20 JUNIO 2010

Cómo usar los parches cutáneos

Última revisión: 2010-06-20 por Dr. Alfonso Santiago Marí

Los parches cutáneos son unas delgadas láminas con un adhesivo que se aplican a la piel como un apósito. Contienen un medicamento en un reservorio que permite el paso lento del fármaco del parche a la piel y de ahí a la sangre.

Se usan como una manera alternativa de administración de fármacos. Pueden ser de utilidad en casos de enfermos crónicos o que no pueden tomar la medicina vía oral. Los parches son útiles también en personas que olvidan con frecuencia tomar sus medicinas durante el día, o que aprecian lo discreto de esta forma de medicación.

  • Saque cuidadosamente el parche de su funda, procurando no dañarlo. Utilice los dedos y no unas tijeras que podrían cortarlo.
  • Retire el protector de la parte trasera, dejando el adhesivo al descubierto. No toque el mismo con los dedos.
  • Aplique el parche firmemente, con la parte del adhesivo hacia la piel, en un área de la misma que esté limpia, seca y sin vello, tal como se especifica en las instrucciones de uso del parche. No lo aplique en áreas irritadas o con manchas. No utilice otros productos como hidratantes, cremas o polvos de talco, pues podrían anular el adhesivo.
  • Pase el dedo por los bordes del parche para asegurarse de que está adherido y que no puede entrar el agua o el aire. Si está puesto correctamente, se podrá bañar, duchar o hasta nadar sin que se caiga. (Consulte las instrucciones específicas del parche para asegurarse de que puede hacerlo, pues con algunos no se permiten dichas actividades).
  • Cambie el parche con la frecuencia indicada por el médico. Cuando se ponga un parche nuevo quítese primero al anterior y aplique el otro en un área ligeramente separada, de manera que evite la irritación de la piel.
  • Para quitarse el parche levante una esquina y tire suavemente. Los restos de adhesivo pueden quitarse con aceite infantil.
  • Si un parche se cae reemplácelo por uno nuevo y mantenga el ritmo de cambio normalmente. Si acaba de tomar un baño o de ducharse espere a que la piel se enfríe antes de ponérselo.
Consideraciones especiales para algunos tipos de parches
  • Los parches de terapia hormonal sustitutiva (tratamiento para la menopausia) deben aplicarse por debajo de la cintura, en las nalgas o en los muslos. No deben ponerse en o cerca del pecho.
  • Los parches de nitratos deberían aplicarse en el pecho o en la parte superior del brazo. Es necesario recordar quitarse el parche un mínimo de cuatro horas al día para que el cuerpo recupere la sensibilidad al medicamento.
  • Los parches de nicotina deben aplicarse en el pecho, parte superior del brazo o en la cadera. No se debe fumar con un parche de nicotina.
  • Los parches analgésicos como los de Fentanilo (opiáceo de potente efecto analgésico), buprenorfina, u otros se usan para dolores crónicos graves (por ejemplo en dolores de cáncer). Estos parches deben aplicarse en el torso o en la parte superior del brazo, y quitarse cada 72 horas. Es muy importante desechar el parche usado adecuadamente. Lea las instrucciones que acompañan al mismo.
Otros consejos útiles
  • La piel puede enrojecerse, irritarse o pueden aparecer picores donde estuvo el parche. Si esto no cesa, si empeora o si aparece una erupción cutánea, debe consultarse al médico.
  • Procure evitar poner el parche bajo ropa apretada o elástica.
  • Si toma el sol con el parche, cúbralo de manera que no le dé el sol.
  • No debe aplicarse calor al parche, pues podría aumentar la cantidad de medicina absorbida por el cuerpo, incrementando el riesgo de posibles efectos secundarios.
  • Si accidentalmente se aplican varios parches es necesario quitar el o los adicionales y comunicarlo inmediatamente al médico.
  • Si se olvida la aplicación del parche, debe ponérselo lo antes posible. No deben aplicarse dos a la vez buscando el efecto del parche olvidado.
  • Los parches nunca deben dividirse o cortarse.
  • Nunca deben usarse parches tras la fecha de caducidad.
  • Los parches deben guardarse a temperatura ambiente. No los guarde en el cuarto de baño, pues pueden calentarse o humedecerse.
  • No se debe recetar sus propias medicinas a terceros, aunque tengan los mismos síntomas. Pueden ser perjudiciales en otras personas.
  • Si el parche se pega accidentalmente en otra persona, debe quitarse de inmediato y consultarlo con el médico.
  • Las medicinas deben usarse siempre conforme a lo indicado en la caja o en el prospecto, y según lo prescrito por el médico.
  • Los medicamentos deben siempre mantenerse fuera del alcance de los niños.
  • Deseche cuidadosamente los parches usados, pues todavía contendrán algo del principio activo. Doble el parche de manera que quede pegado y asegúrese de que queda fuera del alcance de niños y animales.

Helen Davis, farmacéutica

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