20 ABRIL 2010

Polimialgia Reumática (PMR)

Última revisión: 2010-04-20 por Dra. Ana María Rodríguez García

¿Qué es la polimialgia reumática?

La polimialgia (poli=muchos; mialgia=dolor muscular) reumática (PMR) es una enfermedad reumática inflamatoria. Es relativamente frecuente, afectando a más de 4 de cada 1.000 personas mayores de 50 años.

¿Cuál es la causa de la PMR?

Los síntomas suelen comenzar de forma súbita, aunque a veces pueden hacerlo en el curso de una o dos semanas. Algunas personas notan unos síntomas parecidos a los de la gripe, que ocasionalmente pueden deberse a una infección por parvovirus; sin embargo, en la mayoría de los casos la enfermedad aparece de forma espontánea y es de causa desconocida.

La PMR afecta a varones y mujeres de forma similar.

De interés

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¿Cuáles son los síntomas principales?
  • La PMR causa dolor de inicio súbito y rigidez matutina principalmente en la zona de los hombros y muslos, pero también puede afectar al cuello y al torso. Los pacientes a menudo no se pueden levantar de la cama sin ayuda y notan dificultad para subir escaleras y para llevar a cabo actividades diarias, como conducir. El reposo prolongado y la inactividad pueden aumentar la rigidez.
  • Otros síntomas frecuentes incluyen malestar y cansancio y, ocasionalmente, fiebre de hasta 38ºC. Algunos pacientes notan pérdida de apetito y adelgazamiento.
  • En la forma más grave de esta enfermedad se produce una inflamación dolorosa de las arterias (vasos sanguíneos) de la cabeza, especialmente en el área temporal (las sienes); en estos casos la enfermedad recibe el nombre de arteritis temporal.
  • Afortunadamente, los órganos internos no suelen resultar afectados, por lo que en la polimialgia reumática típica no suelen producirse afectación renal, hepática o pulmonar.
¿Cómo se diagnostica la polimialgia reumática?

Los médicos suelen realizar dos análisis de sangre para determinar si un paciente tiene PMR. Estos análisis son: la velocidad de sedimentación globular (VSG) y la prueba de la proteína C reactiva (PCR). Ambas pruebas indican si hay inflamación en el organismo, pero hay muchas enfermedades que pueden causar cambios en la VSG y PCR, por lo que puede ser necesario realizar otras pruebas y excluir otras enfermedades que presentan síntomas similares.

Enfermedades que pueden confundirse con PMR
  • Artritis reumatoide
  • Artrosis en lugares como el cuello, con dolor alrededor de los hombros, y espalda
  • Inflamación muscular (llamada polimiositis)
  • Hipotiroidismo
  • Depresión
  • Enfermedad de Parkinson
  • Fibromialgia
  • Ocasionalmente cáncer, por ejemplo cáncer de próstata o de la médula ósea (mieloma).
¿Cómo suele tratarse la PMR?

Los corticoides (cortisona, prednisona) son el tratamiento fundamental y en la mayoría de los casos, la respuesta es muy rápida, muchas veces con mejoría en 24-48 horas. Esta medicación ayuda a disminuir la inflamación y hace que los resultados de los análisis de sangre mejoren. A veces pueden utilizarse formas inyectables de corticoides administradas cada tres semanas.

Estas medicaciones no curan la PMR, pero suprimen la inflamación y los síntomas del paciente, y son muy eficaces.

¿Durante cuánto tiempo es necesario continuar con la prednisona?

Generalmente suele ser necesario un año de tratamiento, pero el 50% de los pacientes requieren de dos a tres y en el 30% son necesarios tratamientos más prolongados.

¿Hay otros tratamientos que puedan usarse en la PMR?

Sí, pero sólo se utilizan en pacientes en los que es difícil disminuir la dosis de prednisona, incluso después de un año o dos de dosis relativamente altas, por ejemplo de 10 mg o más al día. En esta situación el médico puede recetar otras medicaciones para poder reducir la dosis de corticoides como la azatioprina o el metotrexatre. Se comienzan utilizando junto con la prednisona, que se va disminuyendo lentamente hasta suspenderla para evitar sus efectos secundarios, continuando sólo con la azatioprina o el metotrexate, que mantienen la acción de los corticoides en la supresión de la inflamación. Posteriormente, pueden llegar a suspenderse la azatioprina o el metotrexate si la respuesta de la enfermedad ha sido suficiente.

¿Qué efectos secundarios tiene la prednisona?
  • Aumento de peso, especialmente alrededor del abdomen, con hinchazón de la cara ("cara de luna llena").
  • Facilidad para la aparición de hematomas en la piel, muchas veces sin traumatismo o con mínimos golpes, en áreas como el dorso de las manos.
  • Algunos pacientes pierden pelo en la cabeza, aumentando sin embargo el vello en otras áreas del cuerpo.
  • Los pacientes mayores o los que previamente diagnosticados de diabetes, pueden tener elevaciones del azúcar en la sangre y puede ser necesario aumentar los controles de la glucemia (azúcar en sangre).
  • La presión arterial puede aumentar levemente y en personas con hipertensión puede ser necesario revisarla con más frecuencia.
  • Los huesos se hacen más débiles (osteoporosis), pero esto puede prevenirse con el tratamiento preventivo con calcio y vitaminaD, tratamiento hormonal sustitutivo en las mujeres posmenopáusicas u otros medicamentos llamados bifosfonatos (Fosamax, Actonel, Osteum o Difosfen) dependiendo de las circunstancias del paciente.
  • En todos los pacientes que toman corticoides debe medirse el estado de mineralización de sus huesos por medio de una técnica denominada densitometría ósea.
  • ¡Cuidado! Los pacientes que toman corticoides no deben dejar de tomarlos de repente, pues puede ser peligroso. En determinadas circunstancias, como accidente o enfermedad, puede ser necesario aumentar la dosis de corticoides.
¿Hay otros tipos de corticoides que se puedan usar?

Hay un tipo de corticoide relativamente nuevo llamado deflazacort, pero los médicos no suelen encontrarle ventajas sobre la prednisona en la práctica clínica, salvo quizás, en pacientes diabéticos, en los que el control de azúcar en sangre resulta menos afectado con deflazacort que con la prednisona.

Dr. Badal Pal, especialista en Reumatología