02 ABRIL 2010

Un lunar que cambia

Foto de un lunar

Última revisión: 2010-04-02 por Dr. Serafín Fernández Cañadas

¿Qué es un lunar?

Un lunar (o nevus melanocítico) es una mancha anormal de células pigmentadas en la piel. Estas células se llaman melanocitos. Los lunares son muy frecuentes. Muchas personas nacen con algunos lunares y desarrollan otros a lo largo de su vida.

¿Cuál es la causa de los lunares?

La mayoría de lunares son simplemente resultado de una proliferación inofensiva de células pigmentadas en la capa más profunda de la piel. Algunos de estos lunares, llamados nevus melanocíticos congénitos, suelen estar presentes desde el nacimiento. Pero la mayoría se desarrollan espontáneamente o son causados por la exposición a la luz del sol y tienden a aparecer en áreas de piel más expuestas al sol.

La mayoría de estos lunares aparecen durante los primeros 20 años de vida, aunque pueden seguir desarrollándose en los 20 años siguientes. No obstante, muchos de ellos desaparecen con la edad.

De interés

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¿Por qué preocupan los lunares?

La principal preocupación de los lunares es la degeneración de un pequeño número a una enfermedad llamada melanoma maligno. En esta forma de cáncer de piel, que puede ser fatal, el diagnóstico y tratamiento precoz mejoran enormemente el pronóstico. En las primeras fases el tratamiento es la escisión quirúrgica (es decir, se extrae el tumor con un margen de piel alrededor).

¿Quién está en situación de riesgo?

La presencia de lunares es habitual, y ello no implica que exista malignización en un futuro. Cuanto mayor número de nevus tiene una persona, mayor es el riesgo de melanoma, sobre todo si estos lunares están sometidos a exposición solar importante o traumas continuos (por ejemplo: afeitado si se encuentra en zona de la barba, roce en zona del cinturón o pie... ).

El peligro aumenta si existe historia familiar de melanoma maligno. En caso de múltiples nevus y/o historia familiar de melanoma debe tener una mayor prevención frente a la exposición solar.

¿Cuáles son los síntomas?
  • El lunar produce picor y/o dolor
  • Aumento de tamaño o aspecto irregular, especialmente en los bordes
  • Cambio de color, especialmente si el lunar se oscurece o tiene diferentes colores
  • Hemorragia espontánea
  • Lesiones pigmentarias satélites (manchas alrededor del nevus sospechoso).
¿Cómo se diagnostica?

A pesar de que la mayoría de cambios de dimensión, forma y color de los lunares se debe a un aumento benigno del número de células pigmentadas, cualquier lunar que aparezca anormal debe examinarse. Probablemente el médico solicitará información sobre los últimos cambios del lunar junto con el historial familiar para evaluar el riesgo que presenta el paciente.

Si sólo encuentra cambios leves, normalmente el médico sólo necesitará:

  • Medir y/o tomar una fotografía clínica del lunar
  • Los nevus serán revisados periódicamente, con más o menos asiduidad, en función del número y forma de éstos
  • Es posible que alguno de ellos sea extirpado por su dermatólogo si aprecia un cambio importante en alguno de ellos.
Buenos consejos
  • Evite la exposición innecesaria a la luz solar, especialmente durante las dos horas antes y después de mediodía, cuando los rayos del sol son más fuertes; evite también quemarse con el sol.
  • Cúbrase ante la luz del sol y aplique una pantalla solar a la piel expuesta.
  • Observe sus lunares regularmente y acuda al médico para que los examine . Recuerde que hay nevus que usted no puede verse por encontrarse en zonas del cuerpo poco accesibles (espalda, cuero cabelludo,...).
Síndrome del lunar displásico

Algunos lunares grandes tienen un contorno irregular y un borde difuso. Estos lunares tienen un riesgo mayor de ser malignos. Tienden a ocurrir en familias con historial de múltiples nevus y melanoma maligno. Los pacientes con estos lunares deben ser examinados regularmente y en muchas ocasiones comparar las fotografías clínicas

Halo nevi

En algunas ocasiones la piel que rodea a un lunar se aclara y el lunar central palidece. A veces incluso desaparece por completo el nevus. La mayor parte de los halo nevi son benignos. Pero algunas personas pueden tener un mayor riesgo de desarrollar una afección cutánea: vitíligo. Los pacientes con melanoma maligno raras veces desarrollan halo nevi.

Nevus azul

Este lunar adquiere un color azul por la profundidad a la que se encuentra el pigmento (en la capa más profunda de la piel o hipodermis). Es muy común en algunos niños indios pero pocas veces tiene importancia. Sin embargo es importante consultar al dermatólogo para diferenciarlo del melanoma.

Melanoma juvenil (nevus Spitz)

En esta patología, las células pigmentadas forman un tumor benigno, que suele ser de color marrón rosáceo. Esta enfermedad aparece en niños, normalmente en la cara. Las células que se observan al microscopio son similares a las células malignas del melanoma, sin embargo el comportamiento es benigno, y la evolución después del tratamiento satisfactoria.

Otros tipos de lunares

Existen otros tipos de lunares como son los displásicos, azules y halo nevi:

Equivocaciones frecuentes

Los lunares en plantas de pies o con pelo no son malignos, pero también precisan de una revisión periódica.

Dr. James Ferguson, especialista en Dermatología

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