Los Príncipes de Asturias y los Duques de Palma asisten a la fiesta por el 40º cumpleaños de Guillermo de Holanda

El acontecimiento, celebrado con más de cuatro meses de retraso, incluyó un gran posado con distintos representantes de familias reales europeas

Los Príncipes de Asturias, acompañados de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín, han realizado este fin de semana un viaje relámpago a tierras holandesas con motivo de la celebración del cuarenta cumpleaños del príncipe Guillermo de Holanda, que se convirtió ayer en una gran acontecimiento que logró reunir a varios miembros de las familias reales europeas en el palacio Het Loo de Apeldoorn. Esta 'fiesta secreta' ha llegado con cuatro meses de retraso, ya que el heredero a la Corona holandesa había cumplido años el pasado 27 de abril, pero debido a problemas de salud de su tercera hija, la princesa Ariana -que tuvo que ser hospitalizada por una infección en las vías respiratorias-, la celebración quedó pospuesta 'sine die'.

La llamativa llegada del heredero a la Corona holandesa y su familia, en un coche de caballos, marcó el inicio de la celebración. Su mujer, la princesa Máxima de Zorreguieta, con un espectacular vestido fucsia, actuó de anfitriona de los casi treinta invitados que quisieron acompañar a su esposo en un día tan especial. Entre ellos, y además de los Príncipes de Asturias y los Duques de Palma, se encontraban Haakon de Noruega y su esposa, la princesa Mette-Marit; la heredera a la Corona sueca, la princesa Victoria de Suecia; los príncipes Felipe y Matilde de Bélgica; Kyril de Bulgaria y su esposa, Rosario Nadal; así como el príncipe Eduardo de Inglaterra y Sophie Rhys-Jones.

Tres muñecas en Palacio
Las tres hijas de Guillermo de Holanda y Máxima de Zorreguieta, Amalia, Alexia y Ariane, se convirtieron en tres muñequitas rubias que pusieron el toque infantil a la velada, que se caracterizó por la elegancia y juventud de los invitados. Finalmente, éstos acompañaron al homenajeado en un gran posado presidido por la reina Beatriz, de granate, en la escalinata de Palacio en el que destacaba especialmente el príncipe Felipe, ubicado en el centro de la fotografía, por su altura.

Este viaje a Holanda marca para los Príncipes de Asturias y los Duques de Palma un 'puente' entre sus vacaciones en Mallorca -ambas parejas han abandonado esta semana el Palacio de Marivent- y la vuelta al trabajo, que, en el caso del príncipe Felipe y la princesa Letizia comienza ya mañana, lunes, con su asistencia en Madrid a un acto de Naciones Unidas. Este nuevo curso también será especial para la infanta Leonor. La primogénita de los Príncipes de Asturias, que cumplirá dos años en octubre, pronto empezará a la guardería.

Rumores sobre abdicación en Holanda
Paralelamente a la organización de esta gran fiesta, los medios de comunicación holandeses han informado de las obras de remodelación que la Reina ha emprendido en el Castillo de Drakensteyn, que será, según todos los indicios, su residencia oficial una vez que la Soberana Beatriz decida abandonar el Trono. Por este motivo, los ciudadanos han empezado a preguntarse si está pensando en una inminente abdicación. La monarca de los Países Bajos vivió en este Castillo -situado en Lage Vuursche, cerca de Ultrecth- antes de ser coronada, con su marido, el príncipe Calus, y en él nacieron todos sus hijos. El Servicio de Información del Estado ha hecho pública esta semana, en su página web, una nota en la que afirma: "La Reina quiere acondicionar el Castillo de Drakensteyn para que pueda ser habitado con mayor frecuencia de lo que ha sido en los últimos años". Pero no confirma, en cualquier caso, si la Reina ha decidido vivir en Drankensteyn tras su abdicación, o si ésta se producirá en un futuro cercano.

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