25 MAYO 2010

Asma: importancia de llevar un diario

Última revisión: 2010-05-25 por Dr. Joaquín Muñiz Girón

¿Por qué se debe llevar un diario sobre el asma?

El manejo del asma no consiste sólo en tomar la medicación correcta en las dosis indicadas. Por supuesto, esto es lo más importante para mantener el asma bien controlado, pero no es lo único que se puede hacer. También puede ayudar a mantener el control de la enfermedad evitando los desencadenantes que tienden a descompensar la enfermedad.

El asma bronquial es una enfermedad muy variable, y se manifiesta de forma diferente de una persona a otra. Por ello es importante aprender todo lo que se pueda acerca de la enfermedad y de los desencadenantes que afectan personalmente a uno mismo. A veces, es difícil identificar exactamente cuáles son estos desencadenantes. Algunos pueden ser bastante obvios, como cuando aparecen síntomas inmediatamente después de haber estado en contacto con un gato o un perro. En otras ocasiones se necesita algún trabajo detectivesco, y ésta es la razón por la que un diario sobre el asma puede ser muy útil.

¿Qué se necesita anotar en un diario de asma?

Un diario de asma puede ser tan simple o complejo y exhaustivo como se desee. Sin embargo, cuantos más detalles se incluyan, mejor, tanto para su uso personal (pues se aprende acerca del propio asma), como para el médico y la enfermera. Cuanta más información se proporcione a los profesionales de la salud que cuidan de uno mismo, mejor podrán ajustar los distintos tratamientos a sus necesidades.

El diario facilitará

que el médico o la enfermera sean capaces de desarrollar un plan de auto-tratamiento ajustado a las necesidades particulares.

Los valores del medidor de flujo pico o flujo máximo

La medida del flujo pico (o pico flujo, o máximo) refleja la fuerza con la que es capaz de soplar aire dentro y fuera de los pulmones. La medida más importante es la de soplar hacia fuera. Los aparatos para medir estos flujos se llaman medidores del flujo máximo o flujo pico. La maniobra consiste en llenar bien los pulmones y soplar lo más rápido y fuerte posible en la boquilla del aparato.

La mayoría de los adultos y de los niños mayores de 6 años son capaces de usar correctamente un medidor de flujo pico. Estos aparatos tienen un marcador que se desliza sobre una escala cuando se sopla por la boquilla. Cuanto mejor controlado esté el asma, más fuerte podrá soplar y mejores valores obtendrá en sus intentos. Además, si el asma está bien controlado, estos valores tenderán a ser bastante estables.

Medir el flujo pico es importante por lo siguiente:

  • Tendrá una mejor información acerca de lo que está pasando con sus vías aéreas (objetivo), en vez de tratar de adivinar lo que pasa a partir de sus sensaciones (subjetivo).
  • Podrá saber si el tratamiento está teniendo los efectos beneficiosos esperados.
  • Sabrá si tiene necesidad de cambiar el tratamiento.
  • El médico o la enfermera serán capaces de evaluar cómo ha evolucionado desde la ultima revisión.
Los síntomas

Es una buena idea mantener un registro de los síntomas y anotar si van a mejor o a peor. Señale a qué horas los síntomas empeoran y escriba comentarios sobre cualquier cosa que piense que puede haber provocado o influido en el empeoramiento. Esto puede ser de mucha ayuda para identificar los agentes desencadenantes que empeoran su asma, y permitirá tomar medidas para evitar aquello que le pone peor.

Si nota alguno de los síntomas siguientes, necesita consultar al médico para que le ayude a recuperar el control sobre la enfermedad:

  • Se despierta por la noche con tos, sibilancias, opresión torácica o dificultad para respirar.
  • Cuando se levanta por la mañana tiene más dificultad para respirar que al acostarse.
  • Si necesita utilizar los inhaladores de alivio rápido, más y más; o si esta medicación parece que está perdiendo eficacia.
  • Si tiene dificultades en mantener su estilo de vida habitual o su nivel de ejercicio.
La medicación

Es importante llevar la cuenta de los medicamentos que utiliza y de cuándo los utiliza. Esto incluye tanto la medicación que se toma para el asma, como otras medicinas que esté tomando por otros motivos, incluyendo las que se adquieren sin receta médica.

Esto le permitirá tanto a usted como a su médico y enfermera, observar lo siguiente:

  • Si el asma está controlado de forma adecuada.
  • Si la medicación es efectiva para controlar el asma.
  • Ajustar la dosis de la medicación.
  • Ver si alguno de los medicamentos que se consiguen sin receta influyen sobre la enfermedad. Algunos medicamentos empeoran el asma.
Las actividades diarias

Podrá darse cuenta de que es muy útil llevar un registro de las actividades diarias y el efecto que tienen, si es que tienen alguno, sobre la enfermedad. Una vez más, estos datos proporcionan una idea mucho más clara y completa acerca del grado de control del asma. Por ejemplo, puede pensar que el asma está bien controlado, pero puede notar que tiene dificultades cuando corre para coger el autobús. O puede ocurrir que el asma empeore cuando hace ejercicio. El médico o la enfermera serán capaces, si disponen de esta información, de darle los oportunos consejos para que pueda realizar estas actividades sin problemas.

El diario ideal

Es importante mantener un registro diario de:

El plan de auto-tratamiento

Llevar un diario completo, anotando los aspectos antes mencionados, proporciona una imagen más clara del estado de la enfermedad y de su gravedad, y qué actividades o desencadenantes le afectan especialmente. El médico o la enfermera serán entonces capaces de desarrollar un plan de auto-tratamiento ajustado a las necesidades particulares.

Un plan de auto-tratamiento comprende el mejor tratamiento e indica cuándo debe de ajustarlo, en el sentido de aumentar o disminuir la medicación. Este plan puede ayudar a que maneje mejor la enfermedad. Los estudios científicos realizados en este campo han demostrado que los pacientes asmáticos que se adhieren a un plan de auto-tratamiento tienen mejor control de su enfermedad y sufren menos ataques de asma, al tiempo que llevan una vida más activa y satisfactoria.

Dr. Martyn R. Partridge, médico general