06 JUNIO 2010

Drogas de diseño (éxtasis) y derivados del cannabis

Dos 'canutos', o 'porros', sobre la mesa

Última revisión: 2010-06-06

En los últimos años venimos observando con preocupación cómo ha aumentado de forma importante el consumo de una serie de sustancias llamadas de forma genérica drogas de diseño, (derivados de las anfetaminas, y otras drogas como la cocaína, el LSD, etc.) y del cannabis. Por lo tanto, en este artículo abordaremos dos tipos de drogas que tienen gran difusión en nuestro país: el éxtasis y los derivados del cannabis.

¿Quién consume éxtasis?

El consumidor tipo de éxtasis es un varón de 20 a 28 años de edad, que se inició en el hábito entre los 15 y 18 años, estudiante o con trabajo estable, de cualquier estrato social (no se han observado diferencias en el origen de estos jóvenes), que consume la droga especialmente durante los fines de semana y con frecuencia junto con otras drogas (tabaco, alcohol, cocaína, etc).

Efectos psicológicos

El éxtasis produce un estado de euforia leve con emociones positivas, aumento de la sociabilidad y de la locuacidad y autopercepción de mayor energía. La mayoría de estas emociones o sensaciones son las que buscan los jóvenes para irse “de marcha” a una discoteca y aguantar muchas horas bailando y divirtiéndose todo el fin de semana.

Sobre la conducta sexual parece producir sensaciones subjetivas de aumento de la proximidad o intimidad con el otro, calidez y sensualidad, sobre todo ante los estímulos del tacto, lo que ha condicionado el mito de su poder afrodisíaco.

Efectos físicos

Físicamente produce temblores, dilatación de las pupilas, aumento de la frecuencia del corazón y de la presión arterial, aumento de la temperatura corporal, aumento de la tensión de la mandíbula con castañeteo de los dientes, adormecimiento de las manos y pies, etc.

¿Qué efectos tiene esta droga?

Básicamente podemos decir que la droga produce unos efectos psicológicos y otros físicos.

¿Qué efectos perjudiciales sobre la salud puede producir el éxtasis?

La intoxicación aguda por éxtasis se manifiesta con signos y síntomas de estimulación del Sistema Nervioso Central, con dilatación de las pupilas, sequedad de boca, agitación, convulsiones, taquicardia o aumento de la frecuencia del corazón, arritmias del corazón, fiebre, enrojecimiento de la piel y sudoración importante.

Las reacciones posteriores son menos frecuentes, en muchos casos como prolongación de los efectos agudos, e incluyen cansancio, somnolencia, dolores musculares y de cabeza, calambres abdominales, sequedad de boca, etc.

Se han descrito enfermedades psiquiátricas asociadas al consumo de éxtasis con la aparición de ideas paranoides o de persecución, celos, alucinaciones, alteraciones de la memoria, ansiedad, etc. La mayoría de los pacientes mejoran al cabo de dos o tres meses.

Los efectos tóxicos graves son poco frecuentes aunque se han observado casos de toxicidad del hígado, afectación del aparato cardiovascular y del cerebro. Se han descrito varios casos de muerte asociados al consumo de éxtasis.

¿Cómo se puede actuar en casos de personas que consumen este tipo de drogas?

La mayor parte de los efectos adversos, físicos y psicológicos, suelen ser atendidos en los servicios de urgencias médicas. El personal de urgencias debe sospechar este problema en personas jóvenes en los que aparecen complicaciones médicas poco habituales en esas edades. El tratamiento de la intoxicación aguda es puramente sintomático.

Es obligación del médico informar al joven consumidor de los riesgos que entraña el éxtasis a la vez que explorar la posibilidad del consumo de otras drogas que, como hemos visto, a menudo van asociadas al consumo de éxtasis.

Drogas de diseño: éxtasis

Las drogas de diseño incluyen un conjunto de sustancias químicas de síntesis, es decir, elaboradas en un laboratorio, muchas de ellas con un gran poder adictivo. Son de fácil elaboración por químicos o personas con los conocimientos adecuados y no precisan de grandes estructuras para su fabricación o comercialización. Destaca por su gran difusión un derivado de las anfetaminas llamado éxtasis. Se vende en forma de pastillas que llevan símbolos variados (labios rosas, marcas de coches, mariposas, etc)

¿Qué efectos tiene esta droga?

Los derivados del cannabis tienen efectos depresores sobre el Sistema Nervioso Central, a menudo condicionados por otros factores como la cantidad consumida, el grado de pureza de la droga, la vía de administración, el consumo asociado a otras drogas, como el tabaco, el alcohol, drogas de síntesis, cocaína, etc., las características individuales del consumidor, las características del ambiente donde se produce el consumo y la frecuencia del mismo.

En dosis bajas produce desinhibición con euforia, risas inadecuadas, sensación de bienestar, locuacidad o facilidad para hablar, ansiedad moderada, taquicardia, enrojecimiento de los ojos y aumento de la sensación de ganas de comer.

En dosis altas produce aumento de la ansiedad, lentitud psicomotora (movilidad), alteraciones de la memoria, aumento del sueño, desorientación, confusión del curso del pensamiento y de los sentidos, alucinaciones, estados de pánico y crisis de despersonalización.

¿Qué efectos se producen durante una intoxicación aguda?

La intoxicación aguda por derivados del cannabis produce sequedad de las mucosas, enrojecimiento de las conjuntivas de los ojos, fotofobia o rechazo de la luz, bajada de la presión arterial, aumento de la frecuencia del corazón y, en ocasiones, dilatación de las pupilas de los ojos. También se han descrito alucinaciones, crisis de pánico y alteración de la percepción tiempo-espacio. El tratamiento es nuevamente sintomático.

¿Cómo se puede saber si una persona consume derivados del cannabis?

La detección del consumo se realiza en muchas ocasiones por parte de la familia, tras encontrar sustancias sospechosas. Algunos datos de alarma pueden ser la disminución del rendimiento escolar, la rebeldía, la pérdida de motivación. En el examen físico podremos encontrar, en el consumo agudo, taquicardia, dilatación de las pupilas y enrojecimiento de los ojos; y en el consumo crónico, enfermedades del aparato respiratorio, alteración en la percepción de los colores, aumento de peso, etc.

Hoy en día existen pruebas para detectar restos de la droga en la orina. Puede ser recomendable realizar este tipo de análisis de orina en pacientes en los que se sospeche el consumo. El resultado positivo es indicativo de consumo en el pasado pero no necesariamente de intoxicación, abuso o dependencia.

Derivados del cannabis

La marihuana y el hachís son las principales formas de consumo del cannabis, la droga ilegal más consumida en el mundo (otros derivados del cannabis según su forma de presentación son la grifa y el aceite de hachís).

Se estima que en España han sido consumidos alguna vez por aproximadamente una quinta parte de la población, es decir, por una de cada cinco personas. Son consumidos a diario por más de una de cada cien personas.

La media de la edad de inicio de consumo se sitúa en torno a los 18-19 años. La adolescencia y la juventud son las etapas de la vida en las que más se consume este tipo de droga. En la actualidad, admiten haber probado alguna vez el cannabis uno de cada tres jóvenes de entre 15 y 29 años.

La marihuana y el hachís se pueden consumir por vía oral o fumados, siendo esta última forma la más habitualmente utilizada (“porro”, “canuto”, “peta”... son algunos nombres en argot).

Dr. Salvador Pertusa Martínez, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria

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