Don Felipe entrega los premios Príncipe de Asturias: 'Los españoles tenemos nuevos objetivos comunes en los que trabajar unidos'

Iker Casillas y Xavi Hernández, que reciben el premio en la categoría de Deporte, han sido los más ovacionados a su llegada a la ceremonia

El Teatro Campoamor de Oviedo ha vuelto a vestirse de gala un año más para acoger la entrega de los premios Príncipe de Asturias. Esta cita se ha convertido en una de las más prestigiosas a nivel internacional, por lo que más de mil periodistas de más de un centenar de medios de comunicación de distintos países del mundo la cubren.

Han transcurrido 32 años desde que aquel 24 de septiembre de 1980 naciera la Fundación Príncipe de Asturias. Con tan sólo 12 años, don Felipe, acompañado por sus padres, los reyes don Juan Carlos y doña Sofía, era nombrado presidente de honor de la Fundación. Para doña Letizia, sin embargo, es la octava vez que preside esta ceremonia, que en su día cubrió durante dos años como periodista de Televisión Española y que en la última ocasión que acudió como profesional de los medios ya conocía personalmente al que sería su futuro esposo. Para ambos esta entrega de premios con su nombre significa un acto lleno de emotividad.



Para Asturias, supone un día grande que nadie quiere perderse. Así, decenas de personas han abarrotado durante todo el día los alrededores del teatro y el Hotel Reconquista, punto de encuentro de los premiados, para verles de cerca. Iker Casillas y Xavi Hernández, jugadores de la selección española de fútbol y que reciben el premio en la categoría de Deporte, han sido los más ovacionados a su llegada a la ceremonia. Ninguno ha estado presente por la mañana en la tradicional entrega de insignias y posterior foto con los Príncipes, debido a los horarios fijados por sus respectivos equipos. "Muchas felicidades, Iker y Xavi. ¡Os lo merecéis! Es un orgullo ser compañero vuestro", ha escrito en Twitter el futbolista Andrés Iniesta. "Enhorabuena por el merecido premio", ha tuiteado Cesc Fábregas.


Iker Casillas y Xavi Hernández, premio Príncipe de Asturias del Deporte, han recibido una gran ovación a su llegada al Teatro Campoamor


Con puntualidad rigurosa y en medio de una calurosa ovación y el sonido de las gaitas Ciudad de Oviedo, llegaron la Reina y los Príncipes de Asturias, que respondieron a las muestras de cariño y los piropos de la gente con un saludo en su desfile por la alfombra azul. Doña Sofía, que no ha faltado nunca a esta cita, eligió para esta tarde de otoño, fiel a su estilo elegante y discreto, un favorecedor conjunto dos piezas compuesto por chaqueta fucsia y falda a tono, que ha adornado con joyas y un llamativo broche dorado. Doña Letizia volvió a confiar en su diseñador de cabecera, Felipe Varela, y se ha decantado por un estilismo en blanco y negro, con cuerpo en georgete de seda negro con manga francesa y falda en gasa blanca. La Princesa ha arriesgado luciendo unas favorecedoras ondas en el pelo, y ha completado su look con una maxi horquilla-joya negra y brillante, a juego con el 'top'.



Doña Sofía hizo su entrada en el teatro, saludó a las autoridades y tomó asiento en el palco de honor seguida de los Príncipes, que tomaron asiento en la mesa presidencial. A la solemne ceremonia han acudido el ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, en representación del Gobierno, y el presidente del Principado, Javier Fernández, así como otras autoridades institucionales de la región.

La banda de gaitas Ciudad de Oviedo ha interpretado el himno nacional y, tras la declaración de apertura de la gala por parte de don Felipe ante los 1.600 invitados reunidos en el teatro, se procedió a leer la lista de los galardonados de este año, a los que los Príncipes ya habían recibido horas antes en el Hotel Reconquista: el arquitecto español Rafael Moneo (Artes), la filósofa estadounidense Martha C. Nussbaum (Ciencias Sociales), los futbolistas Iker Casillas y Xavi Hernández (Deporte), el novelista estadounidense Philip Roth (Letras), Shigeru Miyamoto (Comunicación y Humanidades), el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (Cooperación Internacional), el bioquímico británico Gregory Winter y el médico estadounidense Richard A. Lerner (Investigación Científica y Técnica) y la Federación Española de Bancos de Alimentos (Concordia).

El Príncipe ha dado después paso a Matías Rodríguez Inciarte, presidente de la Fundación Príncipe de Asturias. "“El mensaje que queremos transmitir es de esperanza y de confianza en las capacidades del ser humano”, ha declarado en su discurso. Elena Ruiz Tuñón, de la Fundación Príncipe de Asturias, ha explicado los motivos por los que se han concedido este año los premios a los galardonados, que han ido recogiendo uno a uno su diploma acreditativo del premio de manos de don Felipe entre los aplausos del público.


El arquitecto Rafael Moneo, tras recoger su diploma de manos de don Felipe


De los ocho premiados sólo ha faltado Philip Roth, por encontrarse convaleciente de una operación de espalda, si bien el embajador de los Estados Unidos en España, Alan D. Solomont, ha leído un mensaje del autor. "Ahora puedo decir que hay un lugar en el que he conseguido que se me comprenda", ha dicho Roth en boca del embajador. También han hablado Martha C. Nussbaum, Rafael Moneo y los máximos representantes del movimiento de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, Peter Maurer y Tadateru Konoé, respectivamente.

Martha C. Nussbaum, única mujer entre todos los galardonados este año, ha criticado en su discurso la economía que sólo tiene en cuenta el crecimiento y no la igualdad o la redistribución y ha abogado en su discurso por un sistema de educación basado en las humanidades: "El florecimiento humano requiere el florecimiento de las humanidades [...] La economía precisa de filosofía para ser sensible a las personas [...] La gente no lucha por la renta nacional, lucha por una vida con sentido para ellos mismos", ha pronunciado la filósofa.

Por su parte, Rafael Moneo se ha mostrado honrado por el reconocimiento a la arquitectura como arte: “Ver el mundo con los ojos de un arquitecto me ha hecho mirar las cosas con otra atención. Quisiera que los arquitectos hiciesen de la fábrica de la ciudad la razón de ser de su profesión”, ha declarado el arquitecto.


Sigheru Miyamoto, premio de Comunicación y Humanidades, y Martha C. Nussbaum, premio de Ciencias Sociales


Peter Maurer, presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), ha recordado a todos los empleados y voluntarios que han perdido la vida en Pakistán, Yemen, Siria... y ha pedido a todas las Fuerzas Armadas y grupos armados que respeten la seguridad de todos los que tratan de aliviar el sufrimiento. "El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja encarna el poder de nuestra humanidad", ha dicho por su parte Tadateru Konoé, presidente de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

Como ya sucediera hace dos años cuando fue premiada la selección española de fútbol, todas las miradas estaban centradas en Iker Casillas y Sara Carbonero, ya que la periodista ha vuelto a ser enviada por su cadena a la ciudad asturiana para cubrir el evento, aunque no se les ha visto juntos. Casillas y Xavi han recibido el premio arropados por sus clubes: el madridista ha estado acompañado del vicepresidente Fernando Fernández Tapias y Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, mientras que el jugador blaugrana ha viajado a Oviedo junto al presidente del FC Barcelona, Sandro Rosell. La presentadora de Telecinco ha seguido la ceremonia junto a ellos desde uno de los palcos y ha aplaudido orgullosa al jugador madridista cuando ha recogido su diploma.


Sara Carbonero, novia de Iker Casillas, ha asistido a la solemne ceremonia de entrega de premios


Cumpliendo con la tradición y siendo estrictamente fiel al protocolo, el Príncipe ha puesto el broche de oro a la XXXII edición de los premios con su discurso más importante del año, no sólo por el valor simbólico que tienen los galardones que llevan su nombre sino también por el contenido y extensión de la alocución, y en el que expone las hazañas y logros conseguidos por los galardonados. "Nuestros premiados nos ayudan a mantener viva la esperanza", ha declarado, saludando "muy especialmente a los cientos de voluntarios de Cruz Roja y Bancos de Alimentos que nos acompañan hoy en Oviedo". "Quienes dedican su trabajo y su tiempo a la búsqueda de la verdad y la belleza nos ayudan a encontrra caminos para avanzar hacia el futuro", ha añadido don Felipe, quien también ha recordado que este año se cumple el 200 aniversario de la Constitución de Cádiz, "gran aportación a la libertad en América y en Europa".

De Moneo, el Heredero ha dicho que "trabaja con la lucidez y la inteligencia de que su labor puede y debe ayudar"; de Nussbaum ha declarado que "estudia cómo potenciar sentimientos positivos, como la amistad y el amor, y acabar para siempre con otros negativos, como la violencia"; al hablar de Miyamoto, el Príncipe ha mencionado al "niño héroe protagonista de Zelda, con el que pueden dientificarse todos los niños del mundo"; se ha referido a "los anticuerpos de gran valor terapéutico" obtenidos por Winter y Lerner; ha agradecido "la experiencia y las sensaciones que se obtienen leyendo" las obras de Roth; ha destacado los valores de "humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad" con los que trabaja el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja; y de Casillas y Xavi ha dicho que "son un modelo por su deportividad, su buen juego, pero también por su actitud conciliadora y su amistad".


Los máximos representantes del movimiento de la Cruz Roja y la Media Luna Roja posan tras recoger su premio de Cooperación Internacional


"Son tiempos de mirar hacia el futuro, con esperanza y responsabilidad. Tiempos para la convivencia. Nuestros representantes políticos tienen la legítima capacidad de dar respuesta a los problemas que vivimos, especialmente los derivados de la crisis económica. Los sacrificios que están haciendo tantos españoles acentúan aún más ese deber de todas las instituciones del Estado", ha recalcado el Príncipe. "Aún cuando nuestra preocupación prioritaria sea la crisis y cómo salir de ella, no debemos de dejar de pensar en la España que queremos en este siglo XXI. Estamos viviendo cambios muy profundos. Vivimos en una sociedad que acelera el tiempo y acorta las distancias. Esto exige nuevos comportamientos individuales y colectivos. Los españoles tenemos nuevos objetivos comunes en los que trabajar unidos. Vivimos momentos decisivos de nuestra historia. Estamos obligados a dar lo mejor de nosotros mismos.” 

Las palabras del Príncipe, unidas a los sones del Himno de Asturias, han cerrado el solemne acto celebrado en el teatro Campoamor, más blindado de lo habitual por una concentración convocada en protesta por los recortes. Pero aquí no acaban los actos para los Príncipes. El sábado visitarán la localidad de Bueño, que recibirá el premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2012.

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