¿En qué consiste el traumatismo craneoencefálico que presenta Julio Benítez?

Como consecuencia del accidente de tráfico en el que se vio involucrado, el torero Julio Benítez ha sufrido un traumatismo craneoencefálico. ¿En qué consiste esta lesión y de qué depende que pueda manifestar alguna secuela?

El torero Julio Benítez sufrió ayer un aparatoso accidente en motocicleta mientras circulaba por la calle Cañada Real de las Mestas de la capital cordobesa. Como consecuencia del impacto contra una furgoneta, cuyas circunstancias están todavía por determinar, el hijo de Manuel Benítez tuvo que ser trasladado de urgencia al Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, donde le ha sido diagnosticada una fractura en la pierna izquierda. Según el departamento de comunicación del propio hospital, será intervenido quirúrgicamente para reparar el daño sufrido en los huesos inferiores de la pierna.

Sin embargo, Julio Benítez también ha sufrido un traumatismo craneoencefálico, una de las consecuencias más comunes de los accidentes de tráfico. Aunque el diestro evoluciona favorablemente, como ha asegurado el equipo médico que le ha atendido antes de ser trasladado al Hospital San Juan de Dios de Córdoba, en los países desarrollados esta lesión constituye la principal causa de muerte e incapacidad entre las personas con edad inferior a los 45 años, por encima de enfermedades cardiovasculares e incluso el cáncer. Pero, ¿qué es un traumatismo craneoencefálico y de qué depende que puedan quedar secuelas tras una lesión de este tipo?

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El doctor Javier Arredondo, médico residente del Servicio de Neurocirugía del Hospital Clínico San Carlos de Madrid define el traumatismo craneoencefálico como “una lesión en el cráneo o en el encéfalo generalmente producida por la acción de un agente físico externo: una caída o precipitación, un accidente de tráfico, una agresión...”. La gravedad de la lesión en un traumatismo craneoencefálico depende de la velocidad a la que se produzca el impacto y de la aceleración comunicada al cráneo, y puede incluir desde heridas en el cuero cabelludo o un leve abultamiento en la parte superior de la cabeza hasta un edema grave desarrollado por una contusión cerebral.

En algunos casos, el paciente con traumatismo craneoencefálico evoluciona sin manifestar ninguna secuela. Esta evolución no depende exclusivamente de la situación neurológica que presente el paciente tras sufrir el impacto. Las secuelas que pueda llegar a presentar el paciente también dependen de la rapidez con la que reciba asistencia sanitaria, de la eficacia de la actuación de los equipos médicos, del manejo adecuado y óptimo de las constantes y complicaciones que presente el accidentado una vez llegue al centro sanitario y, en caso de que el paciente lo necesite, de la rapidez a la hora de ser sometido a una intervención quirúrgica.

“Una presión intracraneal no elevada, una intervención quirúrgica (en caso de necesitarse) temprana, una exploración neurológica favorable durante el ingreso y una buena evolución en las pruebas de imagen son factores de buen pronóstico”, asegura el doctor Arredondo. Este experto añade: “Médicos enfermeros, psicólogos, fisioterapéutas, trabajadores sociales y resto de profesionales que puedan ser necesarios se sincronizan para dar soporte vital al enfermo manteniendo todas sus constantes en estado óptimo durante el periodo crítico y, en caso de que el paciente lo precise para, por ejemplo, evacuar hematomas dentro del cráneo, estabilizar fracturas o tratar otras complicaciones derivadas del traumatismo, proceder a realizar una intervención quirúrgica”, explica el doctor.

¿Qué debemos hacer ante una sospecha de traumatismo craneoencefálico?

Aprender a reconocer un traumatismo craneal serio y administrar los primeros auxilios básicos puede ayudar a salvar la vida de alguien. “Lo primero es avisar a los servicios de emergencia lo antes posible y, a continuación, asegurar y proteger la zona para evitar nuevos accidentes. Solo entonces se debe proceder a valorar si el paciente tiene signos vitales revisando las vías respiratorias, la respiración y la circulación de la persona. Y, en caso de tener conocimientos de primeros auxilios, iniciar la respiración boca a boca y RCP”, advierte el médico del Servicio de Neurocirugía del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Y advierte de las medidas imprescindibles que todo ciudadano debe tener en cuenta: “No se puede movilizar al paciente hasta que se haya estabilizado su columna cervical, dado que el paciente puede tener una lesión cervical o medular secundaria al trauma. Si el paciente lleva un casco, no se le debe quitar”. A este respecto, los expertos en urgencias y emergencias recomiendan:

  • NO lavar una herida de la cabeza si es profunda o está sangrando mucho.
  • NO retirar ningún objeto que sobresalga de una herida.
  • NO mover a la persona a menos que sea absolutamente necesario.
  • NO retirar el casco de la víctima.

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