03 ABRIL 2010

Asma en niños

Niña con nebulizador

Última revisión: 2010-04-03 por Dr. Alvar Ocano Pueyo

¿Qué es un ataque de asma?

El asma es una enfermedad crónica de las vías aéreas en la que alternan crisis de dificultad respiratoria y tos, causadas por inflamación de los bronquios, con periodos relativamente normales. Las crisis pueden ser leves, moderadas o graves, con una duración variable, desde pocos minutos hasta varios días, y pueden producirse en cualquier momento.

Durante un ataque de asma, la inflamación de las mucosas que tapizan las vías respiratorias y la contracción o espasmo de los músculos circulares de los bronquios provocan una disminución del calibre de dichas vías, causando dificultad para respirar y respiración ruidosa.

¿Qué síntomas puede dar el asma en los niños?

Los síntomas básicos para sospechar asma son: dificultad para respirar, tos y respiración ruidosa o con resuello. Sin embargo, en los niños puede haber algunas particularidades.

En niños pequeños, de 0 a 3 años, los síntomas pueden ser:

En los niños de 3 a 15 años, los síntomas son:

  • Ruidos (silbidos) al espirar el aire
  • Tos, falta de aire, jadeos o sibilancias al hacer ejercicio
  • Accesos de tos prolongados, sobre todo nocturnos o que empeoran por la noche, no causados por un resfriado
  • Malestar general
  • Catarros de repetición y que tardan mucho en curar.
¿Sabía que...
  • el 50% de los niños que lo padecen se curan con la edad?
  • es la enfermedad infantil crónica más frecuente?
  • hasta el 20% de los niños sufren algún trastorno respiratorio, aunque no desarrollen asma?
¿Quiere saber más?

Vea nuestra sección 'Asma y alergia' y encontrará artículos de interés:

¿Cómo se provoca el asma en los niños?

El asma es la enfermedad crónica más frecuente en los niños, de modo que entre el 1 y el 2% de todos los niños padece ataques de asma durante la infancia, y entre el 15 y 20% de todos los niños sufre algún ataque de dificultad respiratoria y ruidos al respirar, aunque no llegan a desarrollar asma. Sin embargo, cerca del 50% de los niños diagnosticados de asma llegan a curarse al llegar a la vida adulta.

Por lo general, los niños sufren ataques de asma durante los resfriados de origen vírico; también las sustancias irritantes y alérgicas pueden provocarlo, como por ejemplo:

  • Pólenes de árboles o gramíneas
  • Piel, pelo y caspa de animales
  • Alimentos, como la leche o los huevos
  • Ácaros del polvo doméstico
  • Hongos y mohos microscópicos.
¿Qué hace empeorar el asma infantil?

Hay una serie de sustancias irritantes que existen en el ambiente que contribuyen al empeoramiento de las crisis de asma.

  • Exposición a sustancias a las que son alérgicos
  • Humo de tabaco (cigarrillos o pipa)
  • Resfriados comunes
  • Contaminación y polvo
  • Esfuerzos y ejercicio (esto no quiere decir que no deban hacer ejercicio, sino aplicar antes una medicación específica).
¿Cuándo se debe visitar al médico?

Los padres deben llevar a sus hijos al médico ante la simple sospecha de que tenga asma, en función de los síntomas descritos anteriormente. Si su hijo ya está diagnosticado, y su medicación no funciona o parece hacerlo peor, no duden en consultar con su médico, así como si hubiera alguna infección de las vías respiratorias.

Es necesario consultar urgentemente al médico si:

  • El niño tiene dificultad para respirar
  • La piel o los labios cambian de color y se vuelven muy pálidos o azulados
  • La dificultad para respirar empeora drásticamente
  • La crisis de asma es mucho peor de lo habitual.
¿Cómo diagnostica el médico el asma infantil?

El médico puede diagnosticar a través de los síntomas que relatan los padres y el propio niño, además de auscultarle el pecho. Es muy útil la medición de la capacidad pulmonar mediante un flujómetro (peak flow meter), un dispositivo simple que mide la velocidad con que el niño expulsa el aire de sus pulmones. Esta medición puede hacerse en la consulta y en casa, lo que resulta particularmente eficaz en casos muy intermitentes o en los casos desencadenados por ejercicio o que se manifiestan más por la noche.

Sin embargo, la mejor ayuda al diagnóstico es la buena respuesta al tratamiento de prueba que con frecuencia se prescribe ante los síntomas.

Broncodilatadores

De efecto rápido, relajan los músculos bronquiales y alivian los síntomas como la tos, el jadeo y la falta de aliento. Forman parte del tratamiento de urgencia de una crisis de asma aguda.

Antiinflamatorios

O profilácticos, que actúan a más largo plazo, reduciendo la inflamación bronquial.

Broncodilatadores

Hay tres tipos de medicamentos:

Beta-agonistas: actúan sobre receptores de los músculos de los bronquios pequeños, produciendo su relajación. Pueden tener una acción breve, de 3 a 4 horas, como el Salbutamol o la Terbutalina, o bien un efecto más duradero, como el Salmeterol, que llega hasta las 12 horas y es muy útil para el asma por ejercicio y los síntomas nocturnos, aunque no es adecuado para niños menores de 4 años. Estos medicamentos (y en general todos los que se administran por vía inhalada) dependen de la dosis inhalada, por lo que en niños es obligatorio recurrir a dispositivos y adaptadores que facilitan la administración (cámaras de inhalación). Es recomendable que la enfermera y/o el medico le recomienden el más adecuado para su edad.

Anticolinérgicos: como el Ipratropio, bloquean el efecto de los nervios , impidiendo que los músculos se contraigan por efecto de los estímulos nerviosos, lo que permite la apertura de las vías aéreas. El efecto es leve, por lo que no suelen usarse en niños de modo habitual.

Teofilinas: se administra por vía oral, pero debido a sus efectos secundarios están en desuso.

Antiinflamatorios

Corticoides: reducen la inflamación de las vías respiratorias, así como la tendencia a contraerse. Generalmente se dan inhalados, aunque en casos graves se recurre a la vía oral. Son muy eficaces, pero debido a su potencia y efectos secundarios potenciales hay que valorar su uso.

Cromonas: cromoglicato y Nedocromil; actúan también reduciendo la inflamación de los bronquios, y están especialmente indicados en asma leve y en los niños. Se administran por vía inhalatoria con buena tolerancia, pero no tienen efecto inmediato por lo que no pueden usarse en las crisis.

Antagonistas receptores de Leucotrienos: montelukast y Zafirlukast. Son relativamente nuevos. Bloquean la contracción mediada por la inflamación a nivel pulmonar. Sin embargo, debido a su reciente comercialización y uso, no han sido probados en niños menores de 6 y 12 años respectivamente, por lo que tienen poco uso en el campo pediátrico.

Medicación para el asma

Con mucha frecuencia es necesario administrar medicamentos al niño, con el fin de:

Los medicamentos para el asma son básicamente como los que se utilizan en los adultos, con algunas particularidades. Se clasifican en dos grandes grupos:

Ambos grupos pueden combinarse.

  • Eliminar los síntomas, permitiendo la reintegración social a través del juego y el ejercicio
  • Atenuar las reacciones alérgicas del organismo y mitigar la inflamación de las vías respiratorias
  • Reducir o eliminar los efectos a largo plazo de la inflamación sobre los pulmones, permitiendo su normal desarrollo.
¿Qué perspectivas hay a largo plazo?

Como ya se ha comentado al principio, el 50% de los niños diagnosticados de asma superan la enfermedad al hacerse mayores; y parece que cuanto más leve es el asma más probabilidades de curación existen.

Por otra parte, con un tratamiento adecuado y bien controlado, se logra que el niño asmático pueda participar como el resto de los niños en juegos y ejercicios con normalidad.

Dr. Stuart Crisp, especialista en Pediatría; Dr. Stephen Greene, especialista en Pediatría; Dr. Carl J. Brandt, Director Médico Internacional y Cofundador de NetDoctor; Dr. Finn Rasmussen, médico general

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