La Familia Real noruega al completo festeja su Día Nacional en Oslo

La princesa Ingrid Alejandra, hija mayor de los príncipes Haakon y Mette-Marit, se convirtió en la protagonista de la jordana

Lució el sol y la temperatura acompañó a Noruega en este día tan señalado. El país escandinavo se vistió de fiesta para celebrar, una vez más, su día nacional por todo lo alto. Miles de alumnos de 109 escuelas del país desfilaron por el centro de Oslo y pasaron por delante del Palacio Real, como marca la tradición. Desde el balcón, vestidos de gala, los saludaron los reyes Harald y Sonia, los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit y la hija mayor de éstos, Ingrid Alexandra. La Familia Real noruega al completo presidió los actos conmemorativos previstos para la celebración de esta fiesta y saludaron a todos los noruegos congregados en sus alrededores.

Llamó la atención el tamaño del sombrero de la Princesa heredera, seguramente para protegerse del fuerte sol en un espléndido día. La reina Sonia llevaba un vestido azul, y la princesa Ingrid Alejandra, de cinco años, un vestidito marrón y leotardos blancos con una rebeca a juego que más tarde se quitó ante el calor que apretaba. El rey Harald y el príncipe Haakon vistieron el tradicional chaqué y sombrero de copa, con el que saludaban cada vez que pasaba un nuevo colegio. Además, todos ellos llevaban un lazo en la solapa con los colores de la bandera.

En el día del Reino, los pequeños de la Familia Real fueron indiscutiblemente los "reyes" del día. Hicieron las delicias de todos, especialmente de los numerosos fotógrafos apostados ante las puertas de Skaugum. Sverre Magnus permaneció en brazos de su madre mientras su hermana, más habituada a las ceremonias oficiales, saludaba y aplaudía con gran propiedad. La princesa Ingrid Alejandra cantó a pleno pulmón con el resto de la familia el "Ja, vi elsker (dette landet)" -"Sí, amamos (este país)"-, el himno nacional noruego, de la misma manera que lo había hecho horas antes en el palacio de Skaugum, donde reside la familia del príncipe heredero, al paso de la procesión infantil de Asker, el ayuntamiento contiguo al de Oslo.

La pequeña princesa aguantó media hora junto a sus padres y sus abuelos, para luego regresar al interior de palacio y poder jugar con su hermano pequeño, y sus primas las hijas de la princesa Marta Luisa y de Ari Behn. Pero casi al final del desfile, que duró unas tres horas, salió de nuevo para reunirse con los adultos. La princesa Ingrid observó el desfile muy atentamente, y en determinado momento el cansancio pudo con ella y acabó en brazos de su madre, con quien bromeó tocándole el sombrero y después apoyó su cabeza sobre su hombro, vencida por el sueño.

El protocolo marca que sólo los Reyes y los Príncipes herederos pueden contemplar el desfile desde el balcón. El resto de la familia también estaba en palacio, para celebrar luego un almuerzo todos juntos, aunque tuvo que conformarse con ver el desfile a intervalos desde una ventana. Las hijas mayores de la princesa Marta Luisa, Leah Isadora y Maud Angelica, se hicieron con sendas banderitas, que agitaron enérgicamente, arrancando más de una sonrisa entre el público asistente.

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