20 ABRIL 2010

Alergias a los animales de compañía

Mujer joven con un gato en los brazos

Última revisión: 2010-04-20 por Dr. Valentín de Benito Rica

¿Qué es la alergia a los animales de compañía?

Las proteínas del pelo, la saliva o la orina de mascotas domésticas pueden producir una reacción alérgica que ataca a los ojos y las vías respiratorias en forma de rinoconjuntivitis alérgica, y pueden dar lugar a síntomas asmáticos. También pueden causar dermatitis atópica o una urticaria.

Evitar estos alergenos es a menudo difícil, pues pueden provenir de los animales domésticos de otras personas o ser transportados por gente que ha estado en contacto con ellos. Las clases del colegio pueden estar saturadas de alergenos de animales domésticos.

Las alergias a animales más frecuentes son a los gatos o perros, pero también pueden producirse a ratas, ratones, cobayas, hámsters, pájaros, caballos, vacas o aves de corral.

La reacción alérgica se desencadena por los alergenos, que se unen a unas células blancas sanguíneas en el organismo. Esta unión libera ciertas substancias -histamina- que provocan los síntomas típicos de una reacción alérgica: rinoconjuntivitis alérgica, asma, urticaria.

¿Por qué somos alérgicos a los animales de compañía?

Los alergenos de los animales son proteínas que cuando se respiran, o al contactar con la piel, producen una reacción alérgica que provoca que el organismo produzca substancias dañinas, como la histamina. La histamina produce hinchazón e irritación de las vías aéreas superiores y da lugar a los síntomas típicos de la rinoconjuntivitis alérgica y el asma. La tendencia a que se produzcan reacciones alérgicas a menudo es hereditaria.

Las personas que han sufrido bronquitis asmática de niños en un domicilio con animales de compañía, especialmente en el caso de los gatos, corren alto riesgo de desarrollar alergias a los animales con el paso del tiempo.

Los animales domésticos son muy importantes en la vida moderna. Cuando se cambia de casa o de piso, son muchas las probabilidades de que el anterior propietario haya tenido un animal de compañía. Pueden transcurrir meses o, en el caso de los pisos bien aislados modernos, años, antes de que el nivel de alergenos sea lo suficientemente bajo para que no exista posibilidad de una reacción alérgica.

Si se sospecha alergia a los animales de compañía, el nuevo propietario de la casa debería intentar permanecer fuera de la casa durante una quincena para observar si desaparecen los síntomas. Se puede solicitar un estudio de alergia con pruebas a un especialista en alergología para confirmar el diagnóstico.

Saber más

¿Quiere saber más? Vea en nuestra sección 'Asma y alergia' numerosos artículos relacionados.

La prueba del parche

Vea una de las pruebas diagnósticas más frecuentes.

¿Cuáles son los signos de alergia a los animales de compañía?

Al tocar la piel o plumas de los animales, objetos que contengan alergenos de animales o al respirar alergenos de animales de compañía, pueden producirse las siguientes reacciones alérgicas:

  • Rinitis alérgica: estornudos y nariz con moqueo o tapada
  • Síntomas en los ojos, como picor de ojos o lagrimeo
  • Asma: tos y respiración con pitidos (niños con asma)
  • Eczema de los niños: enfermedad de piel con picor y manchas enrojecidas
  • Urticaria: una erupción de ronchas y habones.
¿Qué puede empeorar los síntomas?
  • El aire contaminado, el humo del tabaco y los humos de los coches pueden desencadenar el asma.
  • Cualquier otro alergeno en el ambiente (como los ácaros del polvo doméstico o pólenes).
¿Cómo realiza el médico el diagnóstico?

Puede ser suficiente con saber cuándo y dónde se produjeron los síntomas del paciente. El diagnóstico puede confirmarse con pruebas cutáneas o con análisis de sangre.

¿Qué debería hacer?

Si padece síntomas de alergia, debe evitar las cosas que la provocan, por lo que es aconsejable que en su casa:

  • No haya animales domésticos.
  • Tenga el menor número posible de muebles.
  • Las paredes, madera y suelos estén lo más limpios posible. El suelo debería estar pulido. Si es preciso, limpie las paredes, carpintería y suelos con regularidad.
  • Solamente se usen alfombras que puedan limpiarse semanalmente.
  • Solamente deberían emplearse sábanas que puedan ser lavadas regularmente, como las de algodón, colchones lavables (o cubiertos completamente por una funda antialérgica) y mantas y almohadas sintéticas. No emplee mantas de lana o de algodón.
  • Solamente deberían utilizarse sillas de plástico o de madera. No tenga muebles tapizados.
  • Ponga cortinas de plástico si es posible. Limpie el polvo a diario.
  • Emplee trapos humedecidos y un aspirador provisto de un filtro antialérgico (aquellos en que figura la sigla HEPA), al menos dos veces por semana.
  • Evite los objetos que atraen polvo, como osos de peluche, cojines, flores secas, adornos y juguetes.
¿Qué más puedo hacer?
  • No toque objetos muy polvorientos, como libros y ropas viejas.
  • Si está expuesto a elementos que provoquen alergia debería llevar una mascarilla apropiada. Lo mejor: conseguir que alguien sin alergia haga la limpieza.
  • No permita fumar en su casa.
¿Pero qué pasa si aún quiero tener animales de compañía?
  • Hay animales que producen pocos alergenos, como los gatos sin pelo, pero es probable que siga padeciendo la alergia producida por otros epitelios como la saliva o la orina. Tampoco son aconsejables estos animales.
  • La disposición y decoración de la casa debería ser de la forma indicada anteriormente. Si solamente tiene al animal temporalmente, no es una buena idea intentar probar si puede vivir con él, puede pasar medio año o más antes de desarrollar los síntomas.
  • Los perros y los gatos deberían ser lavados al menos una vez al mes en agua limpia. Recuerde secar bien al animal después. Se ha demostrado que un lavado mensual del gato disminuye el nivel de alergeno en la casa (aunque sigue existiendo en gran cantidad).
  • Los peces y las tortugas pueden ir bien en algunos casos (no suele haber alergia a estos animales), pero se puede hacer alérgico a la comida con que se les alimenta.
  • Los conejos y cobayas no producen tanto pelo, pero su orina puede causar el problema. No deberían vivir dentro de la casa y deberían ser cuidados por una persona sin alergia.
  • Existen filtros comercializados contra los alergenos y sistemas especiales de filtrado del aire (con filtros de tipo HEPA). Hable con su médico o con una asociación de pacientes con asma o alergias antes de comprar uno de estos aparatos.
  • Mantenga a los animales fuera de los dormitorios y de las habitaciones de uso habitual. La recomendación más útil es mantener a los animales fuera de la casa (y no tocarlos).
  • Cada vez que toque a un animal, lávese bien las manos.
  • Si tiene antecedentes de alergia debe ser consciente de que al final, es posible que tenga que deshacerse del animal de compañía. Puede que para ello tenga que acudir a una organización protectora de animales.
¿Qué complicaciones puede haber?
  • Mayor susceptibilidad a otras enfermedades de las vías aéreas
  • Infecciones de oídos
  • Dificultad para dormir e insomnio
  • Empeoramiento del asma bronquial, e incluso la posibilidad de sufrir una crisis de asma grave.
¿Qué previsiones hay para mí?

Los propietarios de animales de compañía deberían saber que es importante evitar los alergenos que producen, pues aumenta el riesgo de desarrollar o empeorar un asma bronquial. Los síntomas pueden ser controlados con medicación, pero la alergia en sí no puede hacerse desaparecer.

Para las personas que son solamente alérgicas a un alergeno es posible un tratamiento con vacunas para la desensibilización al alergeno. Puede precisarse mantener el tratamiento durante un periodo de hasta cinco años.

La recomendación principal es evitar a los animales.

¿Qué medicamentos se prescriben?
  • Antihistamínicos: antialérgicos en forma de comprimidos o jarabe (loratadina, cetiricina) que aminoran la reacción alérgica al neutralizar a la histamina.
  • Spray nasal: solo o junto a otros medicamentos, empleado en caso de síntomas ligeros a serios: cromoglicato (un antialérgico), antihistamínicos (azelastina, levocarbastina) y bloqueadores de la secreción de moco, corticoides (hormonas antiinflamatorias).
  • Colirios para los ojos: solo o en combinación con otros medicamentos, empleado en caso de síntomas de ligeros a serios: nedocromil (antialérgico), corticoides (hormonas antiinflamatorias), antihistamínicos (antialérgico).
  • Vacunas con alergenos: para conseguir la tolerancia a las sustancias que se conozcan que causan la alergia (alergenos). Se aplican mediante inyecciones o gotas tópicas de cantidades crecientes de dicha substancia. Esto evita que el sistema inmunológico elabore la cantidad de histamina que produce los síntomas. Es un tratamiento que requiere varios años.
Cuando se observan síntomas de asma, pueden prescribirse algunos de los siguientes medicamentos:

La mejor manera de controlar la mayoría de los casos de asma de origen alérgico es mediante un corticoide inhalado (Beclometasona, Budesonida, Fluticasona), tomado a intervalos regulares como medida de prevención. En ocasiones se añade un broncodilatador inhalado. Para los pacientes que también padecen una rinitis alérgica, a menudo es útil un antihistamínico (como Cetirizina).

  • Medicamentos para inhalación: broncodilatadores de corto efecto, como Salbutamol. Solos o asociados a otros medicamentos.
  • Medicamentos para inhalación: broncodilatadores de largo efecto, como Salmeterol y Formoterol. Normalmente asociados a corticoides en inhalación.
  • Medicamentos para inhalación: para contrarrestar las células de la alergia (Cromoglicato y Nedocromil) puede evitar los síntomas moderados y algunos ataques.
  • Medicamentos para inhalación: corticoides (hormonas antiinflamatorias), cuando los síntomas son casi diarios y precisan medicamentos broncodilatadores.
  • Medicamentos orales en periodos de empeoramiento: broncodilatadores y corticoides.
  • Otros: medicamentos orales, junto a los inhalados, en tratamientos de larga duración: antileucotrienos (Montelukast, Zafirlukast), Xantinas (Teofilina).

Dr. Flemming Andersen, especialista en Dermatología; Dr. Paul Klenerman, especialista en Enfermedades Infectocontagiosas; Dr. Brian Lipworth, especialista en Alergología y Medicina Respiratoria