09 ABRIL 2010

La hernia discal

Última revisión: 2010-04-09 por Dr. Erik J. Montesinos Berry

¿Qué es el disco vertebral?

La columna vertebral se compone de vértebras y entre cada una de ellas existe un disco cartilaginoso. Dicho disco se compone de un tejido conectivo circular (anillo fibroso) con un núcleo central gelatinoso (núcleo pulposo). Esto permite que la columna sea flexible y al mismo tiempo pueda actuar como una estructura de protección.

En el centro de esta columna de vértebras y discos se encuentra el canal medular, en el interior del cual está la médula espinal, que se extiende desde el tronco del encéfalo hasta la 1ª o 2ª vértebra lumbar. A partir de ahí continúa como un haz o conjunto de fibras nerviosas, (llamado la cauda equina), que se extiende hacia el sacro, que es la continuación de la columna vertebral. De cada espacio intervertebral sale una raíz nerviosa que conecta la médula espinal con otras partes del cuerpo.

La columna vertebral (raquis) se divide en tres partes: raquis cervical (cuello), raquis torácico y raquis lumbar. A la altura del raquis torácico las vértebras se articulan con las costillas.

¿Qué es una hernia discal?

Una hernia de disco se produce cuando la porción central del disco (núcleo pulposo) se desplaza a través del anillo fibroso. Al desplazarse el núcleo pulposo puede producirse una compresión de la médula espinal o de una o varias raíces nerviosas.

Sin embargo, hay que mencionar que el 20% de la población tiene una hernia discal sin experimentar ningún sintoma notable.

¿Cuál es la causa de la hernia discal?
  • La hernia discal se produce como consecuencia de una degeneración del tejido conectivo del anillo fibroso, lo que normalmente ocurre con la edad. Dicha degeneración y la debilidad consecuente permiten la salida de la porción central gelatinosa del disco.
  • Las hernias se producen fundamentalmente a la altura de los riñones, siendo raras a la altura del tórax.
  • Es posible que un trabajo físico intenso incremente la posibilidad de sufrir una hernia discal.
  • También puede aparecer como consecuencia de un traumatismo, como por ejemplo una caída o un accidente de tráfico.
¿A qué edad se produce la hernia discal?

Una hernia discal a la altura lumbar aparece con mayor frecuencia entre los 30 y 50 años, y en la región cervical entre los 40 y 60 años.

Síntomas por compresión de una raíz nerviosa

Dolor, pérdida de fuerza y hormigueos en ciertas zonas y grupos musculares, en el miembro superior (brazo) o miembro inferior (pierna), dependiendo de la raíz afectada. En el miembro inferior produce la ciática o síndrome ciático.

Síntomas por compresión de la médula espinal
  • Espasmo muscular o parálisis, hormigueo y pérdida de sensibilidad en la parte del cuerpo situada por debajo del nivel de la compresión. Por ejemplo, una compresión sobre la médula espinal en la región torácica causará afectación en las piernas pero no en los brazos.
  • Una compresión sobre la médula puede igualmente producir una pérdida de control sobre la vejiga.
Síntomas por compresión de la cauda equina
  • Los síntomas incluyen pérdida de control sobre la vejiga, anestesia del recto, ano y cara interna de los muslos (conocida como anestesia en silla de montar) y parálisis de ambas piernas.
¿Cuáles son los síntomas de una hernia discal?

Una hernia puede ser asintomática o puede causar dolor a consecuencia de la compresión ejercida sobre las raíces nerviosas, la médula espinal o la cauda equina.

¿Cómo llega el médico a un diagnóstico?

El diagnóstico se realiza mediante la realización de una adecuada historia clínica (entrevista con el paciente) y una exploración física, pudiendo determinar en muchos casos cual es el disco afectado.

Posteriormente, el diagnóstico será confirmado mediante las exploraciones complementarias: una RNM (Resonancia Nuclear Magnética), una TAC (Tomografía Axial Computerizada) o una mielografía (inyección de contraste radioopaco en el disco intervertebral).

El médico decidirá qué tipo de exploración se deberá realizar. Es importante diagnosticar adecuadamente porque existen varias enfermedades que presentan los mismos síntomas.

¿Cómo se trata la hernia discal?

Los siguientes casos deberán considerarse como urgencias médicas que deberán ser tenidas inmediatamente en cuenta:

Siempre que se produzcan cambios en los síntomas se deberá consultar con el médico.

Cambios significativos del hábito vesical o la aparición de incontinencia urinaria, la aparición de una parálisis progresiva de las piernas o una espasticidad muscular (excesiva contractura involuntaria del músculo), deberán ser consultados inmediatamente con su médico.

  • El tratamiento inicial de una hernia discal debe ser conservador. Éste consiste en guardar reposo en cama durante un máximo de 5 días y la utilización de fármacos analgésicos y antiinflamatorios. La posición de reposo más adecuada es permanecer tumbado con las piernas en semiflexión con un cojín bajo las rodillas para relajar así el nervio ciático. Se debe evitar estar sentado. El 50% de los pacientes se recuperará del cuadro mediante el tratamiento conservador.
  • Cuando no sea eficaz el tratamiento conservador deberá sopesarse la posibilidad de una intervención quirúrgica por un especialista.
  • La fisioterapia y la quiropráctica también pueden ser empleadas como opciones terapéuticas.

Dr. Per Rochat, especialista en Neurocirugía; Henrik Wulff Christensen, psicólogo clinico; Jan Hartvigsen, quiropráctico; Dr. Dai Rees, especialista en Cirugía Ortopédica; Dr. John Pillinger, médico general