05 ENERO 2013

Con su familia y en privado, la forma preferida del Rey de celebrar sus cumpleaños

A lo largo de estos 75 años, sólo ha hecho dos excepciones: cuando en 1998 viajó a Bosnia para festejarlo con las tropas allí desplazadas, y al soplar las 70 velas, que decidió organizar una recepción en el palacio de El Pardo

"He querido ser Rey de todos los españoles". Emocionado pero muy feliz, don Juan Carlos se dirigió con estas palabras a los más de 460 invitados que se reunieron en el palacio de El Pardo en enero de 2008 para homenajearle en su 70º cumpleaños. Se trataba de la primera vez que el monarca español quiso hacer una celebración oficial de esta fecha tan señalada y, como no podía ser de otra forma, además de numerosas autoridades, ex altos cargos, presidentes de las Comunidades Autónomas y representantes de los tres ejércitos, estuvo arropado por su familia, la reina Sofía, los Príncipes de Asturias, la duquesa de Lugo, los duques de Palma y las infantas Pilar y Margarita.

La cena de gala, que tuvo lugar en el patio de los Austrias, nos dejó uno de los momentos más emotivos en la vida del Rey y su hijo. Fuera de protocolo y antes de que el monarca pronunciara su discurso, el Príncipe Felipe tomó la palabra para darle las gracias a su padre por su "permanente ejemplo de vida intensa entregada al servicio de la nación". "Gracias, querido Patrón. Ese es el legado que vas conformando día a día y que se convierte sin duda alguna en "carta de navegación" fiable para que los que te seguimos en la vida y damos continuidad a tu vocación, para los que te admiramos y te queremos", confesó don Felipe.

Hubo dos versiones en cuanto a la génesis de esta celebración. La oficial decía que fue el Rey el impulsor de esta reunión, mientras que la extraoficial aseguró que se resistía a hacer de esta fecha un acto extraordinario y que fue a remolque de las numerosas peticiones que le hacían cuando finalmente accedió a organizar una cena en la que, no obstante, trató de que sus setenta años quedaran en segundo plano, dando la relevancia a los logros obtenidos por la sociedad en sus treinta y dos de reinado. Y es que los que conocen bien a don Juan Carlos saben que no es amigo de grandilocuencias. De hecho, no hay más que echar un vistazo a las otras Cortes europeas para ver los grandes contrastes. Mientras que otros monarcas organizan grandes fastos que duran incluso semanas, don Juan Carlos ni siquiera pretendía organizar esta
sencilla fiesta.

De hecho, en su tendencia a celebrar sólo las fechas 'redondas', fue precisamente cuando cumplió 60 años, cuando decidió hacer algo diferente y puso rumbo a Bosnia-Herzegovina para compartir este día tan señalado con las tropas allí desplazadas. Y es que la forma preferida de don Juan Carlos para soplar las velas ha sido siempre en la intimidad y rodeado de los suyos. Sin duda, para hacerlo con los que más quiere y viviendo momentos únicos e inolvidables de los que sólo ellos son testigo y que quedan para el álbum familiar de recuerdos. Eso sí, al día siguiente de celebrar su aniversario, el monarca cumple rigurosamente con el primer acto de su agenda oficial del nuevo año: la tradicional Pascua Militar en el Palacio Real que marca el inicio del nuevo curso.

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Cumpleaños lejos de los suyos: El futuro soberano español tuvo que separarse de su familia muy pronto y, lejos de sus padres y sus hermanos, ingresó como interno en un colegio marianista de Friburgo, conoció el sufrimiento y la soledad. La única visita que recibió en aquel tiempo fue la de su abuela y madrina de bautismo, la reina Victoria Eugenia, que le trataba con enorme cariño. “Al principio fui bastante desgraciado allí. Tenía la impresión de que los míos me habían abandonado, de que mi padre y mi madre se habían olvidado de mí", confesó. En la imagen, don Juan de Borbón y María de las Mercedes con sus tres hijos: la infanta Pilar, el rey Juan Carlos, la infanta Margarita y el infante Alfonso. 

Buenos tiempos en Estoril: 'Vila Giralda', la casa donde los padres de don Juan Carlos pasaron una gran parte de su exilio y donde él mismo disfrutó de algunos años de niñez, fue testigo de algunas de las celebraciones más señaladas para el soberano, como sus cumpleaños, que festejaba, como a él le gustaba, rodeado de sus seres queridos. 

Su infancia en Estoril (Portugal), la separación de la familia, su educación bajo la disciplina de Franco, el bachillerato en el Instituto San Isidro de Madrid, las academias militares... El pequeño Juanito, como le llamaban cariñosamente, tuvo que despedirse pronto de su niñez, de un mundo sin preocupaciones lleno de calor familiar, al cargar con la misión de devolver la corona a la dinastía Borbón. Así, celebró algunos cumpleaños separado de los suyos, pero con el convencimiento de que estaba en el camino correcto y que todo su esfuerzo sería recompensado en el futuro. 

Primer cumpleaños tras pasar por el altar: Después de contraer matrimonio con Sofía el 14 de mayo de 1962 en Atenas (Grecia), don Juan Carlos empezaría una nueva etapa de su vida al lado de la mujer a la que amaba. Viajaron durante más de cuatro meses por todos los mares del mundo y empezaron a labrarse camino sin contar con el apoyo ni la oficialidad de su rango. Tras vivir sus primeros meses de casados, el 5 de enero de 1963, el Rey celebró su 25º cumpleaños, el primero de casado, que sin duda sería de lo más especial. 

Su primer cumpleaños como Rey: Dos días después de la muerte del general Franco, el sábado 22 de noviembre de 1975, don Juan Carlos era proclamado Rey de España en una solemne ceremonia celebrada en las Cortes. Aquel acto no solo debía ser el del inicio de su reinado. Era el comienzo de una nueva etapa. Así, el 5 de enero de 1976, fue el primer cumpleaños que celebró como soberano. 

Orgulloso de su propia familia: Don Juan Carlos siempre ha preferido soplar las velas en privado. Lejos de los focos y rodeado de los suyos, es una fecha muy señalada en la que, sin duda, vivirán momentos muy especiales de las que sólo ellos son testigo. 

Imágenes para el recuerdo: Entrañable instantánea del rey Juan Carlos con la reina Sofía y sus tres hijos, la infanta Elena, la infanta Cristina y el príncipe Felipe, coincidiendo con su 56º cumpleaños. 

Con las tropas: Lejos de grandes festejos, don Juan Carlos prefiere dejar las celebraciones especiales de su cumpleaños para las fechas 'redondas'. Así, el 5 de enero del año 1998, el soberano viajó a Bosnia-Herzegovina para compartir este día tan señalado con las tropas allí desplazadas. 

Enero de 2008: A pesar de que el Rey no suele preparar nada especial para su cumpleaños y prefiere organizar algo en privado, ya que no es muy dado a hacer grandes celebraciones, la ocasión lo merecía y quiso festejar su 70º cumpleaños en el palacio de El Pardo con una celebración que reunió a cuatrocientos sesenta y dos invitados, autoridades en activo y ex altos cargos de las instituciones públicas. Todas las instituciones del Estado estaban presentes, así como los presidentes de las Comunidades Autónomas, representantes de los tres ejércitos, de la patronal y los sindicatos. Se trataba de una 'fecha redonda' y, por eso, el monarca rompió con su tradición de no hacer grandes celebraciones y por primera vez festejó su aniversario con una recepción oficial, si bien no tuvo nada que ver con los grandes actos organizados por otros soberanos europeos con motivo de esta fecha tan señalada. 

Más de 460 invitados: El monarca acompañado por la reina Sofía, los Príncipes de Asturias, la duquesa de Lugo, los duques de Palma y las infantas Pilar y Margarita recibió a las autoridades en el patio central del Palacio. José Luis Rodríguez Zapatero, José María Aznar, Felipe González, Santiago Carrillo, Javier Solana, Juan José Ibarretxe, María Teresa Fernández de la Vega, o Gregorio Peces Barba, fueron algunas de las numerosas personalidades que acompañaron al soberano en esta cita tan especial. 

Las palabras del Príncipe: La sorpresa de la noche fueron las palabras de don Felipe hacia su padre. Fuera de protocolo y antes de que el Rey pronunciara su discurso, don Felipe tomó la palabra con un emotivo mensaje: "Gracias, querido Patrón - como nos gusta llamarte - por tu permanente ejemplo de vida intensa entregada al servicio de la nación. Ese es el legado que vas conformando día a día y que se convierte sin duda alguna en "carta de navegación" fiable para que los que te seguimos en la vida y damos continuidad a tu vocación, para los que te admiramos y te queremos. Permíteme añadir que si para leer e interpretar correctamente cualquier carta náutica recurrimos a la leyenda, esa la encontramos impecable en tu leal y dedicada mujer, nuestra querida madre, que en unos meses también te acompañará con su 70 aniversario. Muchas felicidades en nombre de tus hijos y familia. Y te pido permiso para ser portador del gran abrazo que todos te dan por este cumpleaños y te diga: ¡que cumplas muchos más! y que con cada uno sigas creciendo en sabiduría y felicidad".

 

 

Emotivo discurso: "Esta cena me brinda la oportunidad de expresar toda mi gratitud a cuantos me acompañáis esta noche, a los muchos españoles que me han mostrado su afecto en estos días, a quienes no han podido venir, así como a quienes tanto han hecho por España", aseguró don Juan Carlos, quien aseguró: "He querido ser Rey de todos los españoles". 

Primer acto oficial después de su cumpleaños: Como manda la tradición y año tras año, el Rey se encarga de presidir la solemne celebración de la Pascua Militar. Este acto, cuya celebración oficial se remonta al reinado de Carlos III, marca el fin de las fiestas navideñas para la clase política e inaugura oficialmente el inicio de la agenda política nacional del nuevo año.