Don Felipe y doña Letizia presiden una nueva edición de los premios Príncipes de Asturias en Oviedo

Entre los galardonados de este año están el tenista español Rafael Nadal y la política colombiana Ingrid Betancourt, además del buscador de Internet Google

Un año más, y ya van 28, el teatro Campoamor de Oviedo acoge los premios Príncipe de Asturias, cita que se ha convertido en una de las más prestigiosas a nivel internacional. Los galardonados llegaron puntuales a partir de las seis de la tarde, aproximadamente media hora antes de que lo hicieran los anfitriones, los Príncipes de Asturias y la reina doña Sofía, entre los vítores de las decenas de personas agolpadas en torno a la alfombra de color azul y con las gaitas como banda sonora.

Doña Sofía eligió para la cita un sencillo traje de color rojo intenso, combinado con zapatos y cartera negros, mientras que la Princesa de Asturias llevaba un favorecedor vestido en color gris plata, con zapatos y cartera de mano de charol del mismo color de Roger Vivier y el pelo suelto. Después de saludar a las autoridades, la Reina se dirigió al palco de honor, lugar desde donde sigue la ceremonia habitualmente. Entre aplausos, los Príncipes de Asturias se sentaron en la mesa presidencial para escuchar los discursos que corrieron a cargo de tres de los galardonados: la novelista canadiense Margaret Atwood (Letras) quien destacó, recordando la difícil situación que atraviesan las economías mundiales, que "sólo el arte puede mostrarnos la totalidad del ser humano" y que "la función del arte consiste en imaginar lo real y, al hacerlo, dotarlo de ser".

El filósofo búlgaro Tzvetan Todorov (Ciencias Sociales) habló de las diferencias económicas y sociales en los países del mundo, causa de la inmigración, y los peligros que afectan a la población humana como el cambio climático; y la política colombiana Ingrid Betancourt (Concordia), emocionadísima y sin casi poder contener las lágrimas en algunos momentos, que tuvo un comentario para cada uno de los premiados, conectándolos con recuerdos de su cautiverio, recordando por ejemplo cómo conoció, a través de la radio, a Rafael Nadal y de lo mucho que significó para ella conocerle por fin en persona ("es como cerrar un círculo").

Los premiados del año
Uno a uno, los elegidos de esta edición se acercaron a recoger su premio: Rafael Nadal (Deporte), el tenista número uno del mundo, que llevaba un impecable traje de Hugo Boss, recogió el premio ante la atenta mirada de su familia y su novia Xisca, que estaban en el patio de butacas; el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela (Artes); y los fundadores del buscador de Internet Google, Larry Page y Nikesh Arora (Comunicación y Humanidades).

El Premio a la Cooperación Internacional es para cuatro asociaciones africanas que lideran la lucha contra la malaria: el mozambiqueño Centro de Investigação em Saúde de Manhiça, de los doctores Pedro Alonso y Clara Menéndez, el Kintampo Health Research Centre (Ghana), el Ifakara Health Research and Development Centre (IHRDC), de Tanzania, dirigido por Hassan Mshinda, y el malí Malaria Research and Training Center (MRTC), del doctor Ogobara Doumbo. Los premios de Investigación Científica y Técnica son para cinco científicos, dos japoneses y tres estadounidenses: el físico Sumio Iijima y el ingeniero Shuji Nakamura, ambos japoneses, y del ingeniero Robert Langer y los químicos George M. Whitesides y Tobin Marks, estadounidenses.

En sus palabras de clausura, el Príncipe recordó las cualidades de los que este año han recibido este honor. Tuvo además una mención muy especial para el golfista Severiano Ballesteros que, según dijo, "está jugando un partido por la vida misma".

Más sobre

Regístrate para comentar