Pierre Casiraghi y Beatrice Borromeo, si las miradas hablaran...

Se ha podido ver de nuevo a la pareja en la tercera jornada de regatas de la Copa del Rey de Vela

No se separan, bueno, sólo cuando se trata de competir. Estos días las aguas de Mallorca son escenario de la Copa del Rey de Vela, una competición que se llena de apasionados de los deportes náuticos. Bueno, y también de miembros de la realeza como el rey Felipe, que capitanea la tripulación del Aifos o Pierre Casiraghi. El hijo de la princesa Carolina de Mónaco ha viajado por segundo año a Mallorca para unirse a esta competición y disfrutar así de una de sus pasiones.

pierre-casiraghi1VER GALERÍA

PULSA SOBRE LA IMAGEN PARA VER LA GALERÍA DE FOTOGRAFÍAS

Siguiendo sus pasos de cerca, por supuesto, está su mujer Beatrice Borromeo. El año pasado no le pudo acompañar debido a que sólo unos días antes había fallecido su abuela, pero en esta ocasión, no se separan. Mientras Pierre se ponía a punto para competir, su atuendo es de lo más original, casi futurista, pero le sienta como un guante, Beatrice se embarcó en una lancha para vivir también la emoción en primera fila.

pierre-casiraghi3VER GALERÍA

La italiana, que ya hace unos días presumió de estilo con un vestido en tono naranja –es una de las mujeres más admiradas por ello- que perfilaba perfectamente sus curvas, en esta ocasión se puso unos pantalones cortos con los que lució piernas. Muy sonriente, subió al barco con la ayuda de Pierre y luego se acomodó con una amiga y disfrutó de la jornada. Si las miradas que le dedicó a su marido hablaran, expresarían una mezcla de orgullo y amor y pondrían una banda sonora perfecta a su historia.

pierre-casiraghi2VER GALERÍA

Hace dos años que la pareja se dio el “sí quiero” en una romántica ceremonia y, hace solo unos meses, se estrenaron como padres. De momento no se ha visto al pequeño Stefano acompañándoles, es quizá aún muy pequeño (nació en febrero), aunque seguro que en el futuro, si siguen con la tradición de venir a Mallorca cada verano, le inculquen el mismo amor por el mar que Pierre heredó de su padre.

Más sobre

Regístrate para comentar