09 MARZO 2010

Prevenir el infarto

Colillas

Última revisión: 2010-03-09

¿Qué significa prevención?

En medicina, los sistemas preventivos comprenden todos aquellos esfuerzos encaminados a impedir la aparición de una enfermedad (prevención primaria) o bien, una vez detectada ésta, prevenir su progresión (prevención secundaria).

¿En qué consiste la prevención del infarto?

La aterosclerosis (arteriosclerosis) es un proceso vascular generalizado en cuyo desarrollo intervienen múltiples factores, que ocasiona la formación y el depósito de placas en el interior de las arterias. Estas placas arterioscleróticas originan un déficit circulatorio total o parcial.

En el caso de la circulación coronaria, el déficit circulatorio puede llegar repercutir sobre el músculo cardiaco o miocardio, produciendo lo que se denomina isquemia (que puede llegar a traducirse en una angina de pecho). Si el déficit circulatorio coronario progresa, paulatina o súbitamente, da lugar a una lesión del miocardio (infarto de miocardio).

La prevención de la enfermedad coronaria, en cualquiera de las formas en que se presenta, abarca una serie de medidas que se deben tomar entre la población general, personal sanitario y estamentos gubernamentales, dirigidas a identificar y alterar los factores de riesgo implicados en la aparición de la enfermedad arteriosclerótica.

Por lo tanto, en la prevención están implicados desde la investigación y programas científicos sobre la capacidad de aparición de estos factores de riesgo hasta la implementación de métodos preventivos, campañas de educación de la sociedad y medidas específicas para aplicar en personas especialmente susceptibles, con el fin de disminuir las posibilidades de desarrollar la enfermedad que conduce al infarto.

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¿Por qué es importante la prevención?

Las enfermedades cardiovasculares representan una verdadera epidemia en el mundo industrializado. Ha llegado a ser la primera causa de muerte en los países desarrollados (de cada cuatro muertes, tres son de origen cardiovascular).

Esta epidemia está en vías de expansión mundial, ya que se asocia a las costumbres de vida modernas, que se extienden a zonas más deprimidas del mundo. En concreto, se estima que la enfermedad coronaria de presentación aguda (angina de pecho inestable, infarto o los denominados síndromes coronarios agudos) será la primera causa de muerte en todo el mundo en el año 2020.

En España, el 12º Simposio Internacional de Cardiopatía Isquémica de la Sección de Cardiopatía Isquémica y Unidades Coronarias de la Sociedad española de Cardiología (SEC), celebrado receintemente (marzo de 2008) en Valencia, puso de manifiesto que se registran anualmente unos 70.000 infartos agudos de miocardio, de los que llegan a ingresar en el hospital unos 41.000, y el resto (29.000) fallece antes como consecuencia de una muerte súbita.

El presidente de la Sección de Cardiopatía Isquémica de la SEC, Alfredo Bardají, afirmó que un tercio de los casos de infarto de miocardio se presenta de forma súbita, pero que alrededor del 90 por ciento de los pacientes que sufren un infarto o una angina de pecho presenta previamente factores de riesgo.

Estilos de vida asociados a un aumento del riesgo de futura enfermedad coronaria Características personales, no modificables, asociadas a un aumento del riesgo de futura enfermedad coronaria
  • Edad y sexo (varones con edad igual o superior a 45 años y mujeres con edad igual o superior a 55 años o en el periodo después de la menopausia).
  • Familiares que hayan sufrido una enfermedad coronaria, u otras enfermedades vasculares debidas a aterosclerosis, antes de los 55 años (en varones) y antes de los 65 (en mujeres).
  • Diabetes
Características personales, modificables, asociadas a un aumento del riesgo de futura enfermedad coronaria
  • Aumento del colesterol en sangre, particularmente el colesterol “malo” o LDL-colesterol. El objetivo es conseguir una cifra de este colesterol inferior a 160 mg/dl.
  • Aumento de la presión arterial (cifras de presión arterial superiores o iguales a 140/90 mm Hg).
  • Disminución del colesterol “bueno” (HDL-colesterol) en sangre (inferior a 40 mg/dl).
  • Aumento de los triglicéridos en sangre (sobretodo si se acompaña de un aumento de las cifras de colesterol).
  • Obesidad
  • Factores que aumentan la formación de trombos en sangre.
¿Cuáles son los factores de riesgo de sufrir el infarto?

La Sociedad Europea de Cardiología y la Sociedad Española de Cardiología han elaborado unas recomendaciones basadas en la estimación del nivel de riesgo o propensión de una determinada persona para sufrir un incidente coronario (angina de pecho o infarto). Para ello dividieron las estrategias que se debían seguir según factores modificables y factores no modificables, indicando además unas costumbres determinadas que conllevan un mayor riesgo de padecer esta enfermedad.

¿Qué puede hacer el médico?

Según los expertos, el establecimiento de sistemas de prevención eficaces y el correcto asesoramiento para educar la población sobre cómo reducir el riesgo de enfermedad coronaria sigue siendo una asignatura pendiente. En la actualidad, todavía es más fácil tratar pacientes que prevenir la enfermedad. Resulta enormemente complejo y costoso detectar, regular y tratar todos los posibles factores de riesgo en las diferentes franjas de edad de una población.

Individualmente, los médicos pueden determinar e informar sobre qué factores de riesgo de padecer la enfermedad coronaria posee una determinada persona. Asimismo, es posible pondera dichos factores e indicar una estrategia para seguir a efectos de minimizar su repercusión.

Así, hablar de prevención del infarto no consiste únicamente en ofrecer consejos generales, sino, en muchos casos, en la necesidad de informar lo más exactamente posible sobre el verdadero riesgo que tiene una determinada persona de sufrir un episodio coronario agudo. Es decir, es fundamental informar sobre el nivel de riesgo (a partir de los factores de riesgo concurrentes) de sufrir la enfermedad coronaria.

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Aumento del colesterol en sangre (hipercolesterolemia)

En caso necesario, averigüe sus cifras de colesterol total y las fracciones de colesterol. Tenga en cuenta que la importancia de estas cifras varía dependiendo de si además se tienen otros factores de riesgo, unos modificables y otros no.

Solicite información sobre el tipo de dieta que más pueda convenirle. Sobre qué alimentos son ricos o no en grasas saturadas y colesterol. Recuerde que es aconsejable ingerir alimentos ricos en fibra, como frutas y vegetales.

Recuerde que la aterosclerosis se inicia en etapas precoces de la vida adulta. Tenga en cuenta este dato en la alimentación propia y en la de sus hijos.

Aumento de la presión arterial (hipertensión)

Si lo cree necesario, averigüe cuál es su presión arterial. Consulte con su médico estas cifras y su relación con los antecedentes familiares de hipertensión u otros factores familiares o personales de padecer riesgo coronario. En general, se considera que no existe hipertensión cuando se detectan cifras mantenidas inferiores a 140/90 mm Hg (“tensión de 14-9”). Si existen otros factores de riesgo coronario, estas cifras deberían ser incluso menores.

Actividad física

Más allá de prevenir la obesidad, la actividad física puede ayudar a regular, de manera independiente, la presión arterial.

Busque consejo sobre qué tipo y grado de actividad física puede ser más conveniente por su edad, peso y costumbres, así como cuáles pueden sersus limitaciones. Si no existen impedimentos, habitúese a caminar regularmente, cuanto más mejor. Puede empezar con 30 minutos una vez por semana e ir aumentando hasta hacerlo 3 ó 4 veces por semana.

Sobrepeso

Conozca su peso y averigüe cuál debe ser su peso ideal y de la forma para mantenerlo. Recuerde que debería modificar sus hábitos alimenticios si existieran otros factores de riesgo (dieta con poca sal, con pocas grasas, consumo de alimentos permitidos para personas diabéticas, etc.).

Intente saber si los alimentos que consume con relativa frecuencia pueden ser especialmente desaconsejables y encuentre una alternativa más saludable. En lo posible, combine una correcta alimentación con una actividad física adecuada. Intente hacerlo de manera progresiva hasta que sea algo habitual para usted.

¿Qué puede hacer usted?

Habida cuenta del gran número de casos de enfermedad coronaria, o incidencia de esta enfermedad, cada persona debería implicarse en todo esfuerzo sanitario que se lleve a cabo para impedir o demorar la aparición de la enfermedad coronaria, así como su recidiva.

La información y la educación sanitarias son los factores clave en los que deben hacer hincapié las actividades preventivas diseñadas por las autoridades sanitarias.

Son bien conocidos los estilos de vida que se relacionan con la aparición de infarto de miocardio:

Dra. Montserrat Vilaseca Corbera, especialista en Cardiología

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