09 MARZO 2010

Otitis media

Sección del oído

Última revisión: 2010-03-09 por Dr. Adolfo Toledano Muñoz

¿Qué es una otitis media?

Se define como otitis media cualquier proceso inflamatorio que afecta al oído medio -la cavidad que queda entre el tímpano y el oído interno- como resultado del cual se produce la acumulación de líquido en dicha cavidad. Dependiendo de las características de este líquido, la otitis media se clasifica en:

Junto con los catarros nasales, es la enfermedad más frecuente en la infancia. El 90% de los niños de siete años han tenido en alguna ocasión una otitis media.

  • Otitis media serosa: si el líquido es agua.
  • Otitis media mucoide (glue ear): si el líquido es moco.
  • Otitis media purulenta: si es pus.
¿Para qué sirve el oído medio?

En el oído medio se aloja la cadena de huesecillos, compuesta por el martillo, el yunque y el estribo. Cuando el sonido hace vibrar el tímpano, la onda sonora se transmite por la cadena hasta llegar al oído interno. Para que haya una buena audición, el oído medio debe tener la misma presión atmosférica que la del ambiente. De esto se encarga la trompa de Eustaquio, que es un conducto que conecta el oído medio con la nariz permitiendo equilibrar presiones al tragar o bostezar.

Un ejemplo didáctico consiste en imaginar como sonaría un bombo que golpeamos y en el que variáramos la presión interior artificialmente. Si se hace la prueba con una presión interna igual a la externa se oiría un sonido de una calidad inferior al de un bombo. Por otro lado, la trompa de Eustaquio en los niños es más corta, más ancha y tiene una menor inclinación sobre la horizontal. Esta característica anatómica favorece que los niños tengan más frecuentemente otitis media.

De interés

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¿Quiénes son las personas de riesgo de esta enfermedad? ¿Por qué la otitis media es tan frecuente en los niños?

Hay varios motivos pero los fundamentales son dos:

  • La anatomía de la trompa favorece la progresión de infecciones desde la nariz hacia el oído medio. Existen ciertas enfermedades que agravan este hecho, como el síndrome de Down o el paladar hendido.
  • Los niños tienen un sistema inmunológico menos desarrollado que el del adulto y por tanto, necesitan recopilar información sobre los agentes infecciosos de su entorno para un futuro. Hay algunas enfermedades que aumentan el riesgo de infecciones como ciertas inmunodeficiencias o la fibrosis quística. Además, algunas situaciones como la lactancia artificial, el humo del tabaco y las vegetaciones favorecen la aparición de otitis medias.
¿Qué síntomas produce una otitis media?

Depende del tipo de otitis:

  • Si nos encontramos ante una otitis media serosa, lo más probable es que el niño no presente ninguna sintomatología, el cuadro desaparezca y sea catalogada como un catarro nasal. Menos del 15% de lo niños con otitis media serosa presentan pérdida de audición.
  • Si la otitis es mucoide (glue ear), el síntoma más frecuente es la pérdida temporal de audición.
  • Si la otitis es aguda, los síntomas son el dolor del oído, la fiebre y la pérdida de audición.
¿Cómo se diagnostica una otitis media?

Las manifestaciones clínicas nos orientan en el diagnóstico:

  • En un niño con catarro nasal que presenta pérdida de audición debe realizarse una otoscopia (exploración del oído) que nos muestra un oído como moco claro o con color parecido a la miel. Si es una otitis media, entonces nos encontraremos con un tímpano rojo.
  • Existe una prueba denominada timpanometría que nos confirma el diagnóstico, pero su realización no es imprescindible.
¿Cómo se trata una otitis media?
  • Una otitis media serosa, que no produce pérdida de audición, se cura sin tratamiento en el 90% de los casos en tres meses.
  • Si la otitis media produce pérdida de audición o dolor, entonces es preceptivo instaurar un tratamiento antibiótico.
¿Cuándo intervenimos a un paciente con otitis media?
  • Cuando nos encontramos con una otitis media que produce pérdida de audición y no se cura en tres meses.
  • También es conveniente operar cuando se producen otitis medias agudas recurrentes (más de tres en seis meses), y el tratamiento antibiótico no ha dado resultados satisfactorios.
¿En qué consiste la operación?

Consiste en la incisión del tímpano, extracción del moco con un aspirador y colocación en el tímpano de un drenaje muy parecido a un diábolo de juguete. Este procedimiento debe acompañarse de la extirpación de las vegetaciones (adenoidectomía), para así permitir un mejor funcionamiento de la trompa de Eustaquio. De esta manera, conseguimos mantener una buena ventilación del oído medio.

Un ejemplo didáctico consiste en pensar en un bote de leche condensada que sólo tiene una abertura (sólo drenaje). En este caso, no sale la leche condensada, pero si realizamos dos aberturas (drenajes más adenoidectomía), la leche condensada sale sin dificultad pues hay una correcta ventilación.

  • El procedimiento se realiza con anestesia general.
  • Existe una recomendación general de no operar a niños menores de dos años de edad, salvo excepciones.
  • Existe un riesgo en la colocación de drenajes en los niños y es la aparición de una perforación persistente en el tímpano. Este riesgo es muy poco frecuente y puede aparecer en un 2% de los niños operados.
  • Los drenajes suelen caerse solos aproximadamente a los seis u ocho meses de la intervención. Mientras estén colocados en el tímpano, el niño no podrá mojarse los oídos.
  • Cuanto más pequeños son los niños operados existen más posibilidades de tener que volver a realizar el procedimiento por una recaída.

Dra. Gillian Rice, médico general