09 ABRIL 2010

Nódulos y tumores testiculares

Última revisión: 2010-04-09 por Dr. Luis Miguel Clemente Ramos

Autoexploración

Aunque el cáncer testicular es poco común (1-2% de los tumores del adulto) no es del todo raro encontrar un bulto o masa en el escroto (piel que recubre a los testículos). Existen varias anomalías patologías que pueden confundirse fácilmente con el cáncer testicular, y la mayoría de ellas no son tan graves. Entre las anomalías comunes que pueden afectar a los testículos o el escroto se incluyen:

Falta de un testículo

Los testículos a veces pueden moverse con facilidad dentro y fuera del escroto, de tal forma que a veces es difícil encontrarlos (se denominan testículos retráctiles o "en ascensor") . Por ejemplo, si se examina a estos varones después de nadar en agua fría puede ser difícil notar incluso el testículo.

Si siempre le ha faltado un testículo en el escroto o si posee un testículo que nunca se ha desplazado del abdomen al escroto (criptorquidia o falta de descenso de los testículos) debería consultar al urólogo. Los testículos criptorquídicos deben tratarse lo antes posible y los adultos que han sufrido esta patología en la infancia necesitan autoexaminarse de forma regular, ya que el riesgo de desarrollar un cáncer testicular aumenta en estos casos.

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Verrugas

La piel del escroto suele ser áspera y rugosa. Pequeños elevaciones en la piel con forma de coliflor pueden ser verrugas y debería tratarlas un médico. No intente extirparlas usted mismo.

Los bultos pequeños y lisos que se pueden apreciar en el escroto y en el surco del pene (entre el glande y el cuerpo del pene) son normales y corresponden simplemente a folículos pilosos o glándulas sudoríparas. Éstas son especialmente visibles con el pene erecto, situación que a menudo provoca falsas alarmas y preocupaciones innecesarias.

Hernia

Una porción del intestino puede salir a través de la pared muscular localizada en la unión entre el muslo y el abdomen (región inguinal) y formar una tumefacción o hernia inguinal. En algunos casos, la hernia puede desplazarse hacia el escroto. Existe una probabilidad mayor en los hombres que en las mujeres debido a la debilidad potencial en la pared del abdomen a la altura de la ingle. Si el bulto en el escroto corresponde a una hernia inguinal, ciertas maniobras que aumentan la presión en el abdomen (por ejemplo, el impulso de la tos) hacen que la presión se transmita al escroto y aumente el volumen de la hernia.

Sin embargo, los hombres no suelen ser conscientes de dicha hernia hasta que no es muy grande o si se estrangulan (quedan comprimidas las arterias que le proporcionan el suministro de sangre), causando un dolor repentino. Si se aprende a levantar pesos correctamente, se mantiene activo y vigila su peso, reducirá el riesgo de hernia. Una vez que ha desarrollado una hernia, un "braguero" evitará la estrangulación manteniendo el intestino en el lugar natural, pero esto no resuelve el problema y la intervención quirúrgica es siempre la mejor opción.

Hidrocele/varicocele

Un nódulo suave en el escroto, especialmente si puede introducir los dedos entre éste y el testículo, es probable que se trate de un hidrocele, que no es otra cosa que una acumulación de líquido estéril (no contaminado por bacterias) en una de las capas que envuelven al testículo, y que es siempre indoloro en principio. Sin embargo, si no se trata, un hidrocele puede crecer a un tamaño mayor y causar ciertas molestias o incomodidad. Los varicoceles son similares, excepto que se deben a un aumento del tamaño de los vasos sanguíneos venosos que drenan la sangre de los testículos.

Ambos pueden requerir corrección quirúrgica.

Infección

La hipersensibilidad y el calor que se desarrolla en uno o ambos testículos, especialmente con aumento de volumen testicular y de la temperatura corporal, pueden estar causados por una infección. La causa no siempre es una enfermedad de transmisión sexual, sino que pueden provenir de gérmenes presentes en la orina. Una infección prolongada y no tratada puede dañar los testículos y reducir la fertilidad, por lo que es conveniente administrar un tratamiento lo antes posible. Los antibióticos y los antinflamatorios suelen ser el único tratamiento necesario.

Algunas veces, las infecciones que afectan a otras zonas del organismo pueden causar dolor y tumefacción de los testículos. La parotiditis (paperas), la gripe, el resfriado común y la mononucleosis infecciosa son buenos ejemplos; pueden causar una sensación de dolor en los testículos. El paracetamol, empleado para tratar la fiebre o las molestias asociadas a estas enfermedades, también puede ayudar a reducir el dolor que acompaña a este síntoma.

Lesiones

La mayoría de los hombres han sufrido la dolorosa experiencia de un golpe en los testículos. Generalmente, el dolor disminuye en un escaso período de tiempo, siendo muy bajo el peligro de que se produzca cualquier lesión permanente. Si el dolor persiste durante más de unas horas, el escroto se hincha o si la orina contiene sangre, debería realizarse una consulta de modo urgente. Si se aplica una compresa fría durante no más de cinco minutos aliviará el dolor de forma importante en los casos leves (por fortuna, la mayoría).

Torsión

La torsión espontánea de un testículo corta su propio suministro de sangre. Esto puede manifestarse con un dolor intenso, tumefacción e hipersensibilidad en un testículo, que suelen ir acompañados de vómitos. El dolor no remitirá a no ser que el testículo se coloque en la posición correcta con una intervención quirúrgica que necesita realizarse en breve plazo de tiempo.

Dr. Ian Banks, médico general