La infanta Elena vive con fervor el recibimiento a la selección en Madrid

La Duquesa de Lugo se sumó el lunes a los miles de aficionados que festejaron en las calles la victoria española en la Eurocopa 2008

Como una española más entre los miles de seguidores que se echaron a la calle para recibir a la selección vimos ayer a la [infanta Elena] en Madrid. La Duquesa de Lugo, que vestía una camiseta roja con una franja en diagonal con los colores de la enseña española y portaba en la mano una bandera nacional, esperó en el puente de Juan Bravo del paseo de La Castellana -uno de los puntos de paso en el trayecto- al autobús descapotable que desplazó a los miembros de la delegación procedente de Viena hasta la plaza de Colón, donde fueron recibidos como auténticos héroes tras su triunfo en la Eurocopa 2008.

Doña Elena, que volvió a llevar los pendientes en rojo y amarillo que lució en la final en Viena el pasado domingo, se quiso sumar así a la marea roja que celebró la victoria española en medio de un gran fervor y emoción. La Infanta se repartió un total de ocho banderas por el cuerpo: en los pendientes, en la pulsera que llevaba en la muñeca, en la alpargata que llevaba como llavero, en la correa del reloj que lleva en la mano derecha, en la orquilla de su trenza, en el cinturón, en su camiseta y la que portaba al hombro.

No queda duda de que la hija mayor de los Reyes ha vivido con intensidad esta Eurocopa. El domingo se desplazó a Viena con [don Juan Carlos] y [doña Sofía] para ser testigo directo de la final que España disputó contra Alemania y, horas después de su vuelta, esperó por las calles madrileñas el paso del convoy que trasladó a los campeones. Además, hoy por la mañana se unirá a sus padres los Reyes y a los Príncipes de Asturias en la recepción a Luis Aragonés y a los jugadores en el Palacio de la Zarzuela.

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