La infanta Elena ha comenzado esta semana una visita a Colombia en la que ejercerá de embajadora humanitaria en diversas partes del país. Su primera parada fue el barrio de Bella Flor, en Ciudad Bolívar, un distrito al sur de Bogotá, por donde, con unas cómodas zapatillas deportivas, paseó y comprobó los resultados de los proyectos sociales financiados por empresas españolas. Acompañada por la esposa del presidente del país Álvaro Uribe, Lina Moreno, la Infanta se mostró especialmente cercana a los niños y jóvenes que viven en el barrio, interesándose por su situación, y no perdió la oportunidad de entrar en las tiendas de artesanía y productos de belleza que se elaboran en la zona.

Conoció además el curioso sistema de trueque con monedas de madera que han desarrollado los jóvenes en un simbólico banco y cómo los estudiantes reciben a cambio de su trabajo un almuerzo nutritivo. Desde el año pasado, la hija mayor de los Reyes es directora de proyectos sociales y culturales de la Fundación Mapfre, empresa que apoya a una fundación colombiana, Laudes Infantis, que se involucra en estas áreas marginales. Su labor recibió elogios por parte de doña Elena, quien, tras visitar su sede, comentó: "Esto es un ejemplo. Es un verdadero ejemplo que se debe repetir en otras partes".

La próxima visita de la Infanta será a Cartagena, donde participará activamente en el Hay Festival dirigido sobre todo al público infantil. Allí leerá cuentos y conocerá a los niños que participan en un taller de escritura.

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