16 ABRIL 2010

Diabetes tipo 1 (insulino dependiente)

Medición de la glucosa en un dedo

Última revisión: 2010-04-16 por Dr. Gonzalo Martín Peña

¿Qué es la diabetes tipo 1?

La diabetes tipo 1 o DMID (Diabetes Mellitus Insulinodependiente o insulín-dependiente) es una enfermedad crónica del páncreas en la que se destruyen las células productoras de insulina. Todas las células del organismo necesitan insulina (una hormona que se libera como respuesta al aumento de la cantidad de glucosa -un azúcar- en la sangre) para que la glucosa pueda entrar en las células del organismo y especialmente en el hígado. Si la cantidad de insulina producida por el páncreas es insuficiente, la glucosa se acumula en la sangre. Cuando la cantidad de glucosa sobrepasa un cierto límite se elimina por el riñón y también aparece en la orina (a esto se le llama glucosuria).

La diabetes tipo 1 puede aparecer a cualquier edad, pero suele comenzar en la infancia y adolescencia. Todos los pacientes con diabetes tipo 1 necesitan inyectarse insulina para evitar las complicaciones que provoca la carencia de esta hormona.

¿Cuáles son los síntomas de la diabetes tipo 1?

Si algún otro miembro de su familia padece diabetes y usted tiene alguno de los síntomas anteriores de forma continuada, es importante que acuda a su médico para comprobar si tiene diabetes. Los familiares directos (hermanos o hijos) de pacientes con diabetes tipo I tienen entre un 5% y un 10% de posibilidades de desarrollarla.

  • Mucha sed y hambre continua
  • Aumento de la cantidad de orina
  • Cansancio
  • Adelgazamiento (a pesar de que el apetito suele aumentar)
  • Prurito (picores), sobre todo en la zona de los genitales
  • Infecciones recurrentes de la piel, vagina y cistitis
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¿Cuál es el tratamiento de la diabetes tipo 1?

La diabetes se trata:

El objetivo del tratamiento con insulina consiste en controlar la cantidad de glucosa (azúcar) en la sangre para que sus niveles sean lo más próximos a la normalidad. Las dosis de insulina deben adaptarse a las necesidades de cada paciente. El proceso comienza con la primera inyección de insulina y debe acompañarse de una dieta en la que se incluyan las cantidades y los tipos correctos de alimentos así como de un programa de ejercicios.

Para recibir asesoramiento debe ponerse en contacto con su hospital, en el que habrá un especialista en endocrinología. No dude en solicitarle consejo y orientación.

  • Con inyecciones de insulina
  • Manteniéndose activo físicamente y haciendo ejercicio de forma regular
  • Manteniendo un peso estable
  • Llevando una dieta adecuada en la que se controle las cantidades de hidratos de carbono, grasa y proteínas que se ingieren
Métodos de autocontrol
  • Aprenda a reconocer y manténgase atento a los síntomas que indican si la glucosa esta muy alta o muy baja.
  • Aprenda a medir la glucosa en sangre y mídala con regularidad. El aparato para medir la glucemia es muy importante para usted, ya que le permite conocer la glucosa que tiene en la sangre y ajustar la dosis de insulina.
  • Intente cumplir la dieta para diabéticos de la forma más rigurosa posible.
  • Aprenda a inyectarse insulina. La necesitará el resto de su vida.
  • Lleve siempre a mano glucosa o azúcar para el tratamiento de las hipoglucemias (bajadas de azúcar). En ocasiones, cuando la hipoglucemia es grave, puede ser necesaria una inyección de glucagón (una hormona con el efecto contrario a la insulina).
  • Vaya al médico con regularidad para ajustar las dosis de insulina y para programar las revisiones de los ojos, los riñones y los pies y observe cualquier signo de complicaciones a largo plazo de la diabetes. Asimismo es importante controlar periódicamente las cifras de tensión arterial, colesterol, triglicéridos y creatinina.
  • Debe acudir al médico si se pone muy enfermo, especialmente si tiene fiebre alta o acetona en la orina o si le diagnostican cualquier otra enfermedad.
  • Lleve un "registro de glucemias" para anotar las cifras de glucosa, con lo que podrá después ayudar a su médico a ajustar el tratamiento a sus propias características.
Actividad física

El ejercicio es muy recomendable. Sin embargo, debe saber que puede ser necesario ajustar las dosis de insulina en función del ejercicio que haya hecho o piense hacer. Si se pone la misma dosis de insulina y hace mucho ejercicio la glucosa puede bajar demasiado y sufrir una hipoglucemia.

Siga una dieta saludable

Una dieta sana y equilibrada, que sea baja en grasas animales y rica en hidratos de carbono (como por ejemplo pasta, arroz, patatas o legumbres) es muy importante. Intente comer la misma cantidad de hidratos de carbono todos los días. También debe tratar de hacer tres comidas fuertes y tomar dos o tres tentempiés al día.

¿Se puede hacer algo para prevenir la diabetes tipo 1?

En la actualidad este tipo de diabetes no se puede prevenir, pero se están realizando muchos estudios científicos para conocer la causa, mejorar el tratamiento y prevenir la enfermedad.

Posibles complicaciones

La diabetes tiene varias complicaciones que el paciente debe conocer pues se puede retrasar su evolución e incluso evitarlas con un control adecuado.

  • Arterioesclerosis (envejecimiento de las arterias), puede provocar trombosis cerebral y enfermedades del corazón como angina de pecho e infarto de miocardio y diminución del riego sanguíneo en las piernas.
  • Nefropatía diabética (enfermedad del riñón debida a la diabetes).
  • Retinopatía diabética (enfermedad de la retina ocular debida a la diabetes).
  • Neuropatía diabética (degeneración de los nervios); suele afectar a los nervios de las piernas y producir alteraciones sensoriales e infecciones en los pies.
  • Trastornos vasculares en los miembros que lleven incluso a la gangrena.
  • Susceptibilidad a las infecciones, especialmente a las infecciones de orina.
  • Descensos de azúcar (hipoglucemias) que pueden ocasionar pérdidas de conocimiento.
  • Subidas de azúcar que desencadenen una cetoacidosis.
Previsiones a largo plazo

Este tipo de diabetes actualmente no puede curarse pero con el tratamiento adecuado, que intenta mantener las cifras de glucosa en un nivel lo más normal posible, puede reducirse considerablemente el riesgo de desarrollar complicaciones, tanto inmediatas (hipoglucemia y cetoacidosis) como a largo plazo.

Dr. Jan Erik Henriksen, especialista en Endocrinología; Dr. Henning Beck-Nielsen, especialista en Endocrinología; Dr. Ole Hother Nielsen, especialista en Endocrinología; Dr. Ian Campbell, médico general; Dr. Paul Klenerman, especialista en Enfermedades Infectocontagiosas