09 MARZO 2010

Torceduras y moraduras

Última revisión: 2010-03-09 por Dr. Erik J. Montesinos Berry

¿Qué son las torceduras y las moraduras?

Una torcedura provoca dolor, hinchazón y una coloración azulada de la piel. Esto es consecuencia de la rotura de pequeños vasos sanguíneos de la zona que hace que los tejidos vecinos se rellenen de sangre. Lo mismo ocurre con una moradura (equimosis): los pequeños vasos sanguíneos de la piel se rompen, la sangre ocupa el tejido subcutáneo y se produce un cambio de coloración de la piel debido a la metabolización de la hemoglobina (un componente de la sangre).

¿Qué se puede hace al sufrir una torcedura?

La torcedura producirá dolor. La zona lesionada debe mantenerse en reposo, o bien el sangrado de los tejidos continuará con mayor intensidad. El reposo es muy importante para asegurar que la curación se realice con la mayor brevedad posible. Deberá realizarse durante un mínimo de 2 días ya que el sangrado puede continuar hasta 24 horas después de la lesión.

La zona lesionada deberá mantenerse elevada, por encima del nivel del corazón. Si ésta se encuentra por debajo de dicho nivel, el retorno venoso es más dificultoso, y se produce una retención de líquidos en la zona, lo cual retrasa la curación y aumenta el dolor. Es importante que la zona lesionada esté siempre en la misma posición durante el periodo de reposo. Por ejemplo, si sufre una lesión en un brazo, el llevarlo con un cabestrillo permite que descanse en la misma postura, y a la vez estar por encima del nivel del corazón. Si sufre una torcedura de tobillo, guarde reposo o bien sentado con el pie descansado sobre una silla o mesa, o bien acostado con varias almohadas debajo del pie.

¿Cómo detener el sangrado interno?

Se puede limitar el sangrado, y con ello limitar la inflamación, de las siguientes maneras:

Como vemos la medida fundamental es aplicar frío local en la zona lesionada, pero es fundamental colocar un paño entre la bolsa de hielo y la piel, para evitar lesiones por congelación de la piel.

Si la piel adopta un aspecto duro o blanco, deberá dejar de aplicar frío y si no recupera su color habitual después de unos minutos deberá contactar con su médico. Una buena forma de aplicar el hielo es hacerlo durante 15 minutos y descansar 15 minutos, y así sucesivamente.

La sensación que produce el frío puede ser diferente en cada paciente, desde sentir frío, sentir dolor, sentir calor, incluso se puede sentir que la zona se "queda dormida" (hormigueos).

Deberá tener precaución en el caso de que sea diabético, y para evitar tener problemas circulatorios deberá consultar con su médico antes de aplicar frío local.

Además del frío local, otra de las medidas fundamentales es la inmovilización de la zona lesionada. Ello se puede realizar con una venda elástica que, además de inmovilizar, ejerce una compresión sobre la zona lesionada, ayudando a disminuir la inflamación. Una vez que ha desparecido la inflamación, se pueden utilizar vendas adhesivas. Dicho vendaje siempre hay que vigilarlo: si la zona cercana al vendaje presenta una coloración azulada o blanquecina y está fría, deberá retirar el vendaje inmediatamente y consultar con su médico.

  • Poner cubitos de hielo en un bolsa y colocarla sobre la zona lesionada.
  • En una emergencia se puede usar una bolsa verduras congelada, por ejemplo guisantes que se adaptan a la forma de la zona que tienen que enfriar.
  • Utilizar bolsas específicamente diseñadas para tal efecto, que contienen un gel especial, que se enfría en el congelador.
¿Cuándo acudir al médico?
  • Cuando la torcedura se acompañe de un dolor y una inflamación muy importante.
  • Si la articulación lesionada es inestable y no tolera la carga del peso del cuerpo.
  • Si el dolor persiste, sin ninguna mejoría después de dos días.
  • Si no se observa ninguna mejoría después de aplicar durante cuatro días las medidas anteriormente comentadas.
¿Cómo prevenir las torceduras?

Estudie cual es la posible causa de la torcedura, analizando su actividad:

Cuando el dolor y la inflamación hayan desaparecido deberá comenzar a ejercitar la zona afectada, pero de manera muy suave y progresiva. Es importante, después de uno o dos días de reposo, comenzar a mover la articulación para reducir la cicatrización de la zona lesionada, que puede provocar cierta rigidez articular.

Con cualquier actividad deberá realizar un calentamiento adecuado, lento y progresivo, junto con ejercicios de estiramiento, antes de comenzar. Si la zona lesionada se lo permite, deberá intentar mantenerse activo y en forma.

  • ¿Ha corrido demasiado deprisa?
  • ¿Ha hecho deporte sin calentamiento ni estiramientos previos?
  • ¿Está utilizando un calzado que no es el adecuado para la actividad deportiva que realiza?
  • ¿Está corriendo sobre superficies duras o irregulares?
  • ¿Tiene alguna lesión o debilidad en alguna otra zona de su cuerpo, como por ejemplo la rodilla, que le obliga a sobrecargar otras zonas para compensar?
¿Cómo tratar una moradura?

Las moraduras (cambio de coloración de la piel) y hematomas (derrames de sangre bien delimitada, en este caso subcutáneos), se pueden tratar con las medidas anteriormente comentadas, fundamentalmente frío local.

Si la moradura es de un tamaño importante, o bien aparecen moraduras y hematomas sin un traumatismo previo evidente, consulte con su médico para descartar la existencia de problemas de coagulación sanguínea.

Dr. Hans Gad Johansen, especialista en Cirugía Ortopédica; Dr. Ejnar Kuur, especialista en Cirugía Ortopédica

Ipad



Horóscopo

HELLO! TV

HELLO! TV

No te pierdas los mejores videos en HELLO! TV Online