01 ABRIL 2010

Sarampión

Última revisión: 2010-04-01 por Dr. Pedro Gargantilla Madera

Fase de incubación

Suele durar entre 10-12 días y no existe ningún síntoma o bien los existentes son muy poco evidentes.

Fase prodrómica

Se caracteriza por la existencia de conjuntivitis, fiebre y rinitis, y por la aparición de tos, que se va haciendo cada vez más intensa.

Saber más

En nuestra secciones 'Los niños' y 'Enfermedades infecciosas' encontrará artículos de interés:

¿Sabe de salud infantil?

Compruébelo haciendo nuestro test

Fase final

Aparece un característico exantema, esto es, lesiones cutáneas de color asalmonado, que suele iniciarse en el cuello y cara, desde donde se extiende por todo el cuerpo. En esta fase, la fiebre suele ser elevada.

¿Qué es el sarampión?

El sarampión es una enfermedad contagiosa, producida por un virus de la familia de los paramixovirus. El sarampión se caracteriza por presentar tres fases evolutivas:

¿Cómo se transmite?

La transmisión del virus del sarampión se produce, fundamentalmente, durante la fase en la que no existen síntomas o son inespecíficos, lo que significa que una persona se encuentra en su momento álgido de capacidad de contagio en el momento en el que todavía no ha sido diagnosticada de la enfermedad. Durante este período y durante un breve intervalo después de la aparición de las lesiones cutáneas, el virus se encuentra en las secreciones nasofaríngeas (tos y mocos), la sangre y la orina. El virus puede permanecer activo durante al menos 34 horas a temperatura ambiente.

¿Que riesgo de contagio presenta la enfermedad?

El virus del sarampión es muy contagioso; se estima que aproximadamente el 90% de las personas susceptibles de presentar la enfermedad, es decir, que no poseen defensas frente al virus, adquieren la enfermedad. Este hecho explica que casi el 100% de la población mayor de 30 años presente defensas frente al virus del sarampión, pues en algún momento de su vida entraron en contacto con el virus y desarrollaron la enfermedad.

Una persona infectada se vuelve contagiosa para el resto de la población, aproximadamente al noveno o décimo día después de haber entrado en contacto con el virus, (es a lo que anteriormente hemos denominado fase prodrómica).

¿Cuándo se debe establecer el aislamiento?

Un enfermo de sarampión debe mantener precauciones de aislamiento para no contagiar a amigos y familiares, hasta cinco días después de que hayan desaparecido las lesiones cutáneas asalmonadas o exantema.

Insistimos en que el período de mayor riesgo de contagio se produce cuando el paciente desconoce que se encuentra infectado por el virus del sarampión.

¿Cuáles son las principales manifestaciones clínicas?

Aproximadamente hacia el noveno o décimo día de la infección aparece la fiebre, que suele disminuir en aproximadamente 24 horas y suele ser el único signo evidente durante el período de incubación.

Durante la fase prodrómica el paciente sufre tos seca, fiebre, rinitis y conjuntivitis, y los pacientes suelen presentar intensas molestias frente a la luz, lo que en términos médicos se denomina fotofobia. Es muy característica la existencia de una mancha blanquecina en la parte interna de la mejilla, junto a los dientes molares.

En el momento en que aparece el exantema o lesión cutánea sonrosada, la temperatura se eleva bruscamente, pudiendo alcanzar incluso los 40°C; estas lesiones suelen iniciarse en el cuello, detrás de las orejas, y en las mejillas. En las primeras 24 horas, las manchas cutáneas se extienden por el tórax, abdomen y extremidades. Al segundo o tercer día, las manchas comienzan a desaparecer, y lo hacen en el mismo orden en el que aparecieron, primero desaparecen de la cara, luego del tronco y finalmente, de las extremidades. Las manchas asalmonadas suelen ir acompañadas de un gran picor que obliga al paciente a un rascado continuo, dificultando, en ocasiones, el descanso nocturno.

¿Qué tratamiento deben realizar las personas afectadas por sarampión?

El sarampión no posee, desgraciadamente, un tratamiento específico. Para esta enfermedad, como para casi todas las enfermedades producidas por un virus, se realiza un tratamiento de los síntomas (tratamiento sintomático). De esta forma, el paciente debe permanecer en reposo, con fármacos antipiréticos para controlar la fiebre elevada, siendo conveniente también que beba abundantes líquidos y que permanezca en una habitación confortable y bien humidificada, para evitar la tos irritante. Asímismo, se aconseja evitar la luz intensa, ya que el paciente sufre importantes molestias ante la exposición a la luz.

¿Cuáles son las principales complicaciones?

Las complicaciones son poco frecuentes, apareciendo especialmente en adultos que sufren una infección por el virus del sarampión; las principales son la otitis media, la neumonía y la encefalitis (una inflamación de las estructuras nerviosas del cerebro).

¿Qué precauciones deben tener las mujeres embarazadas?

Una mujer que desea quedarse embarazada debe conocer si está vacunada frente al virus del sarampión, o bien si en algún momento pasó la enfermedad, puesto que esta infección durante la gestación, puede causar serias complicaciones al feto. En el supuesto de que existan dudas razonables al respecto, se debe consultar al médico general, para que determine la existencia de anticuerpos frente al virus mediante una analítica específica, es decir, para establecer si el sistema inmune o sistema de defensa, tiene mecanismos preparados para defender al organismo frente al virus. En caso afirmativo, significa que la paciente ya estuvo en contacto con él y, por tanto, pasó la enfermedad. En el supuesto de no haber pasado nunca la enfermedad se procederá a la vacunación, como a continuación explicaremos, siempre y cuando la paciente no se encuentre embarazada.

¿En qué consiste la vacuna contra el sarampión?

La primera vacuna contra el sarampión se suele administrar a los 15 meses y dado que el número de pacientes que presenta defensas frente al virus no es del 100%, se suele administrar una segunda dosis cuando el niño está en edad escolar.

La vacuna contiene virus atenuados, es decir, virus vivos pero no susceptibles de producir la enfermedad. La vacuna no se debe administrar a mujeres embarazadas por los riesgos a los que se somete al feto. Además, las mujeres en edad fértil vacunadas con el virus del sarampión, deben evitar quedarse embarazadas en los tres meses siguientes.

Algunos mitos sobre la enfermedad
  • ¿Es verdad que si se cubren con papeles rojos las bombillas de la habitación, la enfermedad se pasa antes? Esta es una idea muy extendida en muchas comarcas de España y nada hay más lejos de la realidad. Al ser una enfermedad viral, no se está atajando el origen de la enfermedad. Probablemente el origen de esta arraigada creencia se encuentre en que, al cubrir de un color sonrosado el foco luminoso, el ambiente se hace más rojo y se encubre el color de las lesiones cutáneas; además esta protección luminosa produce menos molestias oculares.
  • ¿Es verdad que si se pasa una vez el sarampión, no se vuele a tener la enfermedad? Como se ha comentado anteriormente, cuando nuestro sistema defensivo entra en contacto con el virus causante de la enfermedad, se crean unas defensas que permanecen indefinidamente y que nos evitan desarrollar de nuevo la enfermedad.
  • ¿Es verdad que es preciso tener a una persona en cuarentena para evitar el contagio del sarampión? La cuarentena hace referencia, como su propio nombre indica, a un período de cuarenta días, como es fácil comprender no es preciso mantener este aislamiento tan prolongado, puesto que una persona deja de eliminar el germen, y por tanto, deja de ser contagiosa, aproximadamente a partir del quinto día de la aparición de las lesiones cutáneas sonrosadas. Por tanto, con evitar el contacto durante ese periodo es suficiente.
  • ¿Es verdad que conviene mantener la habitación del enfermo lo más fría posible para bajar más rápidamente la fiebre? Como ya se ha mencionado antes, la habitación del paciente debe ser lo más cómoda posible, debe encontrarse humidificada y se prefiere un ambiente cálido antes que frío. Se aconseja que el paciente permanezca en cama al menos durante los 3-4 primeros días.
  • ¿Es malo rascarse? Las lesiones cutáneas producidas por el virus del sarampión producen un intenso picor, que puede evitar que el paciente descanse por la noche. Para evitar estas molestias es aconsejable el empleo de cierta medicación, como, por ejemplo, algunos antihistamínicos, que además permiten el descanso nocturno.
  • ¿Son buenos los antibióticos para tratar la enfermedad? El sarampión, al igual que otras enfermedades, entre las que se incluye la gripe, es una enfermedad contagiosa producida por un virus, esto quiere decir que los antibióticos, fármacos muy potentes frente a infecciones producidas por bacterias (como las causantes de la neumonía), no son útiles.

Dr. Per Grinsted, médico general; Dr. John Pillinger, médico general

Ipad



Horóscopo

HELLO! TV

HELLO! TV

No te pierdas los mejores videos en HELLO! TV Online