09 ABRIL 2010

Incurvación adquirida del pene o enfermedad de La Peyronie

Última revisión: 2010-04-09 por Dr. Luis Miguel Clemente Ramos

¿Qué es la enfermedad de La Peyronie?

La enfermedad de La Peyronie es una enfermedad inflamatoria de origen desconocido que produce una induración (aumento de consistencia) de la túnica albugínea (capa que envuelve a los cuerpos cavernosos, que son los que contienen el tejido eréctil del pene), afectando a una extensión variable de la misma.

Esto puede manifestarse como:

La enfermedad se conoce desde antiguo. Aunque ya había sido descrita en 1561 por el anatomista italiano Fallopio, fue difundida en 1743 cuando un cirujano del rey Luis XV de Francia, François de la Peyronie, presentó un estudio a la Real Academia Francesa de Cirugía en la que describía a tres pacientes que presentaban una deformidad del pene en erección.

Este problema afecta más habitualmente a varones adultos entre 40 y 60 años y es la causa más frecuente de incurvación del pene (alrededor del 1% de los varones). Si la deformación es intensa, puede dificultar la penetración o convertir en insatisfactoria la relación sexual. Notar un bulto en el pene puede suponer una experiencia muy preocupante. Los hombres a los que les ocurre esto suelen preocuparse ante la posibilidad de haber desarrollado un cáncer. De hecho, el cáncer en el pene es muy raro, mientras la enfermedad de La Peyronie es, con diferencia, la causa más común de estos bultos. Si usted se encuentra un bulto, es importante que consulte al médico, pero no debe temer que se haya producido por una causa grave.

  • Erección dolorosa
  • Curvadura del pene erecto (pene "doblado")
  • Un bulto o nódulo en el pene 
  • Disfunción eréctil por pérdida de rigidez o por una incurvación muy pronunciada.
¿Cuál es la causa de la enfermedad de La Peyronie?

El pene se compone básicamente de tres cilindros cubiertos por varias capas de tejido (los cuerpos cavernosos y la zona donde va alojada la uretra) y, finalmente, la piel. La pareja de cuerpos cavernosos forman el tejido eréctil que se llena de sangre durante la erección y actúan como la llanta de un neumático. Están rodeados por la túnica albugínea, una capa gruesa elástica de tejido fibroso que puede compararse con el neumático. Cualquier proceso que altere esa dinámica producirá una deformación del pene en el momento de la erección.

En la enfermedad de La Peyronie aparecen espontáneamente placas fibrosas en la túnica albugínea y se notan como bultos blandos (placas), de tamaño variable, sobre todo en la línea media del dorso del pene. Cuando el pene está erecto, se hincha de forma desigual y tiende a curvarse en dirección a la placa, causando el aspecto deformado característico de la enfermedad de La Peyronie.

Los expertos no están seguros de por qué algunos hombres desarrollan la enfermedad de La Peyronie y otros no. Su origen es desconocido aunque se han implicado varios factores:

  • Infección, en concreto uretritis.
  • Traumatismos, en concreto los microtraumatismos que se producen durante el coito. También ocurre con más frecuencia en hombres a quienes se han administrado inyecciones en el pene como tratamiento de una disfunción eréctil (impotencia).
  • Factores genéticos: ocasionalmente la enfermedad tiende a ocurrir en familias (herencia o predisposición genética), pero no es frecuente. Se puede encontrar, asimismo, la asociación de esta enfermedad a otras que afectan a tejidos del organismo de origen similar al de la albugínea como la esclerodermia, la enfermedad de Dupuytren...
  • Hipertensión arterial y el uso de fármacos betabloqueantes como el propanolol.
  • Trastornos circulatorios: muchos varones que padecen la enfermedad de La Peyronie han sufrido presión sanguínea alta (hipertensión) y endurecimiento de las arterias (arteriosclerosis), lo que indica que estas afecciones pueden estar implicadas en su desarrollo.
  • Factores endocrinos como la diabetes.
De interés

En nuestra sección 'Salud masculina' encontrará otras afecciones frecuentes:

¿Cuáles son los síntomas?

La enfermedad de La Peyronie puede aparecer en cualquier momento a partir de la adolescencia, pero normalmente aparece en hombres de 40 a 60 años. Afecta a 1 de cada 100 (0,4 a 1,0%) hombres de mediana edad.

La enfermedad causa muchos grados diferentes de deformación y molestia. A algunos hombres casi no les molesta, mientras que para otros el coito es físicamente imposible. Los motivos que originan la consulta son:

Incurvación durante la erección: siempre en la dirección de la placa, siendo generalmente dorsal o dorsolateral. Durante los 12 a 18 meses en que la placa o el bulto se está desarrollando, la deformación del pene erecto puede cambiar: empeora en un 30-40% de los casos, mejora en un 10-20% y se mantiene sin cambios en un 50%.

Dolor en el pene en erección: en la mayoría de los casos, disminuirá gradualmente y desaparecerá sin tratamiento en pocos meses.

Induración, placa o nódulo en el pene: puede desarrollarse lentamente durante varios meses y suele tardar entre 12 y 18 meses en alcanzar su máxima extensión.

Acortamiento del pene: se da en fases avanzadas de la enfermedad cuando la fibrosis alcanza la totalidad de los cuerpos cavernosos.

Algunos hombres desarrollarán diferentes grados de disfunción eréctil (impotencia) como consecuencia de la enfermedad de La Peyronie. Puede variar de la incapacidad completa a conseguir o mantener una erección adecuada para una experiencia sexual satisfactoria hasta una ligera reducción de la rigidez del pene. Normalmente el pene flácido no está deformado. Es importante recordar que es normal un grado de inclinación hacia arriba (hacia la cabeza) del pene erecto.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad de La Peyronie?

Se diagnostica basándose en la historia clínica y en el examen del pene.

Del 10 al 25% de los hombres con la enfermedad de La Peyronie tienen la enfermedad de Dupuytren, una deformación en la que el dedo meñique, el anular y algunas veces los otros dedos se inclinan como una garra hacia la palma de la mano.

Es interesante contar con documentos fotográficos que documenten la incurvación y es importante realizar la valoración del problema también con la pareja.

Puede utilizarse una ecografía para valorar el tamaño exacto y la posición del bulto, aunque no suele ser necesario.

¿Qué puede hacer usted?

Si cree que puede tener la enfermedad de La Peyronie, debería acudir al urólogo.

Los hombres que reciben inyecciones en el pene para tratar la disfunción eréctil pueden reducir el riesgo de contraer la enfermedad de La Peyronie si utilizan una técnica cuidadosa al inyectar y varían el punto de inyección.

  • El médico deseará saber cómo se ha desarrollado el problema y cómo le afecta, y le examinará.
  • Si hace mucho tiempo que está presente el problema, no cambia y no le causa demasiadas molestias, es posible que el médico no le recomiende ningún tratamiento y simplemente le pida que vuelva cuando la enfermedad empiece a empeorar.
  • Si hace tiempo que está presente el problema y le causa dificultades sexuales (como impotencia, dificultad para la penetración o dolor durante la relación sexual en la pareja), quizá necesite un tratamiento quirúrgico para corregir la deformidad. No es prudente insistir en un tratamiento quirúrgico sólo por razones estéticas.
  • Si el problema ha aparecido recientemente, particularmente si el bulto sigue desarrollándose o es doloroso, el médico puede considerar ofrecerle tratamiento médico.
¿Qué puede hacer el médico?

Es importante entender que la enfermedad de La Peyronie puede, en el transcurso de algunos meses, mejorar o progresar, por lo que es necesario un periodo de espera entre su aparición y la necesidad de instaurar tratamiento definitivo.

Sólo existe una evidencia limitada de la efectividad de un tratamiento farmacológico. No obstante, este tratamiento es útil en hombres en los que la enfermedad de La Peyronie se encuentra en las primeras fases o está activa, es decir cuando el bulto se está expandiendo o es doloroso. El objetivo es reducir el dolor, el tamaño del bulto y la eventual deformación.

Se han empleado varios tratamientos con resultados pobres:

Se han propuesto otros tratamientos, sin clara evidencia sobre los enunciados (radioterapia, etc.).

  • Vitamina E y ácido paraaminobenzoico: se ha demostrado que estos medicamentos mejoran el dolor en un 30-60% de los hombres afectados, aunque no parecen reducir el tamaño del bulto o la deformación del pene erecto.
  • Tamoxifeno: un estudio demostró que el tamoxifeno no sólo mejoró el dolor en un 80% de los hombres afectados, sino que también redujo el tamaño del bulto y la deformación en un 30% de los casos. El estudio se realizó en hombres en los que la enfermedad se encontraba en las primeras fases y presentaba placas blandas. No hay evidencia de los beneficios en hombres que han padecido la enfermedad durante mucho tiempo. El tamoxifeno se utiliza en el tratamiento del cáncer de mama, y aunque no está autorizado su uso en la enfermedad de La Peyronie, algunos especialistas lo recomiendan.
  • Inyecciones de esteroides: varios estudios lo han analizado, pero los resultados han sido muy decepcionantes.
  • Inyecciones de verapamil: un estudio con un grupo muy pequeño de hombres ha demostrado que las inyecciones repetidas de verapamil en la placa de Peyronie han mejorado el dolor, la deformación y el tamaño del bulto. Dado que la inyección peneana es una posible causa de la enfermedad de La Peyronie, debe esperarse a tener más evidencias de estudios más grandes a largo plazo antes de recomendar este tratamiento.
  • Terapia de ondas de choque extracorpóreas (litotricia): estudios del Reino Unido y Alemania han demostrado que las ondas de choque extracorpóreas dirigidas a las placas de Peyronie pueden reducir la deformación en una enfermedad establecida y estable. El tratamiento se realiza durante varias sesiones como paciente externo. Esta técnica todavía se está investigando y no está muy extendida.
Cirugía

Debido a que el desarrollo de la enfermedad de La Peyronie varía mucho de un paciente a otro, es adecuado adoptar un enfoque conservador hacia el tratamiento y evitar una intervención quirúrgica en las primeras fases.

La cirugía sólo debería utilizarse para corregir la deformación en hombres que tienen un grado de incurvación que impide el coito, habiendo tenido la enfermedad un periodo de evolución superior al año y se encuentra estabilizada como mínimo en tres meses.

Es esencial que la enfermedad se haya estabilizado y sea inactiva antes de intentar la cirugía; de lo contrario, podría continuar progresando después de la operación.

Aunque en muchas ocasiones el paciente ansía recuperar el pene que tenía antes de la enfermedad, es importante comprender que la cirugía sólo puede enderezar el pene lo suficiente para tener relaciones normales y mantener la calidad de la erección en los niveles previos de la cirugía.

El éxito de la cirugía suele medirse con la corrección de la deformación pero no hay garantías de que el pene vuelva a estar perfectamente derecho después de la operación. Además, algunos hombres desarrollan disfunción eréctil o incluso insensibilidad del pene después de la operación, por ello no es un tratamiento que se deba contemplar sin precaución.

Escisión (extirpación) de la placa e injerto

Una manera de tratar la enfermedad de La Peyronie parece simplemente extraer la placa de la túnica albugínea y rellenar el defecto con injerto de vena, fascia o material sintético. No obstante, los resultados no son muy alentadores tanto en la resolución de la curvatura como en el número de hombres que padecen disfunción eréctil después de la operación.

Incisión (corte) de la placa e injerto

La incisión de la placa, ya sea con bisturí o con láser, y luego rellenar el vacío con un injerto tiene la ventaja de conservar la túnica y mantener la longitud del pene. A pesar de que los resultados de los estudios parezcan mejores que los de la escisión de la placa, sólo se han realizado investigaciones de unos pocos casos y es preciso tener más información para confirmar la seguridad y la efectividad de este método.

Corporoplastia

Plicación de los cuerpos: la plicatura de los cuerpos cavernosos (en palabras sencillas, hacer un pequeño pliegue) en el lado opuesto de la placa puede mejorar la deformidad, pero acorta la longitud del pene erecto. Con esta técnica, el porcentaje de éxito es del 50-80%.

Operación de Nesbit: esta operación implica extraer una sección del cuerpo cavernoso del lado opuesto a la placa y, después, suturar los extremos entre sí. Esto corrige la deformidad pero, de nuevo, acorta el pene. Con esta técnica, el porcentaje de éxito es de un 80%.

Tipos de cirugía

En estos procedimientos se practica normalmente la circuncisión, ya que después de esta operación los hombres que no han sido circuncidados suelen tener problemas en el prepucio (hinchazón o edema).

Pronóstico

La enfermedad de La Peyronie tiene un desarrollo muy variable. Muchos hombres con la enfermedad de La Peyronie no requieren o no desean tratamiento y disfrutan satisfactoriamente de las relaciones sexuales a pesar de la forma atípica de su pene.

Dr. John Dean, especialista en Salud Sexual

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