21 MARZO 2010

Glaucoma

Oftalmólogo explorando a un joven

Última revisión: 2010-03-21 por Dr. José María Martínez de la Casa

¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma es una enfermedad que se caracteriza por un daño progresivo en el nervio óptico, traduciéndose clínicamente como una reducción en la amplitud del campo de visión. Esta reducción se produce desde la periferia hacia el centro, de manera que cuando se afecta la visión central el glaucoma se encuentra en un fase muy avanzada. Si no se trata puede dar lugar a la pérdida definitiva de la visión en el ojo afectado.

El glaucoma es una de las causas más comunes de ceguera en todo el mundo. El factor de riesgo más importante en el desarrollo del glaucoma es el aumento de la presión intraocular. Toda persona con más de 40 años debería controlarse la presión del ojo al menos una vez al año, para poder detectar de forma precoz el desarrollo de un glaucoma.

El glaucoma primario de ángulo abierto

También conocido como glaucoma crónico simple, es una condición progresiva lenta que tiene lugar cuando los canales de drenaje se bloquean de forma gradual.

De interés

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El glaucoma primario de ángulo cerrado

Se presenta cuando de forma brusca se detiene el drenaje del humor acuoso, lo que provoca un aumento rápido de la presión intraocular.

Otros tipos de glaucoma

Existen otros tipos de glaucoma que son mucho menos frecuentes y pueden deberse a varias razones:

  • Inflamación en el interior del ojo (uveítis o iritis)
  • Crecimiento de vasos sanguíneos nuevos en el interior del ojo, llamados neovasos, que pueden ocurrir en relación con la diabetes o como consecuencia de una obstrucción de un vaso arterial o venoso en la retina.
  • Tratamiento con algunos fármacos (por ejemplo, esteroides)
  • Tras una traumatismo ocular
  • Otras anomalías menos frecuentes que afectan a la estructura del ojo.
Glaucoma congénito

Es una enferemedad muy poco frecuente (aproximadamente 1 de cada 10.000 nacidos vivos). La mayoría de los casos son esporádicos, si bien existen casos con antecedentes familiares. Puede aparecer aislado o bien asociado a otras alteraciones oculares o sistémicas

¿Cómo se desarrolla el glaucoma?

La parte anterior del ojo se encuentra rellena de un líquido denominado humor acuoso. Este líquido se produce y se elimina de una manera equilibrada con el fin de mantener estable la presión intraocular. Cuando se rompe este equilibrio (generalmente por una dificultad en la eliminación de este líquido), se eleva la presión dentro del ojo, lo que, si se mantiene por un cierto tiempo, puede dañar el nervio óptico, desarrollándose el glaucoma.

Existen dos subgrupos principales de glaucoma: el glaucoma primario de ángulo abierto y el glaucoma primario de ángulo cerrado.

Glaucoma primario de ángulo abierto

El aumento de la presión intraocular es muy lento. Las cifras de presión no suelen ser muy elevadas con lo que la pérdida en el campo visual avanza lentamente. Esta pérdida del campo visual es difícil que sea detectada por el paciente. En estadios iniciales la visión central no disminuye. La cantidad de visión no se afecta hasta que el glaucoma se encuentra muy avanzado. Debido a que esta afección no se suele reconocer hasta que está avanzada, se realiza un chequeo para su diagnóstico como parte del examen rutinario del oftalmólogo cuando se realizan pruebas de visión. El oftalmólogo comprobará la presión del ojo, examinará el nervio de la parte posterior del ojo y comprobará el campo de visión, si procede. Ya que el glaucoma primario de ángulo abierto no es frecuente en personas menores de 40 años, estas pruebas de detección suelen realizarse después de esta edad.

Glaucoma primario de ángulo cerrado

En este trastorno, la presión interna del ojo aumenta rápidamente y puede ser muy doloroso. El ojo se suele enrojecer y la visión se vuelve borrosa. El paciente puede notar halos alrededor de las luces. A menudo, se puede acompañar de dolor de cabeza, náuseas y vómitos. Esta condición es más común en personas hipermétropes, que presentan un ojo más corto de lo normal lo cual facilita el cierre de las vías de drenaje de humor acuoso.

Otros tipos de glaucoma

En otros tipos de glaucoma los síntomas de otros tipos de glaucoma varían dependiendo de la causa subyacente.

¿Cuáles son los síntomas del glaucoma? Glaucoma primario de ángulo abierto

Si existe algún tipo de sospecha de glaucoma primario de ángulo abierto, el paciente consultará normalmente a un especialista de los ojos (oftalmólogo). Este médico examinará los ojos del paciente para medir con precisión la presión interna del ojo y examinará el nervio de la parte posterior del ojo para detectar cualquier daño. Este daño se describe como "excavación" de la cabeza del nervio óptico (o disco óptico). Se llevará a cabo también un examen computerizado del campo de visión. Pueden ser necesarios pruebas y exámenes adicionales para asegurarse de que no existen otras razones para el glaucoma.

Glaucoma agudo de ángulo cerrado

Esta condición suele diagnosticarse inmediatamente debido al dolor, enrojecimiento y reducción de la visión. La pupila se dilata y la presión interna del ojo es muy alta. La córnea (la ventana transparente de la parte frontal del ojo) se suele inflamar, causando halos alrededor de las luces y visión borrosa.

Otros tipos de glaucoma

En las personas que se sospecha que padecen glaucoma se realiza un examen completo del ojo para asegurarse de que no existe ninguna otra enfermedad ocular.

¿Cómo llega al diagnóstico el médico? Tratamiento médico

Existen gran cantidad de fármacos en colirio que permiten disminuir la presión intraocular: Estas gotas pueden combinarse para conseguir una mayor disminución de la presión.

  • Betabloqueantes: estas gotas se utilizan dos veces al día. Reducen la cantidad de líquido que se produce en el ojo. En personas con asma o cardiopatías estas gotas están contraindicadas.
  • Fármacos de tipo prostaglandina: estas gotas se administran una vez al día por la noche. Son relativamente recientes y son muy eficaces. Aumentan el drenaje del humor acuoso. El efecto secundario más conocido de estas gotas es que pueden oscurecer el color de los ojos y hacen crecer las pestañas. Se deben evitar en pacientes con antecedentes de inflamación intraocular.
  • Alfa-agonistas: se administran dos veces al día y normalmente se toleran bien. Disminuyen la producción del humor acuoso al mismo tiempo que facilitan su salida del ojo. Este tratamiento no es conveniente en pacientes que estén tomando fármacos antidepresivos.
  • Parasimpaticomiméticos: éstas son una de las primeras gotas que se utilizaron para el tratamiento del glaucoma, pero ahora se suelen utilizar menos debido a las mayores ventajas que presentan otras gotas más recientes, ya mencionadas. Suelen utilizarse cuatro veces al día y aumentan el flujo de líquido hacia fuera del ojo. Estas gotas provocan una reducción del tamaño de la pupila. Pueden producir cefalea.
  • Pastillas inhibidoras de una proteína (enzima) del ojo llamada anhidrasa carbónica: pueden administrarse en pastillas, pero suele ser como solución temporal, ya que tienen muchos efectos secundarios, como náuseas, cansancio, hormigueo en los dedos y, en ocasiones, si se utiliza durante un período prolongado, tendencia a producir cálculos renales. Existen también otros inhibidores de la anhidrasa carbónica más recientes en gotas. Éstas se administran dos veces al día y disminuyen la producción de líquido en el ojo. Están contraindicadas en pacientes con alergia conocida a las sulfamidas.
Tratamiento con láser

Este tratamiento denominado trabeculoplastia se realiza con un láser de tipo Argón o tipo Neodimio Yag. Se utiliza en casos no muy avanzados, generalmente con el fin de disminuir la cantidad de gotas que deben ponerse los pacientes. El láser se aplica en la zona por la que el humor acuoso sale del ojo. El efecto de este tratamiento puede ser temporal y, por ello, puede no ser adecuado como una solución a largo plazo.

Tratamiento quirúrgico

Los casos avanzados deben tratarse quirúrgicamente. La operación utilizada denominada trabeculectomía permite el drenaje de líquido del interior al exterior del ojo. El objetivo de esta intervención es estabilizar la evolución del glaucoma y no recuperar visión, ya que el daño que causa el glaucoma no puede ser rehabilitado de ninguna manera actualmente. Entre las complicaciones de esta intervención se incluyen: reducción pasajera de la visión después de la operación (que suele recuperarse) infecciones intraoculares, disminución excesiva de la presión del ojo y formación de una catarata que deberá ser intervenida si disminuye considerablemente la visión.

Existen otras técnicas quirúrgicas encaminadas a disminuir la producción de humor acuoso (ciclodestrucción) o a facilitar su salida (esclerectomía profunda no perforante, implantes de derivación, etc.).

Glaucoma primario de ángulo abierto

Los casos no muy avanzados pueden ser tratados médicamente. Casos más avanzados pueden ser tratados o bien con láser o bien quirúrgicamente.

Tratamiento con fármacos
  • Sistémicos: inhibidores de la anhidrasa carbónica, por ejemplo acetazolamida.
  • Colirios (pilocarpina): estas gotas reducen el tamaño de la pupila, lo que es necesario para permitir que el flujo de humor acuoso vuelva a la normalidad. Pueden utilizarse también otras gotas, mencionadas anteriormente para el glaucoma primario de ángulo abierto.
Tratamiento con láser (iridotomía)

Es importante hacer un orificio en el iris (parte coloreada del ojo) para evitar que el trastorno se produzca de nuevo. Es necesario tratar ambos ojos, ya que aunque sólo se vea afectado uno de ellos, el otro seguirá desarrollando el cierre de ángulo agudo si no se trata.

Tratamiento quirúrgico

Algunas veces, ninguno de los tratamientos mencionados anteriormente permite el control de la presión y, por tanto, puede ser necesaria una trabeculectomía (como se mencionó anteriormente en el glaucoma primario de ángulo abierto).

Glaucoma primario de ángulo cerrado

El tratamiento en este caso deber ser rápido. El objetivo es disminuir la presión intraocular con rapidez en el menor tiempo posible, ya que la presión tan elevada de estos tipos de glaucomas puede dañar muy rápidamente el nervio óptico. Para ello, pueden utilizarse fármacos hipotensores (administrados por vía tópica, oral o intravenosa), láser o cirugía.

Otros tipos de glaucoma

Puede ser necesaria una combinación de gotas, tratamiento con láser y cirugía, dependiendo del tipo de glaucoma.

¿Cómo se trata el glaucoma?

El tratamiento es distinto en función de que el glaucoma sea de ángulo abierto o de ángulo cerrado. También variará en función de lo avanzado del glaucoma en el momento del diagnóstico.

Tratamiento del glaucoma
  • Tome los medicamentos de forma regular como le ha prescrito el oftalmólogo.
  • Asegúrese de mantener las citas de seguimiento.
  • Asegúrese de que tiene claro qué tipo de glaucoma padece.
  • Hágalo saber a su familia para que se sometan a un examen para el diagnóstico de la enfermedad.
  • Si necesita empezar a tomar unas pastillas nuevas para otra afección, asegúrese de que el médico tiene en cuenta que está administrándose un colirio y cuál es.
  • Incluya siempre el colirio si le preguntan acerca de los medicamentos que toma regularmente.
Actividad

Si se detecta en una fase temprana, la visión seguirá siendo buena y no deberían existir restricciones en la actividad. Existen directrices estrictas con respecto a los niveles de visión para conducir y se aconseja que las personas con glaucoma den a conocer su diagnóstico en el momento de obtener el permiso de conducir. Necesitarán pruebas regulares de los campos de visión para garantizar que continúan siendo aptos para la conducción. Tras la intervención quirúrgica, pueden existir limitaciones en las actividades a corto plazo.

Posible deterioro

El glaucoma, si no se trata adecuadamente o no se detecta lo suficientemente temprano, puede producir ceguera.

Glaucoma primario de ángulo abierto

No se conocen métodos para evitar esta afección, pero es importante que las personas mayores de 40 años se examinen los ojos de forma regular, controlándose la presión intraocular, ya que el tratamiento en las etapas tempranas puede evitar la pérdida del campo visual. Es imposible recuperar la visión dañada si no se trata la enfermedad en una fase temprana. Las personas con antecedentes familiares de glaucoma (especialmente los padres y hermanos) deberían estar muy atentos, pero cualquier persona de más de 40 años debe someterse a un examen periódico.

Glaucoma de cierre de ángulo agudo

El ataque agudo con dolor y reducción de la visión puede ir precedido de ataques similares menos graves. Pueden existir antecedentes de halos vistos alrededor de las luces, principalmente por la tarde, que dejan de verse tras el descanso nocturno. Las personas con estos síntomas deben consultar al médico.

¿Qué medidas se pueden tomar para evitar el glaucoma?

Dra. Caroline MacEwen, especialista en Oftalmología