12 MARZO 2010

Quiropráctica

Última revisión: 2010-03-12 por Dr. Erik J. Montesinos Berry

¿Qué es la quiropráctica?

La palabra quiropráctica proviene del griego y significa ”obrar con las manos”. El componente más importante del tratamiento de un quiropráctico es el tratamiento manual de las articulaciones y los músculos del cuerpo.

La quiropráctica se conoce desde hace miles de años. Gracias a pinturas del antiguo Egipto y Grecia sabemos que el tratamiento que hoy denominamos quiropráctica se utilizaba hace miles de años. No obstante, la quiropráctica moderna no fue considerada como práctica científica hasta 1895 por Daniel David Palmer en los Estados Unidos.

Actualmente, los quiroprácticos están especializados en tratar las articulaciones y los músculos del cuerpo con sus manos. En España se utiliza como alternativa terapéutica ante dolores y cuadros que no mejoran con el tratamiento habitual.

¿Qué sucede en la consulta del quiropráctico?

Antes de proceder al tratamiento, se efectuará un examen completo del paciente. El propósito de la exploración es decidir si el problema precisa un tratamiento quiropráctico y emitir un diagnóstico lo más exacto posible.

Saber más

Le sugerimos la visita a nuestra sección 'Terapias alternativas' donde encontrará numerosos artículos relacionados.

Historia clínica

El quiropráctico realizará preguntas para obtener un cuadro lo más exacto posible del problema. Preguntará al paciente sobre sus condiciones laborales, enfermedades anteriores, operaciones, medicación que toma, así como preguntas generales sobre su estilo de vida.

Exploración

Antes de examinar al paciente, el quiropráctico le pedirá que se desvista para que pueda observar todo su cuerpo. A menudo, tomará la presión sanguínea y el pulso del paciente. El quiropráctico puede auscultar el corazón y los pulmones, o realizar otras exploraciones. Después, se examinará el problema del paciente con detalle, por ejemplo con pruebas articulares (huesos) o neurológicas (nervios), y pruebas de las funciones de las articulaciones y los músculos del paciente.

Examen radiológico (Rayos x)

Puede ser necesario realizar un examen radiológico (Rayos X) de la parte del cuerpo donde el paciente experimenta problemas.

¿En qué consiste el tratamiento quiropráctico?

El tratamiento quiropráctico suele ser indoloro y, contrariamente a la creencia popular, parecer completamente normal y nada traumático. El quiropráctico escogerá el tratamiento más adecuado para el problema del paciente.

Tratamiento de manipulación

La manipulación es la técnica más importante del quiropráctico. Con sus manos, mueve una articulación un poco más de lo que el paciente podría hacer por sí solo. El vacío que existe en la mayoría de las articulaciones del cuerpo se supera y se crean pequeñas burbujas de diferentes gases en el líquido sinovial entre las articulaciones.

El tratamiento de manipulación casi siempre va acompañado de un chasquido audible. Este sonido no lo causa el rozamiento de los huesos ni algo que se desgarra. Lo causan burbujas de aire. El objetivo de este tratamiento es normalizar las funciones de las articulaciones y de los músculos, y disminuir o acabar con el dolor.

Tratamiento de los tejidos blandos

El quiropráctico también trata los tejidos blandos del cuerpo (los músculos y tendones). Puede hacerlo con diferentes formas de masaje y estiramiento.

Entrenamiento

Una parte importante del tratamiento quiropráctico es enseñar al paciente a cuidar su propio cuerpo. Quizá le recomiende un programa de ejercicios para practicar en casa. Las últimas investigaciones demuestran que el entrenamiento especial bajo la supervisión de personal especializado es muy valioso para los pacientes con dolores persistentes en la espalda y en el cuello. Por esta razón, este tipo de entrenamiento forma parte ahora del tratamiento que ofrecen muchos quiroprácticos.

Prevención

Cuando el problema del paciente se ha solucionado, es de importancia capital prevenir el que aparezcan problemas similares en el futuro. Por lo tanto, el quiropráctico hablará con el paciente para identificar cualquier tensión a la que esté sometido su cuerpo, por ejemplo en el trabajo, en casa o practicando deporte. Puede ser necesario que el quiropráctico esté en contacto con el entorno del paciente. Asimismo, puede ser necesario que el paciente adquiera ayudas o apoyos, de venta en ortopedias, que ofrezcan un soporte adecuado para la zona donde experimente molestias.

¿Qué trata un quiropráctico?

La mayoría de los pacientes consultan al quiropráctico por dolores en la espalda o en la parte posterior del cuello. Pero el mal funcionamiento de los músculos y de las articulaciones puede afectar al paciente de muchas formas. También puede estar afectado el sistema nervioso, lo que causaría síntomas como dolores de cabeza debidos a la tensión, ciática o dolores en las piernas y en el tórax o en el estómago.

El mal funcionamiento de las articulaciones y de los músculos puede originar otros dolores en áreas diferentes de donde está el problema en sí. Esto se denomina "dolores referidos". El quiropráctico también trata dolores referidos en hombros, codos, cadera, rodillas y pies.

Los bebés que lloran mucho pueden presentar problemas que un quiropráctico puede tratar, por lo que después de consultar con su pediatra puede ser una alternativa terapéutica interesante.

Jan Hartvigsen, quiropráctico; Dr. Dan Rutherford, médico general