09 MARZO 2010

Enfermedad de Crohn

Última revisión: 2010-03-09 por Dr. Julio Mayol Martínez

¿Qué es la enfermedad de Crohn?

Se denomina así a una forma de inflamación crónica del intestino que se manifiesta por dolor abdominal, diarrea y pérdida de peso. Produce períodos alternativos de actividad y remisión y la inflamación tiende a localizarse. Habitualmente afecta a las últimas zonas del intestino delgado (íleon) y/o al intestino grueso (colon y recto), pero puede extenderse por cualquier parte del tubo digestivo, incluso la boca. Las partes de intestino delgado afectadas aparecen enrojecidas e hinchadas, incluso con úlceras. A medida que curan éstas, puede aparecer estrechamiento del tubo digestivo por la cicatrización, lo que puede conducir a la obstrución. La enfermedad de Crohn no tiene cura y se tratan exclusivamente los síntomas, intentando que los períodos de remisión sean lo más largos posible.

¿Cuál es la causa de la enfermedad de Crohn?

La causa es desconocida, pero se sabe que afecta con mayor frecuencia a los familiares de pacientes con esta enfermedad. La enfermedad suele manifestarse entre los 20 y 30 años.

Más información

En nuestra sección 'Endocrinología y nutrición', donde encontrará multitud de artículos relacionados.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas dependen de la gravedad y localización de la enfermedad. En muchos casos aparecen síntomas leves que son ignorados durante mucho tiempo hasta que se realiza el diagnóstico.

  • Periodos de diarrea con sangre y dolor en la parte baja del abdomen
  • Pérdida de apetito (anorexia)
  • Pérdida de peso
  • Abscesos (cavidades de pus) y fístulas (pequeños conductos que conectan el intestino con otras vísceras o la piel)
  • Afectación general
¿Cómo se puede prevenir?

No existen medidas preventivas para la enfermedad. Sólo puede intentarse prolongar los períodos de remisión.

¿Cómo se diagnostica?

Debe sospecharse la enfermedad en pacientes que presentan diarrea, dolor abdominal y pérdida de peso durante más de tres o cuatro semanas. La combinación de análisis de sangre, análisis de heces, colonoscopias y estudios de radiología con contraste sirven para confirmar o descartar el diagnóstico. La biopsia de la mucosa intestinal durante los estudios endoscópicos es de gran utilidad para el diagnóstico definitivo.

¿Qué hacer en casa?

Vigile los siguientes signos que indican empeoramiento y si los tiene, consulte a su médico:

  • Sangre en las heces
  • Cambios o aparición de dolor
  • Fiebre que no se puede atribuir a otras causas
Actividad

Se precisa descanso durante los ataques agudos; en periodos de remisión, el paciente puede reiniciar sus actividades normales

Dieta

Habitualmente no suelen imponerse restricciones, excepto cuando se ha producido una reducción de la longitud del intestino (intestino corto) como consecuencia de la cirugía (debido a las complicaciones). Pero como en otras enfermedades intestinales, una dieta pobre en grasa puede ayudar a controlar la diarrea.

¿Cuáles son las complicaciones?
  • Sangrado y anemia ferropénica (por pérdida de hierro)
  • Ileo (disminución de la movilidad del intestino) u obstrucción (bloqueo parcial o completo del tránsito del intestino)
  • Perforación del intestino y/o formación de una fístula (comunicación del intestino con otra parte del intestino, otra víscera o la piel)
  • Inflamación del hígado (colangitis), articulaciones (artritis), ojo (uveitis) o piel
  • Problemas con la digestión de la comida debido bien a la cicatrización del intestino o porque se ha reducido su longitud como consecuencia de las operaciones repetidas (intestino corto).
Pronóstico

Los síntomas mencionados con anterioridad, aunque a veces graves, permiten llevar a la mayoría de los pacientes una vida normal.

¿Cómo se trata la enfermedad?

El tratamiento depende de la gravedad y de la extensión de la enfermedad, así como el efecto de la misma en cada paciente. En la mayoría de los casos la medicación reduce la inflamación, mantiene los síntomas controlados y reduce la posibilidad de un nuevo brote.

La resección quirúrgica de las zonas inflamadas puede ser necesaria en casos complicados (perforación, fístulas, abscesos, obstrucción), pero la enfermedad puede volver a aparecer en otros sitios.

Los ataques graves pueden precisar el ingreso hospitalario

¿Qué medicinas se utilizan?
  • Los antiinflamatorios: sirven para los casos de inflamación con síntomas moderados. No está claro que estos medicamentos puedan prevenir nuevos brotes.
  • Los comprimidos de corticoides: hormonas antiinflamatorias que se utilizan en casos de agudización (intensificación de los síntomas).
  • Anticuerpos: proteínas producidas por los seres vivos para bloquear otras sustancias, contra el TNF alfa (sustancia producida por las células de la inflamación) para los pacientes con fístulas.
  • Medicamentos en enema: para acción local sobre el recto. Los corticoides en una solución introducida a través del ano (enema) sirven para el tratamiento de síntomas ligeros a moderados en el recto y la parte más baja del colon.
  • Inmunosupresores: son medicamentos que bloquean la división de las células. Para casos graves que no responden a corticoides.
  • Antibióticos: para el tratamiento de las infecciones asociadas .
  • Vitaminas: Las vitaminas se suministran cuando se demuestra su carencia.
  • Medicamentos contra la diarrea: para casos graves.
Grupos de apoyo:

Asociación de Enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa: http://www.accu.es

Dr. Jens Kjelsen, especialista en Gastroenterología; Dr. Ove Schaffalitzky de Muckadell, especialista en Gastroenterología; Dr. Paul Klenerman, especialista en Enfermedades Infectocontagiosas