Los Reyes inauguran en Ginebra 'la Capilla Sixtina del siglo XXI'

Se trata de la polémica sala de la ONU decorada por el artista Miquel Barceló

El Palacio de Naciones Unidas en Ginebra ya tiene oficialmente sello español. Y es que una de sus estancias más importantes, desde ahora la Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de las Civilizaciones y nueva sede del Consejo de Derechos Humanos, alberga la contribución artística más importante desde su constitución en 1945: una inmensa cúpula obra del artista mallorquín Miquel Barceló. Catorce meses después de que se iniciara la ejecución de este histórico trabajo, los Reyes de España, acompañados del Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y del Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, lo han descubierto al mundo en su inauguración.

"El arte no tiene precio"
Un acto que contó también con la presencia del Ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos; del autor de la obra, del Director General de la Oficina de Naciones Unidas en Ginebra, Sergei Ordzhonikidze, y del Presidente de la Confederación Suiza, Pascal Couchepin. Precisamente las críticas más entusiastas de la cúpula y del trabajo de remodelación del artista mallorquín provienen de Moratinos, Presidente de la Fundación ONUART, encargada del proyecto, que la ha descrito como "la Capilla Sixtina del siglo XXI". Un mar de colores, de una extensión aproximada de 1.500 metros cuadrados en el interior de una inmensa bóveda, repleto de estalactitas o brotes de pintura que parece "que saltan a los ojos del espectador", según ha explicado el propio Barceló. O, lo que es lo mismo, 35.000 kilos de pintura, más de un año de trabajo y un equipo de quince personas.

Pero no todo ha sido de color de rosa (o si se prefiere multicolor) en este proyecto. La rehabilitación se ha visto envuelta en la polémica por el uso de una partida de 500.000 euros del FAD para financiar la intervención. El desencuentro surgió a partir de unas declaraciones del ministro Moratinos en las que se negó a concretar la cantidad invertida aludiendo a que "el arte no tiene precio". Reacción que no hizo sino aumentar la presión por parte de los medios de comunicación para que el Ejecutivo desvelase el coste de la obra. Después de que se publicase que parte de la actuación se costeó con una partida del FAD (aprobada en diciembre pasado en Consejo de Ministros), Exteriores se vio obligado a ofrecer los datos a través de la Fundación ONUART. Con 18,5 millones de euros se ha sufragado, según el ministerio, no sólo la obra de Barceló, sino la remodelación integral de la sala, a la que se han incorporado las últimas tecnologías de comunicación y servicios de conferencias y se ha amueblado.

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