Doña Letizia, la Princesa de las Letras y los niños

Presidió la entrega de la 12ª Edición del Premio de literatura infantil y juvenil 'Cervantes chico'

Son los niños y las Letras dos de las debilidades de la Princesa de Asturias y, como tales, son siempre centro de interés de su agenda en solitario. Unos arrancan las sonrisas más francas de doña Letizia y sus estampas más bellas, las otras sus declaraciones más vehementes. Como hoy en que ambos han concurrido. La Princesa de Asturias ha presidido esta mañana en el Teatro Salón Cervantes de Alcalá de Henares el acto de entrega de la 12ª edición del Premio de literatura infantil y juvenil Cervantes chico, patrocinado por el Ayuntamiento de la ciudad alcalaína, que este año ha recaído en el escritor madrileño Alfredo Gómez Cerdá.

Los niños centraron la primera parte de la ceremonia. Y, en todo momento, la atención de la Princesa que, acompañada por el ministro de Cultura, César Antonio Molina; la presidenta de la Asamblea de Madrid, Elvira Rodríguez, y el alcalde de la ciudad complutense, Bartolomé González, hizo entrega a 246 alumnos de 41 centros educativos de un diploma por haber destacado en valores como la solidaridad o el compañerismo y se mostró muy cariñosa con ellos después del acto oficial durante la tradicional foto de familia.

Libros para ser mejores y más cultos
Sin que los niños cedieran del todo el protagonismo, las Letras tomaron el relevo. Doña Letizia, en representación por primera vez de la Corona en estos galardones, destacó durante su intervención que el hábito de la lectura puede ayudar a los niños a encontrar una razón para ser mejores y más cultos, al hacer entregar del Premio al escritor Alfredo Gómez Cerdá y, como novedad, de una medalla diseñada por el prestigioso escultor Jorge Varas.

La Princesa parafraseó al premiado durante su discurso para referirse a que leemos "para conocer al otro, para viajar, para arañar la realidad, para comprender algunas cosas y constatar que otras son sencillamente incomprensibles, para conocer más y ser mejores y más libres". Concluyó su intervención aludiendo a que el galardonado ha creado durante más de 25 años en sus 80 obras historias mágicas "que siembran ilusión y curiosidad en los más pequeños" y ha agradecido su compromiso y dedicación.

"Una entrega con brillo especial"
El galardonado correspondió rescatando uno de sus cuentos, escrito hace 20 años, La Princesa Filomena y el pirata, cuya protagonista abandonó su palacio para viajar a bordo de un barco por todo el mundo con su amor, y así ver que a los niños, en muchos lugares, se les priva de todo y que en el mundo desarrollado se aburren. Gómez Cerdá destacó que el acto de hoy ha brillado de una manera especial por la presencia de doña Letizia y subrayó que un libro es una puerta abierta al infinito, un lugar de encuentro y un abono para crecer, y ha pedido que ya que los niños son lo más importante, se les demuestre.

El Premio, que se creó en 1992 para potenciar la literatura infantil y juvenil, ha distinguido en ediciones anteriores a Juan Muñoz, Martín Casariego, Elvira Lindo, Santiago Garçía-Clairac, Marinella Terzi, Ricardo Gómez, Montserrat del Amo, Gloria Fuertes, Concha López, Joan Manuel Gisbert y María Menéndez-Ponte.

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