01 ABRIL 2010

Orquitis y epididimitis

Última revisión: 2010-04-01 por Dr. Luis Miguel Clemente Ramos

¿Qué son la orquitis y la epididimitis?

Los hombres tienen dos testículos, uno a cada lado del escroto, que producen espermatozoides y hormonas. Los espermatozoides maduran en el epidídimo (un conducto glandular localizado en la parte superior, posterior e inferior de cada testículo), el cual se continúa con el conducto deferente, que se unirá al conducto de las vesículas seminales para formar el conducto eyaculador.

A pesar de que el epidídimo y el testículo estén situados de forma contigua y de que comparten algunas membranas o "envoltorios", la inflamación en los testículos y en el epidídimo puede tener síntomas diferentes. No obstante, en muchas ocasiones se afectan ambos.

¿Qué es la orquitis?

La orquitis es una inflamación del testículo, debida a principalmente a agentes infecciosos (bacterias, virus), aunque también puede darse después de un traumatismo, por ejemplo.

La orquitis como una complicación de la parotiditis (paperas, inflamación de las glándulas parótidas de origen viral), es el ejemplo más típico en niños.

De interés

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¿Qué se siente?

Los síntomas suelen duran una semana, aunque esto es muy variable. Cuando se produce la afectación de los testículos tras la parotiditis, suele darse aproximadamente una semana después del comienzo de la enfermedad.

  • Dolor en el escroto, más intenso al andar, que puede aliviarse con la elevación del testículo afectado.
  • El escroto puede hincharse y/o enrojecerse.
  • Fiebre
  • Molestias urinarias.
¿Qué tratamiento debe utilizarse para la orquitis?
  • Reposo durante unos días
  • El dolor al andar puede aliviarse con un vendaje suspensorio que eleve el escroto hinchado y doloroso.
  • Pueden utilizarse analgésicos.
  • Antibióticos, que no se recomiendan si la orquitis se produce secundariamente a una parotiditis.
¿Qué es la epididimitis?

La inflamación del epidídimo es mucho más frecuente que la orquitis. La epididimitis suele aparecer como una complicación de una infección del sistema urinario. En el pasado, la gonorrea era la causa más común de epididimitis. Actualmente, es más frecuente la infección por clamydia en varones menores de 40 años (asociado a transmisión sexual) y por otros gérmenes causantes de infecciones urinarias en pacientes mayores de esa edad, donde la incidencia de síntomas miccionales asociados al crecimiento prostático es mayor.

No hay que olvidar que en España el bacilo tuberculoso es todavía responsable de cierto número de casos. No obstante, en muchas ocasiones no se descubre ningún organismo identificable.

¿Qué se siente?

Los síntomas, muchos de ellos compartidos con la orquitis (hay que recordar que en muchas ocasiones se afectan ambas estructuras, denominándose proceso orqui-epididimitis) aparecen de forma repentina y son los siguientes:

  • Fiebre acompañada de escalofríos
  • Inflamación dolorosa del epidídimo
  • Piel escrotal caliente y enrojecida
  • Muy ocasionalmente, molestias en el estómago acompañadas de una sensación de mareo, naúseas y/o vómitos
  • También pueden presentarse síntomas de irritación de tracto urinario (quemazón al orinar, aumento del número de micciones, sensación de vaciado incompleto, necesidad imperiosa de orinar, etc.) de forma simultánea.
¿Cómo se diagnostica la enfermedad?

La base del diagnóstico la constituyen los antecedentes (edad, hábitos sexuales, etc.) y síntomas del paciente y la exploración física. No obstante, es recomendable obtener una muestra para análisis de sangre y orina (sobre todo para identificar al germen responsable del cuadro, lo cual no siempre es posible. En determinados casos también es aconsejable tomar una muestra de exudado uretral.

Es fundamental distinguir este problema infeccioso de otras situaciones (torsiones del testículo, quistes, varicocele, etc.), lo cual es posible la mayoría de las ocasiones simplemente mediante los síntomas del paciente y la exploración; en ocasiones es preciso recurrir a otras pruebas (ecografía).

Los síntomas pueden durar unos 8-10 días, durante los cuales el enfermo debería guardar reposo y tomar antibióticos y analgésicos. Después de esto, la temperatura volverá a la normalidad, el dolor disminuirá y la inflamación desaparecerá lentamente. Sin embargo, pueden pasar varias semanas antes de que el escroto vuelva a su estado normal. Si es grave, el médico de cabecera puede remitir al paciente al hospital para tratamiento con medicación intravenosa.

En el caso de la orquitis como complicación de la infección por el virus de la parotiditis, una inyección de gammaglobulina ante un cuadro de paperas puede disminuir el riesgo de desarrollar la infección en los testículos. No obstante, la efectividad de este tratamiento todavía no está suficientemente probada. Actualmente, se ofrece a todos los padres una vacuna, a los 15 meses de edad de los hijos, contra la parotiditis .

Una exploración por el especialista (urólogo) es recomendable ante estas infecciones, sobre todo si la infección reaparece, se da en niños o está asociada a síntomas urinarios. Además, no hay que olvidar la posibilidad de que se produzcan secuelas como abscesos e infartos testiculares, dolor crónico o incluso afectación de la capacidad reproductiva tras el padecimiento de este problema, aunque esto ocurre raramente ante un tratamiento correcto instaurado de forma temprana.

Dr. Per Grinsted, médico general; Dr. John MacFarlane, especialista en Cirugía Urológica