12 MARZO 2010

Lactancia materna

Bebé mamando

Última revisión: 2010-03-12 por Dra. María Jesús Ceñal González-Fierro

¿Cómo empezar?

El primer paso para conseguir el éxito en la lactancia materna, es tomar la decisión sobre si amamantarlo o no, antes del nacimiento del niño. Puede ser una buena idea hablar con alguien que tenga experiencia, buscar información, leer libros, revistas o navegar por Internet. La lactancia materna puede iniciarse inmediatamente después del nacimiento del niño.

En la mayoría de las maternidades, a los recién nacidos se les coloca sobre el vientre de la madre inmediatamente después del nacimiento. Este primer contacto íntimo facilita en gran manera la lactancia materna. Inmediatamente después del parto, el recién nacido en la mayoría de los casos está despierto, busca ansiosamente el pecho y quiere succionar. Se le puede ayudar empujándole la planta de los pies con cuidado, para que pueda arrastrase hasta alcanzar el pecho. Él buscará con ansia el pezón y empezará a mamar tan pronto como lo encuentre. Es importante estimular el pecho lo más pronto posible, porque la cantidad de la leche depende de la frecuencia con que el niño mame.

¿Cómo se pone al niño al pecho?

En primer lugar, la madre debe estar lo más cómoda posible, es decir con la espalda y los brazos apoyados. Después, debe colocarse al niño pegado a ella, se colocará al niño sobre el vientre y con la cabeza inclinada un poco hacia atrás, frente al pezón. De esta manera, la nariz no quedará obstruida por el pecho.

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¿Cómo lograr que el niño mame?

Casi todos los lactantes están ansiosos por mamar tan pronto como notan el pezón en su mejilla. Si el niño no reacciona o está muy dormido, el reflejo de succión se puede estimular tocando suavemente al niño en la mejilla y en los labios con la punta de los dedos. Entonces el niño volverá la cabeza y buscará el pezón con la boca abierta. No tocar ambas mejillas al tiempo, porque esto confundirá al niño.

La misma clase de estímulo se puede usar si se observa que el niño mama despacio o se está quedando dormido mientras mama. El lactante debe mantenerse en el mismo pecho el mayor tiempo posible antes de cambiarlo al otro. Mucha gente opina que 20 minutos es tiempo suficiente antes de cambiar de lado.

¿Está el niño mamando adecuadamente?

Para que el bebé mame adecuadamente, debe tener el pezón bien dentro de su boca. Todo el pezón así como el circulo marrón (aureola) deben desaparecer dentro de la boca del bebé; de otra forma no podrá crear un vacío entre la lengua y la parte posterior del paladar blando. Si el niño sólo succiona la punta del pezón, no vaciará el pecho y los pezones pueden ulcerarse.

Para lograr que el bebé mame de nuevo, póngale cuidadosamente la punta del dedo meñique en la comisura de la boca. El niño dejará el pezón y la alimentación podrá comenzar de nuevo. Haga que el bebé abra bien la boca (golpee suavemente su mejilla) para empezar a mamar.

¿Cómo hacer que el lactante suelte el pezón?

Es una buena idea adquirir el hábito de retirar al niño suavemente del pecho. Si se retira al niño mientras está mamando, los pezones se ulcerarán rápidamente. En cambio, si coloca la punta del dedo meñique en la comisura de la boca del bebé, éste abrirá automáticamente la boca. Esto romperá el vacío creado por el niño en su boca para mamar.

¿Cómo se produce la leche?

La cantidad de leche depende de la frecuencia con que el niño mame. Cuando el niño mama, el movimiento de succión provoca la liberación al torrente sanguíneo de hormonas desde la glándula hipófisis, situada en el cerebro. Las hormonas liberadas son la oxitocina y la prolactina. La oxitocina produce la contracción de las glándulas mamarias del pecho de la madre, con lo que se libera la leche y fluye hacia el niño.

Muchas mujeres experimentan una sensación de tirón o de peso en sus pechos cuando el bebé empieza a mamar. La prolactina controla la cantidad de leche que se produce. Cuanto más mama el niño, se libera más prolactina y se produce más leche. Esto significa que la frecuencia con que el bebé mama controla la cantidad de leche que se produce.

¿Cómo saber si el niño obtiene suficiente leche?

Entre las pistas a las que hay que prestar atención se incluyen:

Si el bebé gana peso adecuadamente y moja el número correcto de pañales a diario, no hay necesidad de preocuparse, incluso si quiere mamar frecuentemente. Todos los niños son diferentes y algunos tienen una mayor necesidad de mamar y de tener contacto físico.

Muchas madres primerizas se preocupan por si no tendrán suficiente leche. La cantidad de leche no depende del tamaño de los pechos, ya que tanto los pechos pequeños como los grandes tienen casi el mismo número de glándulas mamarias, sólo varia el tejido graso. Por otro lado, es importante creer en usted misma y convencerse de que es capaz de hacerlo bien. El cuerpo tiene la capacidad de dar leche, por lo que si no se logra se deberá a factores externos.

  • El lactante moja entre 6-8 pañales al día.
  • El lactante gana entre 100-200 g a la semana (alrededor de 400-800 g al mes).
  • El lactante mama cada 2-3 horas (alrededor de 8-12 veces al día).
  • El bebé tiene un aspecto normal, con buen color y piel suave, reacciona normalmente, está fuerte y se mueve con normalidad.
¿Qué hacer si el niño esta dormido y no quiere mamar?

Algunos lactantes quieren dormir todo el día, maman poco cada vez, y no muy a menudo. Si el lactante no gana peso o no moja 6-8 pañales al día, se le debe despertar y estimular a mamar cada dos horas, todos los días. Cambie de pecho cada 10 minutos para mantener el interés del niño y hacer que mame todo lo posible. Moverle y darle masajes suaves ayudan a mantener al niño despierto, acariciarle y hablarle le estimulan y le hacen despertar de un modo adecuado.

Dra. Vibeke Manniche, especialista en Pediatría; Christel Bech, enfermera; Dr. Stuart Crisp, especialista en Pediatría