más raros.

Cáncer de mama temprano

Es el que está confinado en el pecho y/o en los ganglios de la axila del mismo lado del cuerpo.

Cáncer de mama localmente avanzado

Afecta a piel o zonas de la pared torácica cercanas al pecho enfermo, pero no se ha extendido más allá del pecho y/o axila. Su perspectiva es peor que el tipo temprano, y su apariencia es una piel directamente afectada por el tumor, enrojecida, hinchada. Se debe a la obstrucción por células cancerosas de los canales de drenaje de líquidos del pecho (vasos linfáticos), provocando esta inflamación de la zona que no puede drenarse.

Cáncer de mama avanzado

Es el que se ha extendido más allá del pecho y de la axila, es decir, se ha diseminado a otras zonas u órganos del cuerpo. Por ejemplo: ganglios del cuello, huesos, hígado, pulmones, o cerebro.

¿Cómo se trata el cáncer de mama?

El tratamiento dependerá del tipo de tumor y de la fase en que se encuentre la enfermedad: afectación de ganglios, extensión a otros órganos, etc. Por este motivo, existen clasificaciones de los tumores según su extensión. Para comprenderlo con mayor facilidad, nosotros podemos clasificarlos en tres grupos:

Desarrollo del cáncer de mama

Inicialmente, las células tumorales están confinadas en los lóbulos o conductos mamarios, que como sabemos permiten denominarlo no invasivo o "in situ".

Los dos tipos principales, el ductal y el lobulillar, son diferentes al observarlos al microscopio, e igualmente van a ser tratados de manera algo distinta. El ductal suele requerir tratamiento completo de cirugía y radioterapia o tratamiento hormonal, mientras que el lobulillar no invasivo, sólo suele requerir extirpación quirúrgica, y algunos autores recomiendan únicamente su seguimiento, sin intervenir.

El carcinoma ductal in situ, si no es tratado, llega a convertirse en invasor, extendiéndose al tejido circundante del pecho. El período de tiempo en que esto llega a producirse, parece ser de meses a años, es decir, no lo hace en días o semanas.

Cuando se ha desarrollado un cáncer invasivo es cuando más riesgo existe de que las células cancerígenas se extiendan a las glándulas linfáticas cercanas, siendo los primeros en afectarse los ganglios de la axila del mismo lado del cuerpo. Otra zona por la que puede diseminarse el tumor es por los vasos sanguíneos: las células invaden pequeños vasos que riegan el cáncer, y desde allí pueden circular a otros órganos del cuerpo, originando las llamadas metástasis. Las zonas más frecuentes de localización de estas metástasis son: huesos, pulmones, hígado y cerebro.

¿Puede evitarse el cáncer?

El hecho de no conocer una única causa común a todos los cánceres de mama, hace que no podamos evitar con toda seguridad el adquirir esta enfermedad. Sin embargo, hay una serie de hechos o factores que pueden contribuir a disminuir el riesgo de adquirirla, o incluso de como se dice vulgarmente "cogerlo a tiempo".

La exploración mamaria selectiva (los programas de diagnóstico precoz o cribaje del cáncer de mama), pueden reducir la mortalidad, pero no la incidencia del cáncer de mama, y solamente en el grupo de personas con la edad concreta en que se hacen los programas de cribaje.

Estos programas de cribaje, también llamados de screening del cáncer de mama, suelen hacerse con frecuencia en España. Su intención es diagnosticar lo más precozmente un cáncer de mama, para posibilitar un tratamiento lo más rápido y eficaz posible, intentando así disminuir el riesgo de muerte de la mujer portadora del cáncer. La edad de comienzo a la que la mujer debe acudir a estos programas aún está en debate, y varía entre distintos países. Por ejemplo, la Sociedad Americana del Cáncer recomienda que las mujeres acudan a partir de los cuarenta años. En otros países, la recomendación se hace a partir de los 45 ó 50. También hay controversias sobre cada cuanto tiempo debe repetirse la prueba de cribaje (que suele ser una mamografía), recomendándose cada año, aunque dependiendo de la edad de la mujer y los costes económicos de los programas de cribaje, en algunas zonas se repiten cada 2 ó 3 años.

Las mujeres menores de 40 años generalmente no necesitan someterse a este tipo de programas, dado que el cáncer de mama por debajo de estas edades es poco frecuente (aunque no hay que olvidar que se dan casos en chicas jóvenes), y además, la mamografía en mujeres jóvenes no aporta tan buena información como en mujeres mayores, debido a la mayor densidad del tejido mamario en las jóvenes, y puede llevar a diagnósticos poco claros.

Desde aquí debemos recomendar a las mujeres que sean citadas en estos programas de cribaje que acudan a realizarse las pruebas, ya que constituyen un beneficio para ellas mismas.

Dr. J. Michael Dixon, especialista en Cirugía General

Ipad



Horóscopo

HELLO! TV

HELLO! TV

No te pierdas los mejores videos en HELLO! TV Online