Todo lo que debe saber sobre el asma

El doctor Eduardo Junco Anós nos acerca a esta enfermedad, que mañana celebra su día mundial

Mañana, 1 de mayo, se celebra el Día Mundial del Asma, una enfermedad con la que conviven miles de personas en todo el mundo. Con la celebración de esta jornada, se trata de hacer una llamada de atención sobre esta enfermedad, cuya frecuencia ha aumentado a lo largo de las tres últimas décadas, hasta llegar a afectar a alrededor del 15% de la población, especialmente a niños. El lema de este año, "Las necesidades no cubiertas del asma", hace hincapié en las deficiencias en el reconocimiento, diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad. Ese es el motivo que nos lleva a acercarnos a esta dolencia, de la mano del doctor Eduardo Junco Anós, que os explica todo lo que debemos saber.

El primer paso es aclarar que se trata de una enfermedad inflamatoria crónica de la vía aérea, que causa episodios recurrentes de sibilancias (silbidos), disnea (dificultad para respirar), opresión torácica y tos, más frecuentes por la noche y a primeras horas de la mañana. Todos estos síntomas van asociados generalmente a obstrucción variable del flujo aéreo que a menudo es reversible espontáneamente o mediante tratamiento médico.

La mitad de los casos de asma se diagnostica antes de los 10 años. En edad infantil es más frecuente en varones, igualándose en ambos sexos durante la pubertad y predominando en mujeres en la edad adulta. Lo cierto es que en las últimas décadas se ha establecido un mayor número de asmáticos.

Algunos factores que actúan a edades tempranas son favorecedores para la aparición de asma, como pueden ser la atopia (reacción anafiláctica local); antecedentes familiares de atopia; exposición pasiva al humo del tabaco; bronquiolitis por virus respiratorio sincitial en los primeros meses de vida; bajo peso al nacer y prematuridad.

¿Cuáles son los desencadenantes?
Aunque tradicionalmente se ha establecido la existencia de asma extrínseco o atópico y asma intrínseco, actualmente se consideran una serie de factores desecadenantes que pueden actuar indistintamente en personas atópicas o no; éstos son: alérgenos de interior (ácaros, epitelios de animales, cucarachas, hongos); alérgenos de exterior (pólenes, hongos); infecciones virales; contaminación interior (especialmente tabaquismo activo y pasivo); contaminación exterior; exposiciones ocupacionales; alimentos y aditivos; medicamentos (betabloqueantes y antinflamatorios); emociones intensas; ejercicio físico; patología rinosinusal; reflujo gastroesofágico y cambios hormonales.

En qué consiste y cómo se diagnostica
Los síntomas clásicos son tres: la disnea, las sibilancias y la tos. Los síntomas suelen aparecer de forma paroxística y recurrente, existiendo temporadas libres de clínica específica. El diagnóstico se establece en función de la aparición de los síntomas, aunque no siempre que aparecen pitos se trata de asma y, en ocasiones, sin que éstos aparezcan puede tratarse de asma igualmente.

Es fundamental acudir al médico ante la aparición de sibilancias, tos y dificultad respiratoria. El médico realizará un historial intensivo, preguntando por nuestros antecedentes personales, familiares, lugar de trabajo y ocupación, vivienda y entorno. Realizará también una exploración física, que se centrará en la auscultación cardiopulmonar y en la sintomatología respiratoria. La confirmación diagnóstica se realiza mediante la espirometría forzada, que explora la función pulmonar de manera rápida, asequible, segura y útil. Otras pruebas diagnósticas que pueden requerirse en función de la sintomatología son: radiografía de tórax, de senos paranasales o pruebas cutáneas tipo Prick Test.

Más noticias sobre...

Últimos comentarios

Esta es la opinión de los internautas, no la de hola.com. No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema