El colesterol: ¿un ‘invitado inesperado’ tras las fiestas?

Después de los excesos navideños, muchas personas se encuentran con kilos de más y con cifras de colesterol elevadas

Una vez puesto el punto y final a las fiestas de Navidad, te pones a hacer balance y es ahora cuando te das cuenta de que tal vez los excesos propios de estas fechas han tenido consecuencias. Las primeras, y más evidentes, en forma de kilos: cada español aumenta en estas semanas una media de 3 kilos. ¿La razón? La alimentación cambia y abundan los platos muy calóricos y con gran cantidad de grasas. Esto supone, en palabras del Dr. Antonio Hernández, cardiólogo del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, “un incremento del riesgo cardiovascular, debido a la conjunción del aumento de peso, grasa y colesterol”. Y es que esa es una de las segundas consecuencias: primera analítica del año, y el colesterol alto.
Por eso, los expertos recomiendan reducir cuanto antes los niveles de colesterol, aún cuando el incremento no sea excesivamente alto. “Si no se actúa de forma rápida y efectiva, el colesterol se acumula en las arterias, pudiendo llegar a obstruirlas o a generar otras enfermedades del corazón”, afirma el Dr. Hernández.

Toca comer sano
La mejor manera de reducir el colesterol es a través de una vuelta a la dieta mediterránea y una pauta de alimentación cardiosaludable. Según el Dr. Hernández, “si nos hacemos una analítica en el mes de enero, veremos cómo el colesterol ha aumentado, lo tenemos más alto y esto supone que también han aumentado los riesgos de la salud cardiovascular. Por este motivo, es importante volver a la dieta mediterránea”.
En la misma línea, la nutricionista Sandra Manjón señala que la clave es “seguir una dieta variada y equilibrada que incluya frutas y hortalizas, productos lácteos desnatados con esteroles vegetales que reducen el colesterol, cereales integrales, legumbres, pescado azul y frutos secos”.

Llega sin hacer ruido
Los expertos consideran al colesterol como un “enemigo silencioso” ya que no avisa ni produce síntomas físicos que hagan saltar las alarmas pero puede acarrear consecuencias muy perjudiciales para la salud. Según la OMS, el colesterol es uno de los principales factores de riesgo en el desarrollo de enfermedades del corazón.

Datos para reflexionar
Se calcula que más de la mitad de los españoles mayores de 35 años tiene niveles elevados de colesterol (por encima de 240) y muchos no hacen nada para remediarlo.
El colesterol es una sustancia grasa natural presente en todas las células del cuerpo humano y necesario para su normal funcionamiento. La mayor parte del colesterol se produce en el hígado, aunque también se obtiene a través de algunos alimentos, como los de origen animal. Se trata de un compuesto indispensable para el organismo, pero genera problemas cuando se encuentra en exceso.
Hay dos tipos de colesterol:
-El colesterol ‘malo’(LDL). Circula por la sangre hasta llegar a los tejidos y células. El exceso de colesterol malo, si no se reduce a tiempo, se va acumulando y puede llegar a taponar las arterías, convirtiéndose en una causa de riesgo en el desarrollo de enfermedades del corazón.
-El colesterol ‘bueno’ (HDL). Recoge el colesterol sobrante y lo lleva hasta el hígado para que sea almacenado. Además ayuda a reducir la absorción de colesterol ayudando a expulsarlo.
El objetivo es mantener los niveles de colesterol malo (LDL) bajos y los niveles de colesterol bueno (HDL) altos, porque cuando los niveles de colesterol malo son demasiado altos es cuando pueden llegar los problemas.
En condiciones normales (sin enfermedad), el nivel recomendable de colesterol total es de 200mg por 1dl de sangre. El LDL debe ser inferior a 100mg/del. Mientras que unos valores de HDL por encima de 60mg/dl suponen una mayor protección frente a la enfermedad cardiaca.
Según la OMS, el 80% de las consecuencias por enfermedades cardiovasculares podrían haberse evitado siguiendo una dieta saludable para controlar algunos de los principales factores de riesgo cardiovascular: la obesidad, el colesterol y la hipertensión arterial.

Otros factores de riesgo
Aunque el colesterol es uno de los principales factores de riesgo en el desarrollo de enfermedades del corazón, es importante tener en cuenta otros factores que pueden influir en la aparición de estas enfermedades: la edad, el sexo, factores genéticos y los hábitos de vida (alimentación, estrés, sedentarismo o sobrepeso) que también pueden influir. Por eso, los expertos recomiendan llevar un estilo de vida saludable, intentando mejorar aquellos factores en los que podemos incidir (dejar de fumar, hacer más ejercicio, etc.).

Buenos aliados contra el colesterol
-El aceite de oliva contiene principalmente ácidos grasos monoinsaturados, un tipo de grasa cardiosaludable que ayuda a disminuir el colesterol.
-La vitamina C (presente en cítricos, fresas, kiwi, melón, tomate, pimiento, col y coliflor), es antioxidante, combate los radicales libres y tiene un papel protector en las enfermedades cardiovasculares.
-Las leches fermentadas reductoras de colesterol, contienen esteroles vegetales que ayudan a reducir y mantener los niveles de colesterol.
-Las nueces, son ricas en fibras, vitaminas, minerales y antioxidantes, ayudan a prevenir numerosas enfermedades y ayudan a reducir del colesterol.
-El pescado azul (atún, bonito, boquerón, caballa, jurel, palometa, salmón, sardina, etc.), contiene un tipo de grasa cardiosaludable, los ácidos grasos omega 3, responsables de bajar los niveles de colesterol sanguíneo.
-Además de la dieta es importante realizar actividad física moderada (caminar 30-40 minutos diarios, por ejemplo).
-Mantener una correcta hidratación y evitar el consumo de alcohol y el tabaquismo.

¿Qué son los esteroles vegetales?
Tal vez has oído hablar acerca de ellos, pero no tienes muy claro de qué se trata. Detrás de estas dos palabras (también se los llama fitoesteroles), están unos compuestos naturales con una estructura similar al colesterol. Se encuentran en distintos alimentos de forma natural (verduras, frutas, frutos secos, aceites de oliva, girasol, maíz, legumbres, cereales integrales) y son también adicionados en algunos alimentos funcionales (leches fermentadas, zumos, margarinas, etc.). Diversos estudios científicos han demostrado que ayudan a reducir el colesterol inhibiendo su absorción intestinal y ayudando a eliminar su exceso. La Fundación Española del Corazón (FEC) considera que los lácteos con esteroles vegetales constituyen una medida de estilo de vida saludable clave para ayudar a reducir el colesterol.

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