15 ABRIL 2010

Fibromialgia

Última revisión: 2010-04-15 por Dra. Ana María Rodríguez García

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia (antes llamada fibrositis) es una enfermedad "reumática" frecuente, en la que los síntomas se originan en los músculos, tendones y ligamentos más que en las articulaciones, y cuyas molestias pueden persistir durante meses e incluso años, aunque los tejidos afectados no sufren daño irreversible.

¿Cuál es la causa de la fibromialgia?

La causa es desconocida. Las investigaciones realizadas indican que en los pacientes con fibromialgia se da un trastorno en el sueño profundo que se puede detectar mediante el estudio de las ondas cerebrales en el electroencefalograma (EEG).

Se puede desarrollar fibromialgia si hay trastornos del sueño de forma mantenida. Así pues, cualquier causa de problemas en el sueño puede eventualmente llevar a padecerla. Por ejemplo, en personas con artritis se puede desarrollar fibromialgia porque el dolor y el malestar de la enfermedad de base puede conducir a alteraciones en el patrón del sueño (esto es denominado fibromialgia secundaria). Los problemas emocionales y la depresión también pueden desencadenar su aparición. El problema que se produce es que una vez que comienzan las molestias por la fibromialgia se altera el sueño, desencadenándose un círculo vicioso de dolor y de agotamiento que puede conducir a depresión.

En algunos pacientes el comienzo de la fibromialgia puede ponerse en relación con un traumatismo o un accidente reciente. Esto se denomina fibromialgia reactiva.

Las investigaciones realizadas indican que la fibromialgia también puede estar asociada a falta de producción de hormona del crecimiento por la hipófisis o a falta de ejercicio.

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De interés

Las terapias alternativas pueden a veces ser útiles para paliar los síntomas de enfermedades como la fibromialgia. Un reciente estudio muestra prometedores resultados con la acupuntura.

¿Quién tiene riesgo de padecerla?

La fibromialgia es frecuente, ya que la padece entre el 1% y el 3% de la población, lo que supone entre 400.000 y 1.200.000 personas en España; es 10 veces más frecuente en las mujeres que en los varones.

La fibromialgia tiene algunas similitudes con el síndrome de fatiga crónica (post viral) o la encefalomielitis miálgica (EM). Sin embargo, los pacientes que tienen EM tienen el antecedente de una infección viral previa, notan menos dolor y están más cansados y aletargados que los que padecen fibromialgia.

¿Cuáles son los síntomas de la fibromialgia?

Los dolores pueden afectar a casi todo el cuerpo y a veces son lo suficientemente intensos como para alterar la vida personal. Los puntos dolorosos se notan en áreas específicas como la zona externa de los codos, la zona superior de los hombros, parte superior de la cara anterior del tórax, zona interna de las rodillas, etc.

Las personas que sufren fibromialgia pueden tener buen aspecto a pesar de encontrarse subjetivamente mal. Los pacientes generalmente se encuentran mal al despertarse, como si no hubieran dormido bien, pero no mejoran a medida que transcurre el día. El cansancio también puede fluctuar a lo largo del día. Algunos pacientes pueden notar falta de energía que les dificulta llevar a cabo una jornada laboral completa, las labores domésticas o incluso ir de compras.

Otros síntomas incluyen sensación de mala circulación o sensación subjetiva de hinchazón en manos y pies, que en verdad no están hinchados. También pueden notar hormigueos en los dedos de las manos y pies con sensación de "quedarse dormidos" y de tener que mover las piernas, sobre todo durante el descanso nocturno.

Los pacientes a menudo se sienten irritables, bajos de ánimo y tristes. Pueden sufrir también cefaleas, dificultad para concentrarse, falta de memoria y colon o vejiga urinaria irritables, que en la práctica se traduce por dolores abdominales y alternancia de periodos de diarrea y estreñimiento y la necesidad de orinar frecuentemente. Las mujeres pueden tener además dolores con el periodo menstrual.

¿Cómo puede diagnosticarse la fibromialgia?

No hay una única prueba, como análisis de sangre o radiografías que permita dignosticarla. El médico puede sospechar esta enfermedad por los síntomas del paciente y por la ausencia de daño estructural, inflamación o hinchazón de las articulaciones en la exploración física. La presencia de áreas dolorosas en determinadas zonas del cuerpo, así como la historia de cansancio y trastorno del sueño pueden ayudar al médico a hacer el diagnóstico.

Los médicos generalmente hacen análisis de sangre e incluso radiografías para descartar otras enfermedades que cursan con síntomas similares a la fibromialgia, como el síndrome de fatiga crónica o la ME, en las cuales los análisis de sangre suelen evidenciar infección viral pasada o reciente.

¿Qué otras enfermedades tienen síntomas similares?

Las siguientes enfermedades presentan síntomas similares a la fibromialgia y deben excluirse en la exploración física, o con análisis de laboratorio y radiografías:

  • El hipotiroidismo
  • La polimialgia reumática, que es una enfermedad reumática inflamatoria que afecta principalmente a las personas de más de 55 años. Estos pacientes, a diferencia de los que padecen fibromialgia, presentan aumento de la velocidad de sedimentación globular (VSG) en los análisis de sangre.
  • Los pacientes con una enfermedad autoinmune llamada síndrome de Sjögren con frecuencia tienen cansancio y dolores generalizados que pueden confundirse con fibromialgia. Pero estos pacientes tienen también sequedad y sensación de arenillas en los ojos, sequedad de boca e inflamación en las glándulas salivares. Los análisis de sangre también ayudan a confirmar el diagnóstico de síndrome de Sjögren.
  • A semejanza de lo que ocurre con el síndrome de Sjögren, otras enfermedades como la artritis reumatoide y el lupus eritematoso sistémico pueden inicialmente parecer una fibromialgia. Pero después de algunos meses el verdadero diagnóstico suele estar claro y los análisis pueden ayudar a confirmar el diagnóstico y a descartar la fibromialgia.
¿Cómo progresa la enfermedad?

Ocasionalmente la enfermedad cede después de meses e incluso de años, pero generalmente continúa a largo de los años. Los pacientes con fibromialgia deben tener claro que la enfermedad no causa daño articular permanente, daño óseo o incapacidad física duradera. No hay mayor riesgo de presentar artritis en los años posteriores de vida.

¿Qué tratamientos hay disponibles?

A pesar de no tener cura, se puede hacer mucho para aliviar los síntomas, especialmente con las ayudas de la familia del paciente y del médico de cabecera.

  • Pueden ser útiles los analgésicos de distintas clases, comenzando por los más suaves como paracetamol. Los más potentes, con codeína, sólo deben usarse cuando se hayan probado los analgésicos suaves y no hayan sido eficaces.
  • Los medicamentos antiinflamatorios, también llamados AINE, como el ibuprofeno, también pueden ser útiles, pero es mejor usarlos sólo cuando los analgésicos hayan fallado, porque a menudo tienen efectos secundarios como úlceras de estómago y otros problemas.
  • Cuando hay una o dos áreas especialmente dolorosas, como la zona externa de los codos, zona lateral de la cadera o el hombro puede ser útil la inyección de una mezcla de anestésico local y esteroide (cortisona). El collarín cervical sólo debe usarse para obtener alivio durante periodos cortos; el uso prolongado es desaconsejable porque causa rigidez y debilidad muscular.
  • El trastorno del sueño es un problema fundamental, pero es mejor evitar las pastillas para dormir porque crean hábito. Los antidepresivos pueden ser eficaces, incluso aunque la persona no esté verdaderamente deprimida, pues mejoran el sueño y rompen el círculo vicioso de trastorno del sueño y dolor. Los antidepresivos que se prescriben con mayor frecuencia en la fibromialgia son la amitriptilina y la fluoxetina. Hay que tener en cuenta que su efecto no es inmediato y tardan de dos a tres meses en desarrollar su efecto beneficioso. La amitriptilina debe comenzarse a dosis bajas y aumentar lentamente hasta llegar al nivel requerido.
Recomendaciones

La mayoría de los pacientes aprenden a vivir con la fibromialgia.

  • A los pacientes suele recomendárseles hacer ejercicio regular aeróbico o natación para mejorar la forma física. Las técnicas de relajación y el ejercicio regular ayudan a mejorar el patrón de sueño. No es necesario acudir a un centro de relajación de forma mantenida, pero es útil el consejo inicial de un fisioterapeuta para decir cuáles son los ejercicios más adecuados.
  • Los pacientes deben evitar ciertas medicaciones como descongestionantes nasales, exceso de alcohol, té o café, sobre todo si se toman a última hora de la tarde.
  • También es beneficioso controlar las situaciones de estrés, comer de forma sana y mantener el peso ideal.
  • Se deben tomar las medicaciones recomendadas por el médico, debiendo comentarle a éste si aparecen efectos secundarios inaceptables.
  • La familia debe conocer la enfermedad y dar al paciente el apoyo necesario para sobrellevar las molestias.
¿Qué puede hacer su médico?

Su médico de familia puede proporcionarle apoyo y consejo.

¿Cuál es el pronóstico de los pacientes con fibromialgia?

Aunque hay un pequeño número de pacientes en que la enfermedad es de corta duración, la mayoría continúan sufriendo los síntomas durante meses e incluso años. Sin embargo, en general los pacientes aprenden a controlar su enfermedad. Pueden ser de ayuda los grupos de apoyo y las asociaciones de pacientes con esta enfermedad. En España existe una asociación de pacientes con fibromialgia auspiciada por la Liga Reumatológica Española (LIRE).

Dr. Badal Pal, especialista en Reumatología

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