06 JUNIO 2010

El desarrollo infantil armónico

Niños jugando al alire libre, colgados de la escalera

Última revisión: 2010-06-06

Es interesante distinguir el concepto de Puericultura, es decir, la pediatría preventiva o higiene del niño sano en su sentido más amplio, del de Pediatría, disciplina que estudia las enfermedades de los niños.

Los pediatras han clasificado a los niños clásicamente atendiendo a su edad en diferentes grupos:

Más recientemente se ha propuesto una nueva clasificación:

En cualquiera de estos períodos o etapas aparece un fenómeno común a todas ellas: el crecimiento. En este artículo describiremos las diferentes etapas del desarrollo infantil según la clasificación más reciente.

  • primera infancia, que incluye a los niños desde su nacimiento hasta los 2.5 años
  • segunda infancia o etapa o edad preescolar, con niños de 2.5 a 6 años, y
  • tercera infancia, que abarcaría a los niños desde los 6 años hasta la pubertad.
El recién nacido

Durante el primer mes de vida el bebé se pasa casi todo el día durmiendo. Básicamente, sólo se despierta y llora si tiene hambre o está incómodo (se ha hecho pis o caca, tiene frío o calor, tiene gases, etc.). Cuando su madre lo coge y le habla se tranquiliza y ya comienza a mirarla. Si ponemos al bebé boca abajo ya puede levantar la cabeza durante unos instantes, pero enseguida se le cae porque todavía no tiene fuerza en la musculatura cervical para mantenerla.

El lactante

Este período de la vida del bebé se caracterizará porque su alimentación es únicamente a base de leche. Los lactantes pequeños (hasta el 4º mes de vida) se alimentan de leche, bien materna o bien de inicio; los mayorcitos (5º mes-1º año) además de la lactancia de continuación introducen la alimentación complementaria o beikost. Se inicia en esta etapa el proceso de dentición, con grandes variaciones entre niños.

  • El lactante echado (2-4 meses) está más rato despierto y comienza a interesarse por lo que hay a su alrededor. Los ruidos fuertes le sorprenden y, a veces, asustan. Le gusta mirar a los ojos a sus padres y si se mueven es capaz de seguirlos con la mirada. Emite las primeras sonrisas o sonidos cuando le hablan o le acarician. Muestra interés por los objetos móviles o de colores vivos. Ya empieza a mirarse las manos y a jugar con ellas. Si los padres se acercan mucho a él puede tirarles del pelo y tocarles la cara. Ya puede sostener la cabeza erguida un rato, aunque todavía se cansa. Boca abajo ya se sostiene sobre los brazos y levanta la cabeza. A partir de los 4 meses se orienta hacia los sonidos y gorjea y grita para llamar la atención. Cuando los padres juegan con él/ella o le hacen cosquillas ríe a carcajadas y si se le ofrece un objeto intenta cogerlo. Si lo alcanza, intentará llevárselo a la boca.
  • El lactante sentado (5-8 meses) se divierte jugando con sus propios pies y manos. Ya usa pequeños juguetes y el sonajero para jugar y hacerlo sonar, y reconoce a las personas más cercanas que están más tiempo con él/ella. Sostiene la cabeza cuando se sienta y contesta con sonidos cuando le hablan. Puede girarse sobre mismo y voltearse. Progresivamente es capaz de mantenerse sentado de una forma cada vez más estable. Reclama más a la madre y no le gusta que le dejen con extraños. Cuando esto ocurre, llora en señal de rechazo. Le llaman la atención los objetos y los explora dándoles vueltas en sus manos. Comienza a pronunciar las primeras sílabas y si le damos de comer algo que no le gusta cierra la boca y rechaza el alimento. Si un juguete le gusta o le atrae, intenta alcanzarlo aunque esté lejos. Le divierte tirar los objetos para ver como caen y oír el ruido que producen. Comienza a desplazarse arrastrándose.
  • El lactante que se desplaza (9-12 meses) ya es capaz de sentarse de forma estable sin necesidad de apoyo. Muestra gran interés por los juguetes y con el fin de explorar el entorno que le rodea buscará algún medio de desplazarse. Progresa poco a poco en su comunicación a través de gestos y palabras y ya empieza a emitir sus primeras palabras completas. Cogido de los barrotes de la cuna puede ponerse de pie y cuando le dejamos en el suelo se desplaza gateando de un lado para otro. Reconoce a sus padres cuando le llaman y los busca; comienza a comer solo usando las manos. Hacia el año de vida nombra a papá y mamá, y ya comprende muchas cosas de las que le decimos. Muestra gran curiosidad y necesita explorarlo todo: abre cajones, levanta objetos, introduce objetos dentro de otros, hace torres simples con cubos grandes, etc.
Niño de corta edad (2-4 años)

En esta etapa se inician las funciones motoras, las manualidades, el manejo-prensión de los objetos y, de forma característica y destacada, el lenguaje. El niño sigue creciendo y experimenta algunos cambios físicos. Se inicia en el control de esfínteres, que consigue dominar a lo largo del segundo año, aunque a menudo persiste la llamada enuresis nocturna, es decir, hacerse pis en la cama por la noche, que es fisiológica. Aunque reduce ligeramente las horas de sueño, cada día que pasa su patrón de sueño se va pareciendo más al del adulto, ya que pide irse a dormir, sobre todo al final de esta etapa.

Niño preescolar normal (4-6 años)

A lo largo de estas edades el niño se inicia en la guardería, con todo lo que ello supone en relación con los juegos con otros niños y la socialización con otras personas. Aparecen los primeros miedos y temores. Sigue creciendo y desarrollando los dientes que le permiten comer ya como un adulto, y se maneja con los utensilios de comida. Cada vez habla más y mejor y su patrón de sueño sigue evolucionando.

Niño escolar normal (a partir de los 6 años)

El niño inicia en la escuela el aprendizaje sistemático junto con otros amigos y compañeros. Aprende a jugar en juegos organizados y compartidos con los demás y se inicia en el concepto de disciplina. Sigue creciendo casi sin que nos demos cuenta. En esta etapa se producen los mayores cambios hacia la dentición definitiva, con grandes variaciones entre niños. Comienzan a desarrollarse las capacidades intelectivas de atención y memoria y se inicia la diferenciación de género o sexo.

Prepúber normal

Básicamente la pubertad acontece dos años antes en niñas que en niños, con la aparición del botón mamario en ambos, pero de forma más marcada en las niñas, el aumento del vello y su distribución en las axilas y el pubis.

Adolescente normal

La adolescencia es una etapa crucial en la vida de las personas. Junto con los cambios físicos tan importantes que experimentan estos jóvenes se producen otra serie de cambios en el ambiente social del adolescente, que le llevan a un distanciamiento de la familia, la aparición de una rebeldía manifiesta, independencia, unión estrecha a los amigos, con seguimiento, a veces gregario, de un líder juvenil. Aparece la capacidad de juicio y de crítica, con hipertrofia de la autocrítica, la curiosidad, las grandes dudas existenciales, etc.

Debido a su falta de experiencia, el adolescente tiene un comportamiento a veces incoherente y contradictorio, con gran indefinición. A menudo están ensimismados, son tímidos, manifiestan angustias y temores. Un acontecimiento importante es el descubrimiento del sexo, la aparición de la menarquia en ellas y la masturbación y las poluciones nocturnas en ellos y, últimamente y de forma alarmante, la deformación del concepto de propia figura corporal con el riesgo de aparición de trastornos de la conducta alimentaria.

Dr. Salvador Pertusa Martínez, Médico de familia. Centro de Salud Cabo Huertas (Alicante)