05 JULIO 2010

Aborto

Última revisión: 2010-07-05 por Dr. Francisco Javier García Santos

¿Qué se puede hacer ante un embarazo no deseado?

La interrupción del embarazo no deseado es una decisión importante y extremadamente difícil de tomar. Lo más recomendable es que la mujer comparta sus preocupaciones con alguien cercano en quien pueda confiar.

Las mujeres deben ponerse en contacto con su médico especialista en obstetricia y ginecología si están embarazadas y no desean continuar el embarazo.

La nueva Ley del Aborto

A partir del 5 de julio de 2010 una mujer en España no estará obligada a dar explicaciones para abortar hasta la semana 14 de gestación.

La nueva ley marca un plazo de aborto libre hasta la semana 14 de embarazo y un periodo previo de reflexión obligatorio de tres días. A partir de ahí y hasta la semana 22, se podrá recurrir a esta intervención cuando la vida de la madre corra grave riesgo. Tras ese plazo se permitirán solo los abortos por malformaciones graves del feto, supuesto que será examinado por un comité médico.

Anticonceptivos

Vea exhaustivas descripciones de los métodos anticonceptivos más habituales en nuestra sección 'Sexualidad'

De interés

Vea nuestro artículo 'Consejos tras el aborto' aquí.

Procedimiento previo

El ginecólogo examinará a la mujer para determinar con exactitud la edad gestacional, y además de la exploración vaginal, será imprescindible la realización de una ecografía, para establecer correctamente dicha edad gestacional. Llegado el caso, enviará a la paciente al hospital o clínica donde se realicen interrupciones del embarazo. La paciente podrá optar entre acudir a un centro sanitario privado legalmente reconocido y homologado para esta práctica o solicitarlo por vía de la sanidad pública, en cuyo caso será evaluada por otro ginecólogo y un médico forense. En España no en todos los centros de la sanidad pública ni privada se realizan este tipo de intervenciones y además, como en la mayoría de los países en los que es legal el aborto, los ginecólogos que así lo prefieran, por cuestiones personales, éticas o religiosas (objeción de conciencia), tienen la posibilidad de renunciar libremente a la práctica del mismo.

¿Qué tipo de reconocimiento hará el médico?

El médico hará una exploración vaginal para determinar la duración aproximada del embarazo. Durante dicho reconocimiento se puede tomar una muestra de flujo vaginal para descartar la existencia de una infección vaginal que podría complicar el aborto con un cuadro de endometritis o de enfermedad inflamatoria pélvica tras la manipulación instrumental que casi siempre es necesaria en estos casos; los gérmenes más habituales son bacterias como la Gardnerella, Gonococo, Clamidia y hongos como las Cándidas. Si el exudado vaginal es positivo se deberá hacer profilaxis y tratamiento antibiótico previamente a la intervención.

También debe realizarse una ecografía en el hospital o clínica para asegurarse de la edad gestacional.

La interrupción quirúrgica

Puede realizarse a cualquier edad gestacional, aunque por lo traumática, se suele realizar en gestaciones por debajo de las 12 semanas. Esto implica anestesia general o loco-regional (de sólo una parte del cuerpo) con sedación y la introducción del tubo de aspiración en el cuerpo uterino a través del canal cervical, previa dilatación del mismo. Posteriormente se aspira el tejido coriodecidual y embrionario y habitualmente es preciso el legrado (curetaje o raspado) posterior de la cavidad. Si no se produce complicación anestésica o quirúrgica alguna la paciente puede ser dada de alta en 6 u 8 horas.

La interrupción médica

Es de elección en gestaciones por encima de 12 semanas. Esto implica la administración de ciertos fármacos a la paciente, fundamentalmente de dos tipos: prostaglandinas en administración oral o vaginal (PgE1 y E2) o antiprogestinas (mefipristona/RU-486)(antiprogesterona), fármaco de relativmente reciente aprobación en nuestro país, unicamente de uso intrahospitalario. La paciente deberá permanecer en el hospital normalmente las 12-24 horas tras el comienzo del tratamiento hasta la expulsión del feto. La expulsión en gestaciones por encima de las 16-18 semanas es como un pequeño parto, por lo que será necesaria la administración de calmantes.

¿Cuáles son los distintos métodos para la interrupción del embarazo?

Existen dos métodos utilizados normalmente.

Los medios que se ofrecen a la mujer para interrumpir la gestación dependerán de la edad gestacional y de los disponibles en el centro sanitario.

Hemorragias

Después del aborto es normal sangrar durante varios días. Los primeros días en cuantía similar a una menstruación normal y posteriormente la disminución será la norma hasta desaparecer en dos o tres semanas. Es difícil de establecer cuándo se producirá la menstruación siguiente

Habitualmente acontecerá en 30-60 días y las características serán distintas a las normales en la mujer. Si la mujer sangra más de lo normal, podría deberse a que el útero no se ha vaciado por completo. Si este es el caso, debe acudir al médico para un examen urgente. Esta complicación se puede presentar tanto en las interrupciones médicas como en las quirúrgicas.

Enfermedad inflamatoria pélvica

Si la mujer tiene una secreción vaginal con mal olor, fiebre y dolor abdominal, la mujer debe ponerse en contacto con el médico que llevó a cabo la interrupción. Se puede producir un cuadro infeccioso si el útero no se vació correctamente o si se contaminó con gérmenes patógenos durante la manipulación instrumental. Esta infección es grave y se trata con antibióticos, en ocasiones requiere ingreso y tratamiento antibiótico intravenoso hospitalario. Cuando quedan restos de tejido en el interior del útero es necesario retirarlos con una nueva evacuación de la cavidad. Se deben evitar baños, piscinas y relaciones sexuales sin protección hasta que se haya detenido la hemorragia (cuarentena similar a la del parto). Esta complicación se puede presentar tanto en las interrupciones médicas como en las quirúrgicas, aunque es más frecuente en estas últimas.

Dolor

Es normal tener un leve dolor abdominal durante los primeros días después de la interrupción. Si el dolor no remite con analgésicos comunes, la mujer deberá ponerse en contacto con el ginecólogo que llevó a cabo la interrupción.

Perforación del útero

Durante la interrupción quirúrgica, la inserción del dispositivo de aspiración o de las legras de curetaje puede producir la perforación del músculo uterino. Si el médico sospecha que es este el caso se detendrá la intervención, la paciente permanecerá hospitalizada bajo observación y en tratamiento antibiótico, con la realización de ecografías y análisis seriados. Esta complicación no se produce en las interrupciones médicas puras.

¿Qué complicaciones pueden surgir de una interrupción?

Si una mujer sospecha que está embarazada y no desea continuar su embarazo debe ponerse en contacto con su ginecólogo lo antes posible para ser correctamente asesorada.

Aunque ninguna intervención u operación está exenta de riesgos, las complicaciones son menores y menos frecuentes cuanto menor es la edad gestacional; algunas de ellas, muy graves, pueden aparecer y poner en serio peligro incluso la vida de la paciente.

Las más frecuentes son:

¿Puede producir el aborto esterilidad?

La infección de las trompas de Falopio y de los ovarios ocasionada por distintos gérmenes es la causa más común de esterilidad después de una interrupción de un embarazo. En la actualidad, el examen para comprobar la presencia de gérmenes patógenos en la vagina debe ser un procedimiento rutinario en la mayoría de los hospitales y clínicas, y en caso necesario se realizará tratamiento antibiótico previo.

Cómo protegerse contra un embarazo después del aborto

Es muy importante que la mujer consulte con el ginecólogo sobre los métodos anticonceptivos que se deberán emplear para evitar otro embarazo no deseado. No hay que olvidar que la paciente será de nuevo fértil (ovulará) antes de tener la siguiente menstruación, y por ello puede quedar de nuevo embarazada.

La píldora anticonceptiva puede empezarse a tomar el mismo día en que se realiza el legrado, lo cual proporcionará una protección inmediata en la mayoría de los casos. También podría colocarse un dispositivo intrauterino durante la intervención, no recomendable en nulíparas (mujeres que no han tenido partos). La administración de una inyección anticonceptiva es otra posibilidad.

Dr. Erik Fangel Poulsen, especialista en Obstetricia y Ginecología; Dr. Philip Owen, especialista en Obstetricia y Ginecología

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