19 NOVIEMBRE 2004

Cómo aliviar el dolor cervical

Métodos para mejorar y prevenir futuras dolencias

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Los músculos del cuello acumulan tensiones con facilidad. 
Cuántas veces hemos escuchado "qué dolor de cuello", o, "tengo todos los músculos agarrotados", y es que las vértebras que soportan la cabeza y que están localizadas en el cuello suelen ser origen de múltiples molestias. Los huesos que forman parte del cuello son las vértebras cervicales, un total de siete, que articulan todos los movimientos de la cabeza. Éstas se ven afectadas con cierta frecuencia por artrosis y generan en las personas que la padecen síntomas tales como: dolor cervical y de cabeza, sensación de hormigueo y, aún peor, vértigos y mareos.

Los músculos del cuello acumulan tensiones con facilidad, ya que su función principal es la de mantener la cabeza erguida. Al intervenir en casi todos los movimientos de la espalda y de la columna vertebral, su buen estado y conveniente relajación son condiciones indispensables para mantener una óptima salud y evitar la aparición de molestias localizadas en esta zona.

Postura y dolor cervical
La postura tienen gran trascendencia en la aparición de patologías de las cervicales. Cualquier posición mantenida durante largo tiempo resulta perjudicial para los músculos y las vértebras del cuello; por ello, debemos evitar permanecer en la misma pose de manera prolongada e impedir que se acumule tensión en dichas zonas. Hay que recordar que existen trabajos y actividades (trabajos de oficina, conductores, amas de casa... ) que obligan de forma permanente a forzar la musculatura del cuello.

Masaje del cuello
Es una región fácilmente accesible y, por ello, podemos aplicarnos un masaje nosotros mismos, o bien pedir ayuda a otra persona. E incluso se puede recurrir al automasaje, una actividad que todos realizamos casi de forma inconsciente. Cuántas veces a lo largo del día nos llevamos las manos a la nuca o al cuello, frotamos o comprimimos, y enseguida experimentamos una sensación de alivio y relajación.

Para realizarlo de forma correcta debemos colocar los codos sobre una mesa, apoyando la cabeza sobre una mano, mientras que con los dedos de la otra mano efectuamos movimientos de amasamiento sobre la parte lateral y posterior del cuello. Hay que presionar su musculatura hasta el inicio de la espalda con el fin de proporcionar descanso y relajación, y aliviar la tensión y las molestias de la zona afectada del cuello.
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