La princesa Letizia, una mujer de rojo en la Gran Manzana

Está claro que el color rojo es uno de los que se lleva esta temporada primaveral y también que a la Princesa de Asturias es uno de los que más le favorece. Por eso fue precisamente ese color el que eligió doña Letizia para los primeros actos públicos de su viaje oficial a Estados Unidos con don Felipe. Decenas de ciudadanos de Nueva York, primera parada de este periplo americano, esperaron con expectación a la pareja que entró cogida del brazo en la biblioteca de la ciudad para admirar uno de sus tesoros: una carta de Cristóbal Colón fechada en 1493 en la que comunicó el descubrimiento del Nuevo Mundo.

Conocido su amor e interés por la lectura, la pareja se tomó su tiempo para examinar el documento y comentar sus detalles, demostrando de nuevo la gran sintonía que tienen en sus gustos. Sin embargo, los compromisos de la agenda no podían esperar y por eso tuvieron que dejar entre las estanterías su pasión por los libros, para asistir a la inauguración del plan Made in/made by Spain, que tiene como objetivo apoyar a las más de cien empresas españolas que están instaladas en Estados Unidos (precisamente el motivo principal de este viaje).

Ya por la noche y acompañados por el ministro de Industria, Miguel Sebastián, presidieron la cena de las Marcas Renombradas, a la que estaban invitadas más de 500 personalidades del mundo de los negocios que escucharon cómo don Felipe animaba a invertir, a pesar de la difícil coyuntura económica actual. "Muchas de nuestras empresas y marcas, aquí representadas esta noche, son líderes mundiales en estos y en otros sectores significativos; EEUU se ha convertido para ellas en un mercado estratégico. No vivimos, evidentemente, tiempos fáciles para el desarrollo de nuevos lazos comerciales y nuevas iniciativas -afirmó el Príncipe de Asturias-, pero es precisamente en momentos de incertidumbres y dificultades económicas cuando más deben promoverse las cualidades empresariales, el liderazgo empresarial y la más estrecha cooperación entre instituciones públicas y privadas".

Los Herederos pusieron el broche de oro a su primera jornada en Estados Unidos como excepcionales embajadores de los productos y empresas españolas con esta velada de las Marcas Renombradas. Los Príncipes de Asturias también dejaron su marca: [don Felipe] imprimió su sello esperanzador con un discurso en el que abogó por la iniciativa "en un tiempo en el que necesitamos tanto buscar motivos para el ánimo y la confianza" y doña Letizia estampó además el acto con otra impresionante puesta en escena (en esta ocasión, como en la última edición de los Premios Príncipe de Asturias, de plata labrada). Idea y forma al servicio de España. Rúbrica de nuestros Príncipes.

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