El príncipe Felipe visita por sorpresa las tropas españolas en Afganistán

Don Felipe no quería cerrar el curso laboral con compromisos pendientes. Como era la visita a soldados españoles en misiones de paz, que tenía previsto hacer en enero por su 40º cumpleaños. Un encuentro en el Líbano, que impidieron entonces las malas condiciones metereológicas y que tuvo que realizarse a distancia a través de la técnica, por vídeoconferencia.

Hoy, el Príncipe de Asturias ha vuelto nuevamente su mirada a las tropas españolas y se ha presentado esta mañana en la localidad afgana de Qala-e-Now para una visita relámpago y sin anunciar con el fin de conocer de boca sus propios protagonistas cómo es la vida de los 726 militares españoles que colaboran en la seguridad y reconstrucción del cuarto país más pobre del mundo. Una visita que se ha producido justo cuatro días después de que una patrulla del TRT matara el sábado a seis insurgentes afganos e hiriera a otros tantos al repeler un ataque en Jayrjana, al este de Badghis, cuando se encontraba realizando su labor junto a un grupo de policías locales. Don Felipe, que ya estuvo en Mostar (Bosnia) e Istok (Kosovo) en 2002, en el marco de un viaje que realizó por las instituciones de defensa y seguridad de la OTAN y la Unión Europea, ha permanecido unas horas con los soldados españoles.

El Heredero de la Corona española, acompañado por el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz; el Secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, y el director general de la AECID, Juan Pablo de la Iglesia, estuvo cerca de una hora en Qala-e-Now con los 220 militares del Equipo de Reconstrucción Provincial (TRT) de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad de Afganistán (IFAS) antes de trasladarse a Herat -ambas al oeste del país- y conocer la base de Camp Arena, en donde estuvo el pasado 31 de diciembre el Rey. [Don Felipe] bajó del avión Hércules del Ejército en el que realizó el viaje con chaleco antibalas y casco al igual que el resto de la delegación española y atravesó en coche blindado la ciudad de Herat de más de 35.000 habitantes. En la base fue recibido con honores por el Jefe de la TRT, Pedro Pérez García, y después de escuchar los himnos nacionales y de la Legión y de saludar a los mandos, recorrió las instalaciones y conversó con los militares, que colaboran en misiones de paz en el exterior en una de las zonas más conflictivas del mundo.

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