05 JUNIO 2010

La acupuntura

Sesión de acupuntura en la espalda

Última revisión: 2010-06-05

¿Qué es la acupuntura?

La acupuntura pertenece al amplio acervo cultural de la Medicina tradicional china, que aglutina un conjunto de disciplinas que perduran desde hace miles de años. La acupuntura es una terapia alternativa que se fundamenta en la ancestral filosofía del taoísmo, que considera el universo dividido en dos entidades contrapuestas, pero a la vez complementarias: el Ying y el Yang.

El equilibrio entre el Ying y el Yang

El Yang representa los elementos de nuestro mundo que son de connotación más positiva para el hombre (el sol, el cielo, el calor, la primavera, el verano,...) El Ying, sin embargo, representa a determinados elementos de nuestro mundo de faceta menos positiva (el frío, el invierno, las enfermedades crónicas...)

La visión de la acupuntura consiste en entender el organismo humano como un sistema en el que ambos, Ying y Yang, se hallan perfectamente integrados y en delicado equilibrio cuando se goza de buena salud. La pérdida de la salud se explicaría por la pérdida del equilibrio entre esas dos fuerzas de la vida, Ying y Yang, o con relación al medio externo, ante lo cual sobrevendría la enfermedad. El cuerpo humano se ve, así pues, como un complicado entramado de órganos y tejidos en el que Ying y Yang viajan y se distribuyen por todo el organismo, gracias a una serie de canales denominados chin o meridianos. Estos meridianos se hallarían a unos cuantos milímetros de la piel y su manipulación es la que permitiría redistribuir el flujo de Ying o Yang con el propósito de recuperar el equilibrio perdido y con ello, de nuevo, la salud. Mediante la manipulación física de los denominados chin se conseguiría, en unas ocasiones el restablecimiento del balance natural interno de nuestro organismo, y en otras ocasiones, la recuperación de la armonía óptima con el medio externo.

El origen de la acupuntura

Para hablar de cuándo surgió la acupuntura debemos remontarnos a China, hace más de 2.500 años. La acupuntura surgió como una forma de terapia más dentro de un amplio conjunto de métodos tradicionales que conforman la medicina china tradicional, y que comprenden también la fitoterapia (terapia basada en el empleo de hierbas medicinales), la moxibustión (basada en el contacto con sustancias naturales incineradas), la terapia de succión (mediante ventosas), el masaje, las terapias del movimiento (Tai-chi, etc.), o la meditación trascendental.

La acupuntura pronto se extendió a Japón, la península de Corea y al resto de Asia continental próxima a Oriente. En Europa penetró hacia el siglo XVII, pero no consiguió adquirir el auge que siempre ha tenido esta terapia milenaria en sus países de origen, en donde incluso forma parte de las terapéuticas aceptadas por los sistemas nacionales de salud.

Los medios y métodos de la acupuntura

Para realizar tratamientos de acupuntura se utilizan clásicamente finísimas agujas de metal (antes eran de oro, plata o hierro y actualmente de acero inoxidable), de 3 a 25 centímetros de largo y usadas en frío por lo general, pero también pueden ser calentadas. Se debe introducir cada aguja a través de la piel tan sólo 1 a 3 milímetros, y durante al menos 20 minutos, y pueden ser necesarias varias sesiones para tratar una dolencia. En la acupuntura tradicional se describen 26 meridianos y más de 600 puntos terapéuticos, pero al igual que ocurre con otras medicinas alternativas, existen diferentes escuelas. La estimulación de los puntos del cuerpo se puede llevar a cabo, no sólo con agujas sino también con medios más modernos como el láser (láser-acupuntura), o la electricidad (electro-acupuntura). También existe la digito-puntura (variante en la que se realiza la estimulación mediante la presión exacta en diversos puntos por medio de los dedos.)

Aplicaciones de la acupuntura

Según la práctica habitual de la acupuntura, se puede afirmar que existen tres finalidades principales: inducir analgesia (aliviar el dolor), proteger frente a las infecciones o influir en la regulación de las funciones fisiológicas.

El principal trastorno por el que es demandada la acupuntura es el dolor en sí mismo, ya sea agudo o crónico. En esta categoría entran dolencias como la artritis reumática, la lumbalgia, la cervicalgia (dolor de cuello), el dolor radicular (dolor de una raíz nerviosa como la ciática por ejemplo), el dolor post-traumático o post-quirúrgico, el dolor dental, el hombro doloroso, el dolor cólico (biliar o renal), el dolor de estómago, la dismenorrea (dolor menstrual), el dolor facial o la cefalea.

Pero la acupuntura también es una terapia demandada para muchos otros cuadros clínicos muy variados, entre los que se encuentran: las náuseas y vómitos, la hipertensión e hipotensión, la rinitis alérgica, la depresión, los efectos adversos de la quimioterapia o radioterapia, la inducción del parto, etc.

¿Es segura la acupuntura?

La acupuntura bien realizada es indolora y de muy escasa toxicidad. Además presenta muy pocas contraindicaciones y no genera adicción física. Sin embargo se trata de un tipo de terapia que exige de manos expertas y con sobrada pericia. Esto es importante, no ya sólo por el hecho de que garantiza una probabilidad casi nula de complicaciones, sino también porque la clave principal de su eficacia reside en la localización exacta de los puntos de estimulación y el uso de una técnica cuidadosa y precisa. El empleo de la acupuntura por parte de acupunturistas no bien formados ha determinado que se hayan descrito lesiones y efectos adversos que son claramente evitables, y atribuibles a dicha impericia o imprudencia del terapeuta (neumotórax, lesiones en estructuras nerviosas o infecciones). Se han descrito a veces complicaciones derivadas del empleo indebido de agujas no bien esterilizadas, con resultado de transmisión de ciertas enfermedades virales como la hepatitis B, pero este tipo de riesgo es común a toda clase de actos médicos que conlleven la inserción de cualquier tipo de instrumental a través de la piel, lógicamente.

Tratamiento del dolor

Esta terapia ha demostrado ser eficaz de manera claramente superior a placebo en el tratamiento de la mayoría de los dolores. En el dolor crónico parece ser, de hecho, incluso similar a la morfina en eficacia, sin llevar aparejados los problemas de efectos adversos o de dependencia física de esta última. Existen estudios que avalan su eficacia en el tratamiento de diferentes formas de cefalea (tensional, migraña...), en el dolor facial, en el dolor articular de la artritis reumatoide (aquí también parece aliviar la rigidez muscular e incrementar la movilidad), en el dolor ciático, el hombro doloroso, la cervicalgia, el dolor postcirugía, el dolor por cólico biliar o renal, el dolor del esguince articular de tobillo o del codo de tenista, y el dolor dentario tras una intervención. En la fibromialgia, el dolor de parto y el dolor post-episiotomía (incisión para ampliar el canal del parto) parece eficaz, pero se requieren más estudios para confirmarlo.

Tratamiento de infecciones

La acupuntura ha demostrado una cierta eficacia como adyuvante en el tratamiento de infecciones como la disentería bacilar. Otras, como la tos ferina, o la hepatitis B por ejemplo, podrían beneficiarse de esta terapia pero esto no está definitivamente demostrado.

Alteraciones del metabolismo

En determinadas alteraciones metabólicas, como la hiperuricemia (exceso de ácido úrico) se ha documentado su capacidad para reducir los niveles de ácido úrico y mejorar también la gota. También en la diabetes no insulín-dependiente (diabetes del adulto tipo II) la acupuntura ha demostrado en algunos estudios ser relativamente eficaz en el control de la enfermedad (sin embargo, en ambas enfermedades parece imprescindible realizar más investigación para confirmar estos hallazgos).

Neurología

En el campo neurológico la acupuntura se ha usado con cierto éxito para el tratamiento de la parálisis facial, pero sobre todo para el tratamiento precoz de la parálisis a consecuencia de accidente cerebro vascular (ACVA), siendo tanto más eficaz si se emplea como complemento a la terapia global rehabilitadora. Los resultados de estudios en enfermos en coma parecen apuntar también a que la acupuntura podría tener un papel eficaz en este serio problema, pero debe haber más estudios al respecto que confirmen esto, al igual que ocurre por ejemplo con el insomnio, donde algunos estudios aseguran haberlo tratado con éxito por medio de la acupuntura auricular (en la oreja).

Aparato respiratorio

Respecto a enfermedades del aparato respiratorio la acupuntura ha demostrado clara eficacia en la rinitis alérgica, y relativa en el asma bronquial (aquí no tanto en el rescate de la crisis agudas sino más bien en el mantenimiento a largo plazo).

Aparato digestivo

En éste área, la acupuntura parece ser muy eficaz en el control de la emesis (náuseas y vómitos), sobre todo debida a tratamientos quimioterápicos. También puede ser usada complementariamente en el dolor de estómago (epigastralgia) y en las dispepsias en general (síndrome de malfuncionamiento del tubo digestivo superior esófago-estómago-duodeno), así como en la colitis ulcerosa y el síndrome de colon irritable, pero en estas tres últimas la certeza de su eficacia no es del todo segura. También para otras aplicaciones como la de su uso como relajante y analgésico en la exploración colonoscópica o para analgesia y modulación de la función secretora biliar en la colelitiasis (piedras en la vesícula biliar) así como en la colecistitis crónica (inflamación de la vesícula) la acupuntura podría ser beneficiosa pero se requieren más estudios al respecto.

Aparato urinario

En relación el aparato urinario la acupuntura podría tener cierta eficacia en el alivio de la retención urinaria funcional y de la urolitiasis (piedras en el riñón y vías excretoras); también podría ejercer un efecto beneficioso en la prostatitis crónica, el síndrome uretral femenino, y en la profilaxis de las infecciones urinarias recurrentes, pero todo esto está pendiente de ser mejor demostrado.

Ginecológía

La eficacia de la acupuntura en dolencias ginecológicas también parece venir respaldada por diversos estudios que prueban que es activa en el alivio del dolor por dismenorrea (dolor menstrual) y en el síndrome premenstrual. Su capacidad para estimular la contracción uterina se ha aprovechado también para intentar corregir la posición anómala fetal en el último trimestre así como para favorecer el trabajo de parto, y de hecho se ha llegado a documentar el riesgo significativo de aborto al estimular ciertos puntos concretos abdominales o lumbo-sacros en mujeres embarazadas. Se ha defendido también su capacidad de incrementar los niveles de prolactina en sangre y tener efectos beneficiosos por ello en el déficit de secreción láctea tras el parto, algo que debería confirmarse en estudios futuros.

Cardiovascular

Respecto al campo de las enfermedades cardiovasculares, hay estudios que parecen demostrar un papel eficaz de esta terapia en la hipotensión, en las primeras fases de la hipertensión esencial y en el tratamiento de la angina de corazón. Al respecto de esta última se desaconseja el uso de la acupuntura si no se ha descartado claramente el diagnóstico de infarto y si no se cuenta con equipo cardiológico adecuado.

Psiquiatría

En psiquiatría la acupuntura ha sido también probada y no parece haber dudas al respecto de su eficacia en el tratamiento de la depresión (endógena, neurótica o tras ACVA). Su aparente capacidad para estimular la secreción endógena de endorfinas (neurotransmisores cerebrales que actúan sobre centros nerviosos del placer) parece justificar que se haya difundido mucho su empleo en el alivio de los síntomas de abstinencia por causa de diferentes adicciones (tabaco, alcoholismo, drogas) pero precisamente aquí los resultados de los diferentes estudios son contradictorios y no arrojan una conclusión clara sobre su cierta o nula eficacia; de cualquier modo sí que parece que podría ser algo eficaz en la deshabituación alcohólica y, curiosamente, para inducir el abandono del tabaco en el grupo de fumadores que, sin tener motivación psicológica para dejar de fumar, acuden a la consulta de acupuntura para tratamiento de otras dolencias (abstinencia pasiva).

Pediatría

La acupuntura podría tener un papel de cierta eficacia en el control de la diarrea motora infantil, el alivio de la tos, el tratamiento de las convulsiones febriles y el síndrome de Tourette infantil. No obstante, el carácter especialmente grave de algunas de estas enfermedades pediátricas hacen prudente el aconsejar más estudios al respecto.

Cáncer

En el campo de la oncología la acupuntura cuenta con estudios clínicos que demuestran su eficacia en el control del dolor oncológico. Sin embargo, se requiere de más estudios confirmando este extremo. De cualquier modo no parece albergarse ninguna duda sobre su eficacia en el control de las reacciones adversas de los tratamientos contra el cáncer (quimioterapia).

Otros campos

La acupuntura no ha demostrado del todo su eficacia, a pesar de existir estudios con resultados positivos, en el tratamiento del síndrome de Meniére (enfermedad del oído interno), el dolor por somatización (dolor por causa psicógena), la epistaxis (hemorragia nasal) y el prurito (picor de la piel). Otros éxitos reivindicados por estudios aislados de la terapia de acupuntura que no están asimismo suficientemente demostrados son los de ciertas enfermedades como el síndrome de Sjögren, la enfermedad de Raynaud, el síndrome de Stein-Leventhal (ovario poliquístico) y la condrodinia (dolor en articulaciones condrocostales del pecho.)

¿Una terapia realmente eficaz?

Los estudios clínicos realizados para evaluar la eficacia y calidad terapéuticas de la acupuntura son innumerables, a pesar de que supone una gran dificultad el diseñar ensayos clínicos en los que compararla con un placebo (algo neutro de apariencia similar pero que carezca de efecto terapéutico) o en los que establecer un plan a doble ciego (esquema en el que ni el médico ni el paciente son conocedores de qué remedio se está empleando, ya sea el que se prueba clínicamente o el placebo.) De cualquier modo, sí que pueden extraerse algunas conclusiones bastante fidedignas acerca de la eficacia real de la acupuntura en ciertas dolencias. A continuación revisamos la larga lista de disciplinas en que más eficacia ha demostrado.

Fundamentos científicos de la acupuntura

La explicación científica de la eficacia de la acupuntura se ha razonado en función de su capacidad para influir sobre la fisiología nerviosa de manera directa y sobre la fisiología hormonal y la inmunidad humoral de manera indirecta. Sin embargo, no se han caracterizado de un modo claro, a los ojos de todo el mundo, las bases íntimas concretas que revelen el porqué de su acción terapéutica clínicamente demostrada. La acupuntura, sin embargo, es muy atractiva como medio complementario de ejercicio terapéutico, por lo cómoda, sencilla, atóxica, económica y eficaz que es para dolencias concretas.

La OMS no sólo no desautoriza su empleo en Medicina, sino que aconseja que sea introducida como método terapéutico complementario en las enfermedades en que parece haber demostrado eficacia. Asimismo recomienda un avance en el conocimiento de esta terapéutica alternativa mediante el desarrollo de más estudios de investigación controlados y adecuadamente realizados (Acupuncture: Review an Análisis of Reports on Controlled Clinical Trials. Cervia, Italy. 1996. WHO Consultation on Acupuncture.) Probablemente, con el tiempo, conforme se vaya conociendo mejor, la acupuntura se irá incorporando como una terapia más, de empleo complementario a las terapéuticas principales de las diferentes enfermedades gracias a su inocuidad y eficacia en determinados procesos.

Dr. Alfonso Santiago Marí, Especialista en Hematología

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