10 MARZO 2010

Osteoporosis

Última revisión: 2010-03-10 por Dra. Ana María Rodríguez García

¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis es una enfermedad en la que el hueso pierde parte de su contenido en calcio, dando lugar a un hueso más frágil susceptible de fracturas espontáneas o de pequeños accidentes como caídas leves y torceduras.

Se puede diagnosticar la osteoporosis cuando se producen las fracturas o cuando la enfermedad todavía es asintomática. En este caso es necesario medir la cantidad de contenido mineral óseo mediante una densitometría.

La frecuencia de la enfermedad aumenta con la edad y rara vez aparece antes de los 55 años. Las mujeres se ven afectadas con mayor frecuencia que los hombres. En las personas que sufren osteoporosis las fracturas se producen fundamentalmente en la columna vertebral a la altura de la espalda, en las muñecas y en el cuello del fémur (hueso de la cadera). Cada año se producen en España 33.000 casos de fractura de cadera a causa de la osteoporosis. Esta enfermedad se puede prevenir con una vida sana, una dieta rica en calcio y suplementos de vitamina D y, en el caso de las mujeres, mediante un tratamiento hormonal sustitutivo con estrógenos después de la menopausia. Dado que las fracturas más peligrosas casi siempre son consecuencia de una caída, la prevención de caídas es de fundamental importancia. La osteoporosis es una enfermedad crónica pero existe medicación para aumentar el contenido en calcio de los huesos y disminuir el riesgo de nuevas fracturas.

¿Por qué aparece la osteoporosis?

Se desconoce por qué la pérdida espontánea de masa ósea, que comienza a los treinta años en algunas personas, es más intensa que en otras y produce osteoporosis. Puede haber factores hereditarios o ser el resultado de no haber formado suficiente hueso en la juventud, o estar causada por una vida demasiado sedentaria o por un escaso consumo de calcio en la dieta (productos lácteos).

Se asocian con osteoporosis la menopausia precoz (antes de los 45 años), el tabaquismo, el consumo de alcohol, algunas enfermedades crónicas (artritis reumatoide, asma, enfermedades intestinales y síndrome de Cushing). El tratamiento prolongado con corticoides (prednisona, cortisona) puede aumentar el riesgo de osteoporosis si la dosis es superior a 7,5 mg por día. Desafortunadamente, en el tratamiento de algunas enfermedades crónicas es inevitable el uso de corticoides.

De interés

Le sugerimos la lectura de algunos artículos relacioandos:

  • Osteoporosis: tratamiento
  • Osteoporosis: prevención de caídas
  • Menopausia: tratamientos alternativos a la THS
  • Densitometría ósea en la determinación de osteoporosis
¿Qué síntomas produce la osteoporosis?

Muchas personas presentan dolores óseos, a menudo en la espalda y nalgas, pero puede no haber ningún síntoma hasta que tiene lugar una fractura, pues la disminución de la masa ósea por sí sola no causa síntomas. Las fracturas más frecuentes en personas con osteoporosis afectan a las muñecas, a las vértebras y a la cadera. En las personas que tienen aplastamientos vertebrales se produce una postura encorvada (cifosis) con pérdida de la talla corporal, y las costillas pueden llegar a contactar con la pelvis causando una disminución de la cavidad torácica y dolor al respirar.

¿Cuáles son los signos de alarma?
  • La aparición de fracturas espontáneas o por un traumatismo mínimo, por ejemplo una caída ligera.
  • Un chasquido en la espalda (ocasionado en las vértebras) con dolor fuerte, de aparición brusca.
  • La menopausia temprana.
  • El bajo peso corporal, el tabaquismo y los antecedentes de osteoporosis en la familia.
  • El tratamiento prolongado con corticoides (como la prednisona) y otras medicinas que pueden hacer que se pierda calcio de los huesos.
  • La presencia de enfermedades que se pueden asociar con osteoporosis (por ejemplo artritis reumatoide).
¿Cómo se puede prevenir la osteoporosis?

En la siguiente tabla se resumen las recomendaciones diarias de vitamina D y la ingesta óptima de calcio definidas en la Conferencia de Consenso del Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos.

Una regla sencilla para adultos es intentar consumir 1.000 mg de calcio al día (por ejemplo, 2 vasos de leche y un yogurt o 100 gr. de queso). Después de la menopausia, los expertos en osteoporosis recomiendan una dosis de 1.200 a 1.500 mg de calcio al día. La misma cantidad deben tomar las personas que están en tratamiento con corticoides.

Las personas a las que no les gustan los productos lácteos o con alergia a ellos deben tomar suplementos de calcio. En la actualidad existen en el mercado diferentes preparados de calcio, algunos en combinación con vitamina D. La cantidad de calcio en comprimidos que debe tomarse depende de la ingesta de productos lácteos. Los suplementos de calcio deben tomarse combinados con las comidas en 2 ó 3 dosis al día.

La vitamina D se encuentra en el aceite de pescado, en conservas enlatadas de pescado como arenques, sardinas, salmón y caballa, y también se puede sintetizar en la piel, con la luz solar. En el verano a las personas mayores se les debe recomendar tomar el sol al menos de media a una hora al día, y en el invierno consumir pescados grasos con regularidad (sardinas, boquerones, caballas). Si esto no se realiza, se requiere un suplemento de vitamina D de 10 microgramos (400 unidades).

La mayoría de los expertos en el campo de la osteoporosis recomienda que las personas que la padecen tomen 600 unidades (40 microgramos) de vitamina D al día, y también se recomiendan suplementos de calcio.

Debe evitarse fumar y las bebidas alcohólicas. La pérdida anual de masa ósea es el doble en fumadores que en no fumadores. Se puede culpar al tabaco de una de cada seis fracturas de cadera.

Se debe considerar el tratamiento con hormonas estrogénicas en las mujeres, sobre todo si han tenido menopausia precoz.

Es beneficioso y altamente recomendable hacer ejercicio durante 30 minutos al menos 3 veces por semana.

Es importante adaptar el hogar y modificar el estilo de vida para evitar caídas. Una de cada veinte caídas dentro del domicilio produce fracturas y, de éstas, una de cada cinco es una fractura de cadera.

  • Hacer bastante ejercicio durante toda la vida.
  • Seguir una dieta con contenidos adecuados de calcio y vitamina D.
¿Cómo se diagnostica la osteoporosis?

Cuando se produce una fractura con un traumatismo mínimo la causa más frecuente es la osteoporosis y no es necesario hacer densitometría. Si el paciente no ha sufrido fracturas se necesita realizar una densitometría (para medir la densidad mineral ósea) para poder dignosticar osteoporosis. En este caso es mejor realizar la densitometría en la columna lumbar y en la cadera que en el antebrazo.

Incluso en las ocasiones en que la densitometría no es necesaria (cuando existen fracturas previas) se debe realizar un examen físico y análisis de sangre para poder asegurar que la causa de las fracturas es la osteoporosis, ya que existen otras enfermedades que también pueden causar fracturas y pérdida de calcio en los huesos y que necesitan tratamientos diferentes que los que se utilizan en la osteoporosis. Por ejemplo, distintos tipos de cáncer, falta de vitaminas o enfermedades de la médula ósea pueden causar fracturas óseas. Sin embargo, la osteoporosis es la causa más frecuente de fracturas.

El futuro

Cuando ya existe una fractura causada por la osteoporosis el riesgo de presentar una nueva fractura ósea es más del doble que en personas normales, pero varía según el contenido en calcio de los huesos y el riesgo de caídas. Además del dolor e incapacidad producidos por las fracturas en cualquier hueso, las fracturas de cuello de fémur (cadera) son especialmente graves por conllevar estadísticamente una mortalidad considerable.

Dr. Bo Abrahamsen, especialista en Endocrinología; Dr. Leif Mosekilde, especialista en Endocrinología; Dr. John Pillinger, médico general