02 ABRIL 2010

Abscesos dentales

Boca con un absceso dental

Última revisión: 2010-04-02 por Dr. Ramón José Galán Hernández

¿Qué son los abscesos dentales?

Son bolsas de material purulento (pus), que se forman en las cercanías de un diente que se infecta. Se acompañan de dolor intenso e inflamación de la zona, apareciendo fiebre cuando son más graves.

¿Por qué aparecen los abscesos dentales?

Suelen estar causados por caries que destruyen parte del diente o por infección de la cavidad pulpar de alguna pieza dental (pulpitis). Los gérmenes de la cavidad bucal se acumulan y se multiplican en la caries o en el interior del diente afectado, diseminándose por toda la zona cercana. En este momento la zona aparecerá inflamada y dolorida, y si es tratada adecuadamente, no se producirá una infección grave.

El organismo intenta defendernos de esta infección luchando contra los gérmenes, dando como resultado la formación de bolsas de pus.

De interés

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¿Qué puedo hacer para evitar los abscesos dentales?

Sabiendo que los abscesos dentales se deben principalmente a caries y pulpitis, la mejor manera de prevenirlos es:

Las personas que padecen enfermedades que debilitan sus defensas (Sida), o aquéllas en general en que las infecciones pueden llegar a ser más graves (diabéticos) deberán prestar especial atención a su dentadura para evitar infecciones importantes originadas en esta zona.

  • Mantener la dentadura y las encías sanas; para conseguirlo intentaremos limitar el consumo de alimentos y líquidos dulces a las horas de las comidas (evitar los dulces pegajosos, porque se quedan adheridos al diente).
  • Siempre cepillaremos la dentadura después de las comidas, utilizando una pasta dentífrica con flúor.
  • Utilizar seda dental para limpiar los espacios que quedan entre los dientes, o en su lugar cepillos interproximales (siempre de acuerdo a las recomendaciones de su dentista).
  • Si alguna pieza dental presenta caries o duele, debemos acudir a consulta del odontólogo para tratarla, y así evitar la formación de abscesos dentales.
  • Acudir de manera regular a su dentista para realizar revisiones preventivas y, si fuese necesario, tratar de forma precoz cualquier problema.
¿Qué puedo hacer si tengo un absceso dental?

Lo primero es acudir a un dentista, que intentará drenar el material purulento acumulado, pautará un tratamiento antibiótico potente y posteriormente valorará la posibilidad de salvar la pieza que ha originado la infección. Si aparece alguno de los síntomas siguientes, la infección puede ser grave y deberá consultar con un cirujano maxilofacial:

  • Fiebre alta
  • Salida de pus por la piel de la cara
  • Gran inflamación de la cara, siendo más grave cuando se afecta el cuello
  • Inflamación de la lengua o debajo de ella
  • Dificultad o imposibilidad para abrir la boca
  • Dificultad o imposibilidad para tragar
  • Dificultad para respirar.
¿Cómo se tratan los abscesos dentales?
  • En ocasiones los abscesos dentales se rompen, saliendo el pus hacia la boca o la piel; si no es así el odontólogo o el cirujano maxilofacial deben hacer una incisión (corte) para extraer el pus.
  • A continuación y si el tamaño del absceso lo precisa, se debe colocar un drenaje (tubo o lámina de goma normalmente) que sirve para facilitar la salida de pus que se forma, hasta la completa curación de la infección.
  • Es necesario un tratamiento antibiótico potente, generalmente vía oral (en casos graves, intravenoso)
  • Nunca debemos iniciar por nuestra cuenta el tratamiento antibiótico; siempre debe estar supervisado por un especialista, que conoce el más adecuado a nuestras necesidades según el tipo de infección.
  • No deberá interrumpir el tratamiento antibiótico a pesar de la mejoría de síntomas, porque los gérmenes pueden hacerse resistentes a este fármaco, siendo ineficaz en otras ocasiones cuando necesitemos utilizarlo para tratar otras infecciones.
  • Realizaremos enjuagues con agua tibia y sal (una cucharadita colmada por vaso) unas 15-20 veces al día, durante aproximadamente un minuto.
  • Mantener una buena higiene oral cepillando después de las comidas, con pasta dentífrica que contenga flúor.
  • Tomaremos los calmantes o antiinflamatorios según las indicaciones del especialista, y no según nuestras necesidades, porque para que los calmantes sean eficaces deben tomarse a intervalos regulares sin esperar a que aparezca el dolor.
  • Si la pieza dental causante del absceso puede ser tratada por el dentista, realizará una endodoncia (relleno de la cavidad pulpar del diente); si persisten focos de infección en las cercanías del diente (mandíbula, maxilar, seno maxilar, etc.), será el cirujano quien realice una limpieza quirúrgica.
  • Si por el contrario la pieza dental no puede tratarse por estar demasiado dañada, deberá extraerse cuanto antes, debido a que es el origen de la infección. Esta extracción dental puede realizarse una vez que el paciente esté tomando tratamiento antibiótico.
¿Qué me puede pasar si no trato un absceso dental?

Los abscesos dentales son infecciones que se encuentran localizadas en las cercanías de piezas dentales en mal estado, pero en ocasiones, y más a menudo de lo que pensamos, pueden extenderse.

Pueden diseminarse hacia la mejilla, seno maxilar (pudiendo provocar sinusitis), fosas nasales, debajo de la lengua y el cuello entre otras.

Una infección dental se puede transformar, al diseminarse, en una enfermedad grave que ponga en peligro nuestra vida. Por lo tanto, debemos cuidar nuestra dentadura acudiendo regularmente a nuestro odontólogo para evitar llegar a estas situaciones.

Dr. Per Grinsted, médico general; Lisa Taylor, dentista