01 ABRIL 2010

Laringitis

Señora sonándose la nariz

Última revisión: 2010-04-01

¿Qué es la laringitis?

La laringe es “la caja de la voz”, y está localizada en la parte superior de la tráquea. En ella encontramos las cuerdas vocales.

La laringitis es un proceso inflamatorio de la laringe, generalmente leve, asociado la mayoría de las veces con una pérdida más o menos importante de la voz y con ronquera, provocada por inflamación o infección de las cuerdas vocales. Casi todos hemos tenido una laringitis en algún momento de nuestras vidas.

La laringitis es mucho más frecuente en niños que en adultos, especialmente en los menores de cuatro años. La transmisión se produce por las secreciones respiratorias, por la tos o por los estornudos.

Una laringitis puede ser aguda o crónica. La laringitis aguda tiene un inicio rápido y no dura mucho tiempo. La laringitis es crónica si la ronquera de la garganta permanece un período prolongado de tiempo.

Causas

El origen más frecuente de las laringitis es la infección de las vías aéreas altas por un virus, aunque también puede ser provocada por una infección bacteriana. Habitualmente se asocia a un resfriado común, al virus de la gripe, a sinusitis, alergias, bronquitis o neumonía, pero también a tos ferina o procesos como el sarampión y la difteria. Si se presenta después o durante una infección de las vías respiratorias suele ser un proceso con una duración definida de unos pocos días.

Hay que destacar otros factores que predisponen a una laringitis aguda o crónica:

Otras causas son los pólipos laríngeos, parálisis laríngea, tumores malignos, exposiciones a temperaturas extremas (tanto al frío como al calor), o los traumatismos. Algunas de las formas de laringitis son propias de los niños y pueden ocasionar obstrucción respiratoria grave o fatal, encontrando entre ellas el crup laríngeo, que aparece de forma espontánea y sobre todo por la noche.

  • El mal uso y la utilización excesiva de la voz (gritar, cantar o abusar de la voz, por ejemplo, cuando se está impartiendo una clase o hablando en público).
  • Las reacciones alérgicas o la inhalación de irritantes, donde se incluye el humo del tabaco
Síntomas

Como síntomas más importantes, hay que destacar la tos “perruna” o “de foca”, típica, seca, y que empeora por la noche, junto con un cambio no natural de la voz, que pasa a ser baja y ronca, y cada vez más débil conforme avanza el día. A ello se une la ronquera, el dolor de garganta, una sensación de cosquilleo y afonía, además de una necesidad constante de tener que “aclarar la garganta y la voz”.

Los niños pueden hacer un ruido brusco al inspirar o coger aire, como un pitido, denominado estridor. Según la intensidad de la inflamación, todos estos síntomas son más o menos agudos, llegándose a tener fiebre, malestar general, náuseas y vómitos e incluso sensación de falta de aire.

Diagnóstico

Su médico de confianza le preguntará por los síntomas y desde cuándo los tiene. Realizará un examen físico, incluyendo cuello y garganta así como una valoración de la voz. Si es necesario, puede remitirle a un otorrinolaringólogo que ayudándose de un laringoscopio flexible, un dispositivo con cámara y luz, podrá estudiar la laringe.

Tratamiento

No existe ningún tratamiento específico para la laringitis vírica, que es el origen más frecuente. El tratamiento más importante es el reposo de la voz, el mayor tiempo posible, acompañado de la inhalación de vapor de agua, lo que alivia los síntomas y acelera la resolución de la laringitis aguda, al descansar las cuerdas vocales.

Si la laringitis se acompaña de una sinusitis o una bronquitis aguda o crónica, el tratamiento específico de estos procesos puede aliviar la laringitis. Dado el aumento en la prevalencia de bacterias resistentes a antibióticos, estos si son necesarios, deben ser recetados siempre por un médico. Es por ello por lo que se desaconseja totalmente la automedicación.

La laringitis vírica aguda suele desaparecer en pocos días sin necesidad de tomar medicamentos y cumpliendo únicamente con las recomendaciones indicadas. Pero si la ronquera se presenta en un bebé de menos de tres meses o éste presenta babeo, o dura más de siete días en un niño, o más de diez - quince días en un adulto, es conveniente consultar siempre a su médico de cabecera para que descarte otras enfermedades, en el tiroides o en las cuerdas vocales, por ejemplo, que pudiesen estar provocando la laringitis. Son muy pocos los casos que desarrollan una deficiencia respiratoria que necesite de intervención médica.

Consejos y cuidados específicos para aliviar la laringitis

En los primeros días, la laringitis es muy contagiosa, siendo difícil evitar su transmisión dentro de casa. Como consejos básicos para acortar su duración, tenemos que dejar de fumar, evitar los ambientes cargados y no respirar humos irritantes, polvo y gases. Hay que descansar la voz todo lo que sea posible, y hay que mantener una hidratación constante con agua o zumos. Respirar en un ambiente húmedo es muy recomendable, ayudándose en casa de un humidificador o con baños calientes y vapor.

Si la tos o el estridor aumentan de noche, es aconsejable salir con el niño al balcón, para que respire aire fresco y húmedo, al menos durante unos diez minutos.

Los niños pueden regresar a la guardería o la escuela en cuanto desaparezca la fiebre y se encuentren mejor.

Respecto a la tos, esta es un mecanismo de defensa con el que se eliminan los mocos. Si la tos va acompañada de secreciones, no deben tomarse medicamentos que disminuyan el reflejo natural de la tos, intentando también limitar el uso de descongestionantes que dificulten la eliminación de la mucosidad.

Dr. Sergio García Vicente, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria

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